Existen comunidades dentro de la
sociedad que gozan de actividades al aire libre, tales como la práctica de
basquetbol o fútbol. A pesar de ello, solo los que se esfuerzan y compiten en
diferentes categorÃas participan en las ligas profesionales. De igual forma ocurre
cuando los productores musicales se esfuerzan para que los músicos relacionados
con sus proyectos se desarrollen gracias a actividades que requieren un mayor nivel
de exigencia.
Concursos musicales
Una
herramienta que puede utilizar el productor musical para evaluar las
habilidades de un músico son los concursos o festivales pues están
estructurados de manera que los ejecutantes sean evaluados y demuestren el mayor
rendimiento artÃstico posible.
Los concursos
y festivales pueden ser locales, regionales, nacionales o internacionales, según
la proyección de los músicos participantes. De igual modo, los festivales
pueden ser solo participativos, sin que hayan competencias formales; pues se
producen con el objetivo de apreciar nuevas tendencias, puestas en escena de
nuevas bandas, intercambio de experiencias musicales y desarrollo artÃstico
ante la exigencia de presentaciones artÃsticas públicas.
Los concursos
otorgan la posibilidad de alcanzar un premio por desempeño por excelencia
artÃstica y el desarrollo de composiciones o arreglos instrumentales.
En ambos
casos, las presentaciones con otros ejecutantes permiten que cada músico sea
expuesto a un nivel de exigencia superior y sea evaluado objetivamente por los
jueces del concurso.
Preparación para competencias
Las lecciones
privadas pueden ser una estrategia efectiva para mejorar las técnicas según las
exigencias de la competencia. Para ello, el coach
considerará cada una de las áreas que serán evaluadas para centrar el coaching y aprovechar el tiempo de
manera eficiente.
Durante la
preparación, es frecuente observar que los productores musicales y coaches que aumentan el tiempo para los
ensayos, la frecuencia en que son ejecutados, el nivel de exigencia durante la
interpretación musical y el tiempo de estudio que debe aplicar cada músico
participante con el objetivo de alcanzar los niveles de calidad y excelencia
esperados. La preparación antes del evento permite que las bandas, los músicos
y los productores sean reconocidos en el medio artÃstico y que sus carreras
profesionales se proyecten positivamente según su desempeño durante la
participación en el evento.
Evaluación del estudio instrumental
Algunos
estudios de grabación cuentan con salas de ensayo para que los músicos desarrollen
el coaching instrumental. Según su
estructura, el recinto puede contar con cubÃculos individuales donde los
ejecutantes pueden concentrarse y disponer del tiempo de estudio para que su estudio
sea eficiente.
Durante este
tiempo, el coach medirá la dedicación
al estudio del instrumento, la concentración, el desarrollo de nuevas
habilidades, el alcance de pasajes con mayor grado de complejidad musical, la
espontaneidad mediante la creatividad durante la ejecución. Igualmente, el
productor musical evaluará las habilidades y comprensión alcanzadas por los
músicos durante la preparación.
De igual
modo, parte de la evaluación del coach
incluirá el tono, la articulación, la expresividad, el fraseo musical, la
precisión en la digitación, el ritmo, las cesuras establecidas en el arreglo
musical, el estilo, la interpretación de los géneros musicales
correspondientes, según las exigencias del concurso o festival, la agilidad en
cambios tonales, la sensibilidad e intuición del intérprete para aplicar los
matices correspondientes durante la ejecución musical y la estructura de cada
tema.
Lista de verificación
La manera
objetiva en la que el coach y el
productor musical desarrollan la evaluación de los músicos es mediante el uso
de una lista de verificación establecida previamente que permitirá reconocer si
los ejecutantes han superado cada una de las exigencias o, por el contrario, es
necesario un tiempo mayor para su desarrollo musical, sin embargo, estas listas
se crearán con elementos adecuados, apropiados y que sean útiles para la
evaluación, los datos a recopilar deben hacer referencia a objetivos conocidos.
Una evaluación adecuada debe ser planeada y revisada con frecuencia para que
tenga objetivos claros y variados. El objetivo principal debe estar enfocarse
en que los ejecutantes mejoren las técnicas musicales empleadas.
Conclusión
Los concursos
musicales pueden ser exigentes y, en la mayorÃa de los casos, evalúan el performance individual de cada músico
aunque hay concursos destinados para bandas y agrupaciones. Cuando los
instrumentistas se exponen a tal actividad adquieren una experiencia que contribuye
al crecimiento artÃstico y aporta beneficios a la calidad de sesiones de
grabación. Asimismo, las actividades competitivas contribuyen a la disciplina
del artista durante el coaching mejore
y el trabajo a realizar eficiente.