Transcripción
El estudio de las características compositivas del Jazz constituye un elemento que puede ser aprovechado en la composición de cualquier género musical. De hecho, los principios de desarrollo melódico, armónico, y rítmico del Jazz generan sonidos sumamente interesantes, al combinarse con otros géneros musicales. En esta ocasión, hablaremos de conceptos sumamente importantes dentro de la composición Jazz, tales como la modalidad.
La modalidad es la percepción sonora de una escala, producto de la disposición determinada de los tonos o notas que la componen. Es decir, cada nota dentro de una escala, tiene una relación armónica y melódica definida, con respecto a las demás. La unión de todas estas relaciones confiere a la escala su sonoridad particular y, por tanto, su modalidad, la cual está definida por:
• La octava, la cual sirve como un límite estable.
• La división asimétrica de la octava en siete tonos.
Debido a esto, si se divide la escala en forma simétrica, produce un sonido no modal, el cual puede perfectamente ser de utilidad compositiva.
Ahora, a nivel armónico, existen grupos, los cuales están determinados por la presencia o ausencia de reglas definidas en su estructura y organización. La forma de trabajar la armonía, en una composición, puede estar dentro de uno de estos grupos o en varios de ellos. Dicho esto, son cuatro los grupos armónicos, tres de ellos son modales, y el restante no. Analicemos detalladamente cada uno.
• Grupo armónico tonal: este sistema se caracteriza por reglas bien establecidas, tales como el movimiento de tónica a quinta, un contorno musical específico, una clara relación diatónica de las notas o acordes resultantes con la tónica, o el acorde de tónica, así como también una tonalidad con una sonoridad claramente estable, la cual genera una sensación de “estar en casa”. Por supuesto, esta tonalidad es la tónica. En este grupo armónico, el modo está claramente definido.
• Grupo armónico modal: en este grupo armónico, no existen reglas de organización. Por tanto, constantemente se produce movimiento de la tónica, lo cual hace que se ubique en notas diferentes. El ritmo armónico y el contorno modal son delineados según los deseos del compositor. Además, la relación entre las tónicas suele ser cromática. Esto quiere decir que, al cambiar de tonalidad, la modulación suele producirse en distancias de un semitono. Aparte de esto, no existe un indicio claro para reconocer la tónica.
• Grupo armónico cromático: acá, tenemos las mismas reglas del grupo armónico tonal, con la diferencia de que no existe una tonalidad que se defina claramente como la tónica. Por esta razón, es posible encontrar muchas tónicas, los cuales suelen ser no diatónicas. Además de esto, el ritmo armónico suele ser simétrico.
• Grupo armónico no-modal: en este grupo, las resoluciones son poco claras, debido a que cada nota tiene la misma importancia, a nivel armónico y melódico. En este caso, los acordes y las melodías no obedecen a ningún tipo de función, sino que se usan meramente como un “sonido”. Es común la utilización de escalas disminuidas, de tonos enteros, así como acordes disminuidos y aumentados.
Al estudiar esto, podría ser interesante que, como compositores, tratemos de elaborar una pieza o canción siguiendo estos principios. De esta forma, se irá adquiriendo experiencia en cada uno de los grupos armónicos. Sin duda, esto permitirá que el compositor adquiera nuevas herramientas, las cuales puede incorporar a su estilo propio, obteniendo resultados originales y creativos.