McDonald’s es uno de los iconos globales
del comercio occidental, así como Coca-Cola. Actualmente, la proliferación de
culturas corporativas es un aspecto importante para el marketing y la comprensión de los consumidores y sus respuestas a
los mercados locales. Nos convertiremos en expertos del mercado capaces de
introducir el negocio sin ocasionar choques entre culturas más allá de las
fronteras una vez que comprendamos el impacto de la globalización entre las
actitudes de los consumidores y el tipo de respuestas a las culturas
extranjeras.
La mezcla
de culturas a partir de la globalización es un fenómeno que ha hecho posible
expandir las comunidades de consumidores locales y sus hábitos de compra entre
las fronteras. En muchas ocasiones, expresado por la investigadora Angela Y.
Lee, “las culturas locales y globales se fusionan en el mismo espacio” creando
un nuevo término para la experiencia compartida en tiempo y espacios.
La
globalización involucra desde la política, la conciencia del medio ambiente, lo
social hasta lo cultural que hace posible la integración entre empresas,
comunidades de personas y que por ende, genera nuevas actitudes hacia este
fenómeno tan amplio.
185-09_1110_ilu01. La globalización y
el marketing
Las
empresas basan sus acciones comerciales en la innovación, que a su vez está
impulsada por la ciencia y la tecnología, en un plano multinacional fuertemente
marcado por los países desarrollados del occidente. A partir de este panorama
comercial, los hábitos de consumo están influenciados por los valores sociales comúnmente
asociados a Occidente, como la libertad, la gratificación inmediata y el
individualismo.
La especialista
en marketing Angela Y. Lee, en
conjunto con Sharon NG, exponen como ejemplo de estos valores a los slogans más
reconocidos a nivel mundial de Coca-Cola, con su “Taste the Feeling”; American Express y “My life, my card”; así como Nike con el tagline “Just do it”.
Desde el
punto de vista de los especialistas por evaluar el comportamiento de los
consumidores, las respuestas emocionales de los individuos por proteger su
integridad y apoyar las creencias de sus comunidades se fusionan con la
información expuesta entre culturas globales. Sin embargo, los estudios en el
área han demostrado que las reacciones excluyentes se presentan a menudo, no
como necesariamente malas, sino como el aumento de tensión ante la presencia de
culturas extranjeras. Los individuos locales tienen miedo de la contaminación
entre las actitudes extranjeras con la creciente proliferación de negocios
globales.
En estos
casos, los consumidores quieren preservar su cultura patrimonial y reducir el
impacto de la globalización en sus vidas. La percepción del nuevo comercio que
intenta establecerse en su zona local a menudo es visto como un intruso con
intenciones de minimizar su cultura.
Como
ejemplo de estas reacciones excluyentes, se encuentra el caso en el año 2004
con la iniciativa desfavorecedora de los mexicanos porque Walmart introdujera
un establecimiento cerca de las ruinas de la ciudad prehispánica Teotihuacan,
por considerarse un lugar sagrado durante la época cristiana.
Otro caso
similar tomó lugar tres años después en China, ante las intenciones de Starbucks
por establecer su local en el Museo del Palacio Imperial de Pekín. El
descontento de Chenggang Rui, presentador del programa noticiario en BizChina, se
hizo notar a través de un artículo online
donde expresó que no le disgustaba la cadena comercial y sus servicios, sino
que consideraba a La Ciudad Prohibida como un símbolo de nacionalismo y la
introducción de un símbolo de clase occidental entre su patrimonio cultural lo veía como una invasión a la
identidad de su país.
Ante esta situación, Rui explicó que
“necesitamos abrazar el mundo, pero también necesitamos preservar nuestra
identidad cultural. Hay una línea delgada entre la globalización y la
contaminación”. A partir de estas reacciones excluyentes, los expertos han
complementado la información con teorías que explican el fenómeno, como la
teoría de la identidad social de Taifel y Turner expuesta en 1979; las personas
se sienten motivadas cuando encuentran un espacio de su identidad personal
entre un grupo, por lo que aquellos individuos que están ligados fuertemente
con su cultura, perciben negativamente a los grupos de otras culturas.
Keynotes
- La mezcla de culturas a partir de la globalización es un fenómeno que ha hecho posible expandir las comunidades de consumidores locales y sus hábitos de compra entre las fronteras.
- Las personas se sienten motivadas cuando encuentran un espacio de su identidad personal entre un grupo, por lo que aquellos individuos que están ligados fuertemente con su cultura, perciben negativamente a los grupos de otras culturas.
- Los consumidores quieren preservar su cultura patrimonial y reducir el impacto de la globalización en sus vidas.
Reto
Realiza un cuadro comparativo donde
escojas a tres países de diferentes continentes. Investiga sobre sus valores
sociales y hábitos de consumo hasta familiarizarte con ellos.
Responde:
- ¿Qué
tipo de negocios proliferan en cada uno de ellos?
- ¿Cómo
son los consumidores?
- ¿Cuáles
marcas globalizadas tienen mayor presencia entre los tres países? ¿Por qué?
Lo importante a destacar en tu análisis es la
comparación de culturas y el impacto que la globalización ha forjado en ellas.
¿Son distintas? ¿Son similares? ¿A qué se deben esas reacciones entre los
individuos?
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ConclusiónPara el marketing, las diferentes reacciones
culturales implican ese punto de ebullición en el éxito o fracaso de los
negocios globales. Con el análisis del comportamiento del consumidor y sus
opiniones en cuanto a la globalización, aseguramos esa reacción positiva y
minimizamos el impacto de reacciones excluyentes durante la ejecución de
estrategias comerciales. Con la disposición de evaluar constantemente los
cambios en el entorno cultural, a la vez que destacamos la empatía por la
diversidad de opiniones y creencias, la empresa se establecerá
satisfactoriamente más allá de sus fronteras.