Transcripción
La reverberación natural ha estado presente en la grabación desde los inicios de la producción musical. Ahora bien, la reverberación producida por medios artificiales, tanto analógicos como digitales, fue un desarrollo posterior. El ingeniero e inventor Laurens Hammond patentó en 1929 un dispositivo de reverberación analógico llamado Spring Reverb. Probablemente hayamos escuchado ya este término asociado a guitarras eléctricas y sus amplificadores, donde es altamente popular. El físico alemán Manfred Schroeder planteó en 1961 la idea de reverberación generada por medio de procesamiento digital de señales o DSP, por sus siglas en inglés. Como muchos otros desarrollos tecnológicos, este concepto únicamente se llevaría a la práctica varios años después.
¿Qué es la reverberación?
En primer lugar, debemos definir claramente qué es la reverberación. De esta manera, seremos capaces de evaluar crítica y objetivamente los distintos métodos artificiales de reverberación. Miembros del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos, IEEE, definieron la reverberación como la prolongación de un sonido por el ambiente en el que se emite. Esto se debe a las reflexiones producidas contra las distintas superficies del espacio acústico y la velocidad relativamente lenta del sonido en el aire, la cual es de aproximadamente 343 metros por segundo.
Por esta razón, la reverberación brinda al oyente una impresión de las características del espacio acústico en el que se encuentra, tales como su tamaño, material y los objetos que se encuentran dentro de él.
En la figura, se observa el comportamiento de la reverberación en una habitación. A esto se le conoce como impulse response o respuesta a impulso. Nos referimos a la manera en la que la habitación responde al impulso del sonido original emitido dentro de ella.
El sonido directo emitido por la fuente llega al punto de escucha luego de un tiempo específico, denominado T sub cero. En todos los casos, el sonido directo será el primero en llegar al oyente, ya que la distancia más corta entre dos puntos es siempre una línea recta, al menos cuando no existen curvaturas del espacio-tiempo. Recordemos que el sonido no se propaga de manera lineal, sino más o menos omnidireccional, dependiendo de su frecuencia. Parte de la energía acústica emitida por la fuente chocará contra objetos cercanos al punto de escucha. Las reflexiones contra estos objetos llegaran a este unos instantes después del sonido directo. Al considerar el Efecto de Haas o precedencia, es posible explicar que el sonido directo determina la ubicación angular en la que percibimos que se encuentra la fuente. Por su parte, las reflexiones tempranas nos brindan información sobre los objetos o superficies cercanos al punto de escucha.
Figura 2.1. Impulse response
El resto de la energía acústica propagada en las demás direcciones choca contra las superficies de la habitación, produciendo así reflexiones. A su vez, estas reflexiones se multiplican conforme se desplazan a través del espacio y se encuentran con obstáculos. De esta manera, se produce un alto número de reflexiones que alcanzan el punto de escucha con poca separación de tiempo entre sí. Esto explica el aumento de la densidad de las reflexiones en el gráfico que componen la reverberación tardía o Late Reverberation. En ocasiones, también se le denomina cola de reverberación o reverberation tail. Esta brinda al oyente información sobre el espacio acústico, tal como su tamaño y cantidad de materiales absorbentes dentro de él.
Nótese que, para el momento en que la reverberación tardía alcanza el punto de escucha, las reflexiones tempranas han cesado ya.