Transcripción
Analicemos un método alternativo a la
compresión, que nos permite ejercer un control macro dinámico congruente con
los movimientos musicales de la canción
Control
macrodinámico: gain riding
El enfoque global de la masterización
permite analizar el contenido musical para efectuar aumentos o reducciones de
nivel que sean congruentes con la progresión de la intensidad emocional de la
canción. Éste proceso se conoce como compresión manual, o gain riding, y consiste
en mover el atenuador, o manipular la ganancia de los dispositivos en la cadena
de procesamiento.
Cómo
mover el atenuador
Más allá de controlar el volumen, debemos
conceptualizar estas modificaciones como una manera de controlar el rango
dinámico para acentuar el impacto emocional de la música. Incrementar el rango
dinámico aumentando el nivel del atenuador le agrega emoción a la música a
través de la ampliación de los contrastes y el aumento de la intensidad de los
picos.
Compresión
manual: severidad de los cambios
Sin embargo, podríamos preguntarnos cuánto
nivel es aceptable modificar con un atenuador al aplicar compresión manual.
Aplicar modificaciones delicadas puede crear una gran diferencia. Lo
recomendable es ejecutar aumentos o reducciones en el atenuador de 1/4 de dB a
la vez, a fin de generar variaciones sutiles. Estas variaciones se pueden
lograr de varias maneras: grabando automatizaciones, dibujando curvas
envolventes o creando fades y crossfades.
Compresión
manual: cuándo aplicar cambios
La ventaja de realizar cambios manuales es
que las variaciones no se aplican en respuesta al nivel existente en la mezcla,
si no, en respuesta al flujo dinámico musical. Por ejemplo, si la
interpretación musical busca aumentar el impacto, lo recomendable es aumentar
el atenuador. Por otro lado, cuando la interpretación produce un decrescendo,
podemos corresponder reduciendo el nivel del fader. El truco es efectuar estos
cambios en momentos clave para que su sonoridad sea natural. Por lo general,
las transiciones entre partes de la canción son un buen lugar para realizarlos,
y también se pueden aplicar gradualmente al inicio o final de una parte, a
través de aumentos o reducciones de 1/4 de decibel o 1/2 decibel.
Escuchemos un ejemplo. En el siguiente
extracto de una mezcla escucharemos una transición entre dos partes, la cual
presenta un contraste de dinámicas musicales. Comparemos su sonido con el
generado a través de compresión manual.
Audio 11.1. Mezcla original
- transición entre partes con cambio de dinámica musical
Audio 11.1. Mezcla original - transición entre partes con cambio de dinámica musical
Audio 11.2. Mezcla con gain
riding - transición entre partes con cambio de dinámica musical
Audio 11.2. Mezcla con gain riding - transición entre partes con cambio de dinámica musical
Como logramos apreciar, la compresión
manual optimiza el impacto del cambio de la dinámica musical a través de la
variación sutil del nivel.
Precauciones
Debemos considerar que la dinámica musical
y el volumen no están directamente relacionados. Por ejemplo, una
interpretación de canto susurrada permanecerá como una interpretación en
pianissimo, sin importar el aumento que apliquemos en el atenuador. En efecto,
aplicarle un aumento con compresión manual puede ser ventajoso hasta cierto
punto, ya que el impacto de una interpretación de este tipo implica un nivel
bajo de volumen.
La compresión manual es un arma de doble
filo, debido a su naturaleza subjetiva. Debemos escuchar con atención para
determinar el grado de la modificación que estamos aplicando, ya que existe un
equilibrio muy delicado en el que una mejora excesiva puede convertirse en un
defecto. Así, es posible incrementar el interés a través de la variedad
generada por los cambios en el rango dinámico, pero un exceso de variedad puede
ser tan perjudicial como un exceso de similitud.
Reto
Importa una
canción masterizada al DAW, con el objetivo de aplicar compresión manual en
concordancia con los movimientos de las dinámicas musicales de la canción