En ocasiones, los arreglistas o compositores sin
experiencia en instrumentos de viento-metal, comienzan a utilizarlos sin mucho
contexto, corriendo el riesgo de generar resultados adversos o, en el mejor de los casos, distintos a lo esperado. El tratamiento eficaz de la sección de metales
en un contexto orquestal o Jazz requiere conocer la cantidad de instrumentos
usualmente presentes en la agrupación, sus características tímbricas y
consideraciones generales en aspectos dinámicos. De esta forma, el compositor
o arreglista se forma el criterio que necesita para utilizarlos correctamente.
Los instrumentos de viento-metal son
bien conocidos por producir un sonido poderoso y un tono regio. Aunque en
comparación con las secciones de cuerdas y maderas es indiscutible el potencial
sonoro de los metales, también son capaces de crear atmósferas cálidas, capaces
de mezclarse con instrumentos de sonido más “liviano”. Otra característica de
los metales es el esfuerzo físico que requiere su interpretación, por lo que el
arreglista debe prestar atención al nivel de los intérpretes y su resistencia
física a fin de usar esta sección apropiadamente. Dos detalles específicos que
debe cuidar es la implementación frecuente de notas largas y los registros muy
elevados. Una máxima común en el área es “guardar los metales hasta que sean
necesarios; cuando lo sea, buscar una oportunidad para darles un descanso y que
sean usados de nuevo”.
A nivel tímbrico, los metales
presentan variedad aunque no al nivel de las maderas. La forma más común de
obtener diferentes variaciones tímbricas es mediante el uso de la sordina.
Cuando el sonido es abierto, es decir, sin sordina, se suele clasificar tímbricamente
en dos grupos:
- Brillantes:
incluye a la trompeta y el trombón.
- Oscuros:
incluye el corno francés, la corneta, el eufonio y la tuba.
La clasificación anterior no debe
interpretarse como una regla inmutable, sino como una generalización. Cada
instrumento de viento-metal tiene sus tonos brillantes y oscuros, aunque los
cornos y las tubas ofrecen un tono generalmente más oscuro que el resto.
Una orquesta sinfónica estándar posee
la siguiente configuración de instrumentos de viento-metal:
- Cuatro
cornos franceses
- Tres
trompetas
- Dos
trombones tenores
- Un
trombón bajo
- Una
tuba
Tal como sucede con las maderas, cada
instrumento tiene un intérprete principal al que generalmente se le atribuye la
interpretación de los solos. Los otros intérpretes proveen el soporte armónico
así como la interpretación de unísonos y octavas.
El sonido de una sección de metales
de una orquesta sinfónica es diferente al de estilos de música como el Pop y el
Jazz, siendo un poco más ligero y estilizado en la orquesta sinfónica. La
interpretación de géneros populares, especialmente el Jazz en el caso de la
trompeta, requiere un sonido con más cuerpo y “garra”, debido a requerimientos
estilísticos.
En el Jazz, la sección de metales es
generalmente más pequeña, sin corno inglés ni tuba e incluyendo saxofones. Tiene
básicamente dos grupos de color tímbrico: trompetas y trombones. Cada sección
tiene un mínimo de tres intérpretes, y en muchas ocasiones, cuatro. Dentro de
la sección de trompetas, existe un intérprete líder responsable de ejecutar los
solos y los pasajes más demandantes a nivel físico, por lo que se recomienda al
arreglista no sobrecargar a sus ejecutantes. En situaciones de nivel
profesional, es común tener dos intérpretes con la capacidad de ejecutar los
pasajes del líder, lo que ofrece un respiro al intérprete principal. El resto
de los miembros de la sección funcionan como un ensamble de apoyo. Según sea
requerido, un miembro de la sección de trompetas puede ser designado para
interpretar el fliscorno en los pasajes solísticos.
Los trombones representan la sección
más grave de la banda de Jazz; al igual que la sección de trompetas, se compone
de cuatro trombones. Sin importar la cantidad de intérpretes en la sección, el
último trombón también se suele encargar del trombón bajo.
En contadas ocasiones, las bandas de
Jazz añaden uno o dos cornos franceses para proporcionar un color adicional,
especialmente en los ensambles de Jazz de estilo orquestal. Una alternativa es
usar un fliscorno en lugar del corno francés, lo cual añade un timbre
interesante a las trompetas especialmente cuando se combina con un saxofón o un
trombón con sonido apagado.
Keynotes
- Una característica de los metales es el esfuerzo físico que requiere su interpretación, por lo que el arreglista debe prestar atención al nivel de los intérpretes y su resistencia física.
- Sin importar la cantidad de intérpretes en la sección, el último trombón también se suele encargar del trombón bajo.
- El sonido de una sección de metales de una orquesta sinfónica es diferente al de estilos de música como el Pop y el Jazz.
Reto
Busca y escucha la obra Marte, de la suite Los
Planetas, del compositor Gustav Holst. Identifica el sonido de la sección de
metales y su relación con el resto de la orquesta, así como la potencia y la
sonoridad que genera su utilización en comparación con otras secciones de la
orquesta.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
El análisis de obras significativas
en su tratamiento de los viento-metales permite al compositor o arreglista
adquirir un criterio sólido de la implementación adecuada de esta sección. Por
supuesto, también muestra una aplicación práctica de los principios teóricos
estudiados, todo lo cual lleva al desarrollo de un sólido criterio musical.