Cuando hablamos de música orquestal,
la orquestación y la mezcla están sumamente entrelazados. Efectivamente, una
buena mezcla se beneficia en gran manera de una orquestación correcta. En esta
ocasión identificaremos la relación entre ambos conceptos y visualizaremos la
importancia de un balance correcto. De esta forma estaremos preparados para
afrontar la mezcla de una obra orquestal desde una perspectiva adecuada, lo
cual redundará en la máxima calidad sonora.
Para autores como Joël Dollie, la orquestación es una forma de mezcla, ya que es necesario
identificar los mejores rangos y timbres de cada instrumento y usarlos para
lograr el mejor sonido posible según necesidades específicas. Para explicar
esto podemos dar el siguiente ejemplo. Si tenemos una orquesta de cuerdas y
queremos un sonido lleno, profundo y pleno, una buena forma de lograrlo es
añadiendo contrabajos. Si tenemos una orquesta de cuerdas sin contrabajos, no
importa cuánto procesamiento añadamos o cuántas horas dediquemos a la mezcla,
el sonido nunca será tan lleno, profundo y pleno hasta agregar ese instrumento.
Otra forma de compararlo se relaciona
con el voicing implementado. En una obra orquestal, la mejor forma de generar
claridad en los voicings consiste en un tratamiento adecuado desde el punto de
vista de la orquestación. Por supuesto, la manipulación de las frecuencias por
ecualización puede ser una buena ayuda, sin embargo, no hacen milagros cuando
se trata de arreglar voicings demasiado cerrados o inadecuados para la obra.
Dicho de otra forma, alcanzamos el máximo potencial de sonido al implementar
voicings apropiados con una adecuada manipulación de frecuencias.
De esta forma aprendemos que solo una
vez que la orquestación se ha realizado de forma correcta, podemos abordar
satisfactoriamente el proceso de mezcla a fin de obtener un sonido profesional
y pulido. Además, cuando la obra ha sido correctamente orquestada, el proceso
de mezcla es más sencillo y consume menos tiempo.
El aspecto más importante de la
mezcla de pistas orquestales es el balance, ya que es el elemento que produce
un sonido increíble e inmersivo. Si nuestra obra no está correctamente
balanceada a nivel de niveles, frecuencias, dinámicas y espectro estéreo, el sonido
será carente y no estará completamente trabajado. A fin de lograr un balance de
frecuencias satisfactorio, es vital que los bajos, medios y agudos estén
balanceados entre ellos; por supuesto, existen obras con más complejidad que
otras, o donde el sonido apunta hacia un carácter más grave, medio o agudo,
dependiendo de las necesidades y el contexto del proyecto. Otro elemento a
considerar es el tipo de obra, ya que las piezas clásicas o académicas suelen
ser más complejas para orquestar y mezclar que una pieza orquestal de música
cinemática o para tráilers. De igual forma es necesario evitar los extremos; si
la mezcla se va demasiado a los agudos la obra puede sonar como un archivo mp3
barato, y si se va demasiado hacia los graves el sonido puede ser demasiado
crudo. Importante: si alcanzamos un sólido balance entre los sub, los bajos y
los medios, hemos hecho aproximadamente el 80% del trabajo.
La pregunta ahora es, ¿cómo
alcanzamos ese balance? En su mayoría es un asunto de criterio auditivo, pero
existen herramientas y técnicas que pueden ser útiles, tales como:
- Pistas
de referencia
- Uso
de analizadores de espectro
Las pistas de referencia son
probablemente la principal forma de analizar el balance de nuestras propias
pistas. La idea es conseguir pistas que para nosotros suenen muy bien y
analicemos los rangos de frecuencia implementados. Esto nos ayuda a identificar
si nuestra mezcla tiene problemas de frecuencias o aquellas áreas que están
escapando de nuestro control. Por supuesto, el objetivo no es que todas las
pistas suenen igual, sino identificar los puntos que desde nuestra perspectiva
benefician el sonido.
Ahora, la utilización de analizadores
de espectro puede ser un poco más confuso ya que muchos analizadores usan
formas y técnicas diferentes de mostrar y ponderar frecuencias. Por ejemplo, la
forma de mostrar las frecuencias graves en un analizador puede ser la forma en
que otro analizador muestre las agudas. Por este motivo, es imprescindible que
identifiquemos en primer lugar la forma en que trabaja nuestro analizador de
frecuencias. Los analizadores muestran
el nivel de diferentes frecuencias en relación con otras, lo cual puede ser
útil para ver si un rango específico está generando picos. Lo anterior nos
ayuda a identificar que tan balanceada están nuestras pistas.
Otro punto importante es la
implementación de audífonos en vez de monitores de estudio. Cuando usamos
monitores no solo escuchamos los bajos, sino que también se pueden percibir de
forma física. Lo anterior es muy difícil que suceda usando audífonos. Esta
percepción física también puede ser útil para balancear una pista. Si mezclamos
desde los audífonos podemos exagerar en el uso de los bajos a fin de
percibirlos adecuadamente, lo cual en otros contextos puede resultar
desbalanceado.
De igual forma, no debemos confiar
totalmente en los analizadores de espectro por varias razones. Algunas pistas
no tienen muchos bajos porque el arreglo así lo dispone, por lo que tratar de
conseguir un sonido grave por ecualización no es lo adecuado. Otras pistas
tienen naturalmente un sonido más oscuro debido a la forma en que están
construidas musicalmente.
Keynotes
- Cuando la obra ha sido correctamente orquestada, el proceso de mezcla es más sencillo y consume menos tiempo.
- Las pistas de referencia son probablemente la principal forma de analizar el balance de nuestras propias pistas.
- Los analizadores de frecuencias muestran el nivel de diferentes frecuencias en relación con otras, lo cual puede ser útil para ver si un rango específico está generando picos.
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Conclusión
El principio más importante durante
el proceso de mezcla de una pista orquestal es el balance. A fin de tener un
balance adecuado es preciso una orquestación correcta. Sin una correcta
orquestación la mezcla es más difícil e imprecisa. Por este motivo, a medida
que el arreglista conozca la relación entre orquestación y mezcla, estará más
capacitado para obtener un balance adecuado, lo cual se traduce en un sonido
más limpio, profesional y potente.