Al tener los negativos un tamaño reducido, es necesario ampliarlos para disfrutar de la fotografÃa y sus detalles. Para el positivado por ampliación es necesario una ampliadora.
Figura 3.4. Ampliadora de negativos
Una ampliadora es un aparato que consta de diversos elementos electrónicos y ópticos, encargados de exponer el papel fotosensible interponiéndole el negativo y consiguiendo que la imagen proyectada, sea de un tamaño superior al del negativo. Es decir, la copia positiva resultante estará ampliada con respecto al fotograma de la pelÃcula.
Figura 3.5. partes de la ampliadora
En la cabeza de la ampliadora se encuentra una fuente de luz y un condensador que se encargará de concentrar la luz procedente de la fuente. También se sitúa aquà el portanegativos, que es el dispositivo en el cual colocaremos la pelÃcula y en el cual esta quedará fija gracias a un cristal. La cabeza de la ampliadora debe tener un sistema de enfoque, que controle la distancia a la que estará el objetivo del negativo para asà enfocarlo. Todas las ampliadoras deben tener un objetivo. Estos suelen ser intercambiables y su calidad determinará en gran medida la calidad final de la copia. Este objetivo, proyecta la imagen del negativo sobre la base de la ampliadora sobre la cual se coloca el papel. Este objetivo se diferencia de aquellas cámaras que funcionan inversamente. Mientras que los objetivos de las cámaras concentran una imagen grande en un soporte pequeño, como es el negativo, los objetivos de las ampliadoras proyectan una imagen pequeña sobre un soporte más grande como es el papel.
Revelar una ampliación
El papel fotográfico, es un papel especial que necesita de un proceso quÃmico para mostrarnos la imagen que hemos plasmado en él. Una vez que el papel fotográfico se expone a la luz, necesitamos revelarlo para obtener la copia final o la ampliación. Tanto si el positivado es por contacto o por ampliación, el proceso de revelado será el mismo.
Este revelado no es más que pasar el papel por un proceso quÃmico, para que sus componentes devuelvan la imagen que hemos proyectado a través del negativo. Además, sus componentes se estabilizan quÃmicamente con el sometimiento del papel fotográfico a los quÃmicos, dejan de ser sensibles a la luz y se vuelven perdurables en el tiempo. El revelado de papel ha de realizarse en un cuarto oscuro, al igual que el revelado de negativo,.
El cuarto oscuro
El cuarto oscuro es una habitación destinada al tratamiento y revelado de material fotosensible. Su principal caracterÃstica es la de ser ajeno a la luz blanca. Por lo general, tienen una luz roja que permite ver dentro de ellos y que no afecta al papel fotográfico. En un cuarto oscuro convencional, tenemos la zona seca y la zona húmeda. En la zona seca se encuentra la ampliadora, y será ahà donde se trabaje con el material, este paso es un poco antes de llegar al proceso de la zona húmeda.
La zona húmeda
En la zona húmeda hay diferentes cubetas para revelar el papel con los quÃmicos. El tiempo que tiene que sumergirse el papel en cada lÃquido dependerá del tipo de papel, y del fabricante del quÃmico. La primera de las cubetas tiene revelador, la segunda el baño de paro, la tercera el fijador y la última, agua corriente para lavar la copia. El proceso es muy similar al del revelado del negativo, y las funciones que cumplen los lÃquidos son las mismas.
Cuando la copia está terminada, se deja secar. Este proceso de secado se puede realizar colgando la imagen de una cuerda protegiéndola del polvo, dejándola sobre una superficie lisa con la cara sensible boca arriba, o podemos utilizar una esmaltadora en caso de haber utilizado papel brillo.
La esmaltadora, es una plancha con una placa de acero que se calienta, esta tiene una tapa de tela que se cierra presionando sobre la copia. La copia no sólo se secará más rápidamente, sino que también se planchará y sacará a relucir el brillo propio del papel. Habrá que tener cuidado de no sobresecar la copia con el esmaltado, ya que la emulsión se puede cuartear.