Transcripción
Veamos algunos de los aspectos más sobresalientes, en lo tocante a trabajar con ingenieros.
Grabación: Planeando la sesión
Durante la preproducción, el ingeniero colabora con el productor y le asesora sobre los aspectos técnicos que le ayudarán a lograr el concepto sonoro establecido. Por este motivo, es crucial para el productor que el ingeniero comprenda el concepto. De esta manera, entre ambos pueden analizar el equipo disponible en los estudios donde se trabajará, para definir si tienen lo que se requiere. En caso contrario, se debe identificar la necesidad de alquilar equipo.
Dependiendo del presupuesto del proyecto, la producción se planea en uno o varios estudios con distintas caracterÃsticas y rangos de precio. Por ejemplo, para un disco de una banda de Rock, podrÃa alquilarse un estudio profesional donde se grabe la baterÃa y después concluir el resto de la producción en un estudio más pequeño, donde no se requiere tanto espacio para grabar guitarras, bajo y voces. El ingeniero proporciona soporte al productor para seleccionar el mejor estudio posible, en términos de equipo disponible y caracterÃsticas acústicas de sus espacios. En algunos casos incluso, el ingeniero y el productor visitan los estudios con antelación, para formarse una idea más concreta de la respuesta acústica de los espacios.
Una vez que se concluye el planeamiento, el ingeniero sigue las indicaciones del calendario realizado por el productor, el cual incluye los detalles de cada sesión. Por ejemplo, el dÃa y hora de inicio, el estudio donde se llevará a cabo y el orden de grabación de cada canción.
Ejecutando la grabación
La grabación es un proceso repetitivo, en el que los músicos interpretan varias tomas hasta lograr el sonido deseado. Antes de iniciar la grabación, el ingeniero hace pruebas de sonido exhaustivas, durante las cuales revisa el flujo de la señal y hace modificaciones para obtener el mejor sonido posible. Esto incluye varias decisiones, las cuales implican ciclos de prueba y cambio. Primero, se selecciona el micrófono correcto, en la posición correcta. Después, se escucha el instrumento en el cuarto de control. El ingeniero, junto con el productor, definen si es necesario procesar la señal del micrófono. Esto implica seleccionar un ecualizador y modificar sus parámetros, hasta obtener el timbre deseado. Al finalizar este proceso, es posible iniciar la grabación.
Figura 4.7. Flujo de señal estándar: grabación
El productor debe prestar atención en todo momento, para dar instrucciones al ingeniero y asegurarse de que el sonido logrado durante las pruebas se mantiene estable a lo largo de varias sesiones. Esto incluye revisar configuraciones, después de los descansos o al iniciar una sesión nueva en un dÃa o estudio distintos.
Mezcla y masterización
La mezcla y la masterización son los procesos finales. Al trabajar con estos ingenieros, el productor puede dar indicaciones muy especÃficas, gracias a dos factores. Primero, al llegar a estas etapas, el material del proyecto ya cuenta con un sonido definido. Asimismo, los insumos para mezcla y masterización presentan una propuesta sonora muy clara. Segundo, la mezcla y masterización se trabajan, por lo general, con referencias de música comercial, de manera que es relativamente sencillo comunicar aspectos puntuales, como, por ejemplo, el sonido del redoblante o el protagonismo de la voz.
De este modo, trabajar con los ingenieros de mezcla y masterización, en términos de producción, es un proceso que implica:
• Comunicar instrucciones.
• Escuchar resultados.
• Realizar análisis crÃticos.
• Y, finalmente, proporcionar retroalimentación.
Todo lo anterior requiere la diplomacia que ya hemos mencionado, asà como la empatÃa suficiente como para reconocer el buen trabajo y sugerir áreas de mejora, las cuales estén en congruencia con el concepto sonoro del proyecto.