Transcripción
Antes de discutir el primer aspecto para el análisis subjetivo de la calidad de audio y el entrenamiento auditivo para identificar el balance tonal, definamos qué comprendemos por calidad. Nos referiremos a “calidad de audio” como sinónimo de “fidelidad”.
Por su parte, la fidelidad de un audio hace referencia a qué tanto se parece una señal copia, a la señal original. Por ejemplo, qué tan similar es una señal grabada a la señal acústica original. Como hemos mencionado anteriormente, los sistemas modernos de grabación son capaces de producir señales cuyas diferencias con la señal acústica original, son casi siempre imperceptibles para el oído humano.
El primer aspecto que analizaremos es el ancho de banda del sonido. En condiciones ideales, el rango de frecuencias audibles va de 20Hz a 20kHz. Ahora bien, el rango de frecuencias de muchas grabaciones puede verse limitado por el equipo de grabación empleado, el medio de transmisión o el formato de distribución.
Escuchemos a continuación un ejemplo de un material con un rango de frecuencias amplio, desde 40Hz hasta 20kHz, aproximadamente.
Audio 3.20. Sonido con ancho de banda de 40Hz a 20kHz
Audio 3.20. Sonido con ancho de banda de 40Hz a 20kHz
Cada vez que hablamos por teléfono, escuchamos un audio con un ancho de banda considerablemente reducido. Ahora bien, esto no siempre es tan evidente como parecería, debido a dos razones principales.
En primer lugar, la voz humana no tiene un contenido de frecuencias tan amplio como para perder su “esencia” al escucharse a través del teléfono. De hecho, el teléfono se diseñó especialmente para transmitir con mayor eficiencia las frecuencias en las cuales se encuentran la mayoría de armónicos de la voz humana.
En segundo lugar, nuestro cerebro lleva a cabo el proceso de reconstrucción psicoacústica de fundamentales, por lo que inconscientemente pensamos que escuchamos más frecuencias de las que realmente está emitiendo el aparato.
Por lo general, una transmisión telefónica tendrá un rango de frecuencias que va desde los 300Hz hasta los 3000Hz. Observamos que el ancho de banda es considerablemente menor al rango perceptible por el oído humano. Escuchemos un ejemplo.
Audio 3.21. Sonido con ancho de banda de 300Hz a 3kHz
Audio 3.21. Sonido con ancho de banda de 300Hz a 3kHz
Las transmisiones de radio FM tienen un límite superior de aproximadamente 15kHz. El rango de frecuencias es mayor y podría no notarse en algunos casos. No obstante, la diferencia se vuelve evidente al compararlo con el audio original.
Audio 3.22. Sonido con ancho de banda de 40Hz a 15kHz
Audio 3.22. Sonido con ancho de banda de 40Hz a 15kHz
El formato mp3, en sus configuraciones de menor tasa de transferencia que producen archivos más pequeños, también reduce el rango de frecuencias. El límite superior podría encontrarse a menudo alrededor de los 16kHz. Escuchemos un ejemplo.
Audio 3.23. Sonido con ancho de banda de 40Hz a 16kHz
Audio 3.23. Sonido con ancho de banda de 40Hz a 16kHz
A continuación, escucharemos ruido rosa. Este tipo de señal es producido por dispositivos especiales y tiene la característica de extenderse a través de todo el rango de frecuencias audibles, con igual energía en cada octava.
Audio 3.24. Ruido rosa
Audio 3.24. Ruido rosa
Ahora, escucharemos cinco audios en los cuales se han aplicado filtros HPF y LPF al ruido rosa. Ordenemos los audios de menor a mayor ancho de banda.
Audio 3.25. Ejercicio 1
Audio 3.25. Ejercicio 1
Audio 3.26. Ejercicio 2
Audio 3.26. Ejercicio 2
Audio 3.27. Ejercicio 3
Audio 3.27. Ejercicio 3
Audio 3.28. Ejercicio 4
Audio 3.28. Ejercicio 4
Audio 3.29. Ejercicio 5
Audio 3.29. Ejercicio 5
Luego de suficiente práctica, debemos ser capaces de identificar incluso las frecuencias límite del audio que estamos escuchando.
La solución al ejercicio es la siguiente:
1. Ejercicio 1: 200Hz a 5kHz
2. Ejercicio 2: 100Hz a 6kHz
3. Ejercicio 3: 50Hz a 9kHz
4. Ejercicio 4: 40Hz a 12kHz
5. Ejercicio 5: 40Hz a 15kHz