La mezcla de instrumentos orquestales puede presentar
numerosos desafíos, uno de ellos son las incongruencias tonales a lo largo de
sus tesituras. En esta ocasión, analizaremos cómo la compresión multibanda
puede ayudarnos a lidiar con este desafío a fin de mantener la riqueza sonora
de cada instrumento, y al mismo tiempo, balancear las frecuencias de una
mezcla.
En esta ocasión hablaremos de
compresión multibanda, la cual puede compararse con la ecualización dinámica.
Para efectos actuales, pensaremos en la compresión multibanda como una
herramienta de control de tono. Esta previene que los armónicos o ciertas
partes del espectro de frecuencias se salgan de control y desbalanceen nuestra
mezcla.
Aunque el ecualizador es definitivamente
una herramienta muy útil, no soluciona todos nuestros problemas. En este punto
es donde la compresión multibanda puede ser útil, por lo que su popularidad se
ha incrementado en los últimos años en las mezclas modernas de música orquestal
debido a una característica concreta: corta frecuencias solamente cuando se
salen de control. Lo anterior es muy útil ya que en cierta forma bloquea un
sonido de características tonales específicas evitando que los armónicos
repentinos se salgan del sonido deseado y, a diferencia de un ecualizador
normal, el corte o realce no se produce todo el tiempo, lo cual ayuda a
preservar la naturalidad del sonido en la mezcla.
Para autores como Joël Dollie, el uso de compresión multibanda resuelve dos problemas
significativos en la música orquestal: el tono naturalmente desbalanceado de
los instrumentos y las inconsistencias tonales del fraseo. Para hablar del
desbalance natural de los tonos podemos usar de ejemplo instrumentos de viento,
especialmente las flautas y sus diferentes tipos. Por ejemplo, en un piccolo cuyas
notas bajas suelen ser perfectamente audibles a un volumen agradable, a medida
que vamos subiendo en su rango los armónicos fundamentales comienzan a sonar
mucho más fuertes al punto de tapar o sobreponerse a otros sonidos. De esta
forma, el sonido pierde impacto y emoción debido a que suena feo o poco
agradable. Generalmente, lo que se suele hacer en estos casos es cortar las
frecuencias molestas, lo que genera el efecto secundario de desbalancear las
notas graves que en primer lugar sonaban bastante bien.
Los instrumentos musicales acústicos no son perfectos;
los cambios en su tono natural son normales en ellos. En la vida real un
piccolo no debería sonar tan balanceado. La capacidad de comprimir un rango
específico de frecuencias en un instrumento es una excelente forma de preservar
su balance y belleza en una mezcla. De otra forma, se vería destruida por
demasiados picos armónicos. En un arreglo sencillo y sin muchos instrumentos,
la aplicación de compresión multibanda permite que el piccolo se escuche mejor
y sea más fácil para el oyente identificarlo. En un arreglo denso o complejo,
nos permite escuchar mejor el tono general del instrumento incluyendo sus
frecuencias altas. Por este motivo cuando estemos trabajando una mezcla y no
podamos escuchar el tono general de un instrumento, debemos asegurarnos de que
esté bien balanceado antes de subir el volumen. Algunas aplicaciones eficaces
de la compresión multibanda incluyen:
- Resonancias bajas
en solos de chelo, alrededor de los 10 y 250 Hz.
- Flautas cercanas a
los 1 kHz.
- Resonancias en las
notas graves del violín, cerca de los 500 Hz.
- Guitarras
acústicas solistas, las cuales saltan entre los bajos y medios bajos.
- Arpas que saltan
entre sus sonidos más bajos y los medios bajos.
- Voces entre 200Hz
y 1kHz, las cuales pueden ser inconsistentes muchas veces.
El ejemplo del piccolo es extremo. Muchos instrumentos
pueden sonar muy bien con una ecualización estándar. Algunos instrumentos son
inconsistentes en su tono de una nota a otra debido a muchos factores, incluyendo
su construcción física o simplemente por el cuarto donde fue grabado, el cual
puede generar resonancias en ciertas áreas del espectro estéreo. Además, estas
inconsistencias en el tono de un instrumento de una nota a otra son normales,
se supone que sea así. Por este motivo no debemos comenzar a aplicar compresión
multibanda a todo solo porque sí.
Keynotes
- El uso de compresión multibanda resuelve dos problemas significativos en la música orquestal: el tono naturalmente desbalanceado de los instrumentos y las inconsistencias tonales del fraseo.
- Los instrumentos musicales acústicos no son perfectos; los cambios en su tono natural son normales en ellos.
- La capacidad de comprimir un rango específico de frecuencias en un instrumento es una excelente forma de preservar su balance y belleza en una mezcla.
Reto
Investiga en cuáles entornos o instrumentos
orquestales es común la aplicación de compresión multibanda para balance de
frecuencias.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
A fin de obtener una mezcla correcta es
necesario preservar, en la medida de lo posible, la riqueza sonora natural de
cada instrumento musical en la orquesta. Debido a las inconsistencias tonales
que estos pueden presentar a lo largo de su tesitura, es necesario aplicar
técnicas correctas de procesamiento, como la compresión multibanda. De esta forma,
mantenemos el sonido balanceado y natural del instrumento en el contexto de la
mezcla.