Transcripción
Existen dos factores de gran importancia que deben ser tomados en cuenta al planear el uso de un espacio cerrado para grabación: la reverberación y la distancia crítica.
Reverberación
Pensemos en una habitación vacía. Al emitir sonidos, el espacio produce diversos rebotes en todas las paredes, que están descubiertas por la falta de mobiliario. Parte de la energía es absorbida y parte traspasa las paredes, sin embargo, la mayoría se refleja de vuelta al espacio circundante, rebotando nuevamente en otras superficies y repitiendo el proceso. Después de un tiempo, estas reflexiones producen miles de rebotes hasta que esencialmente llenan el cuarto.
Una vez los sonidos dejan de ser emitidos, los rebotes continúan durante un momento más, perdiendo energía progresivamente y disipándose hasta callarse completamente. Este sonido que se prolonga aún después que la onda original deja de ser emitida es lo que se conoce como reverberación. Escuchemos algunos ejemplos con un instrumento de percusión para distinguir claramente entre el sonido original del instrumento y la cola de reverberación.
Audio 5.7: Reverberación: Redoblante
Audio 5.7: Reverberación: Redoblante
Audio 5.8: Reverberación: Hi Hat cerrado
Audio 5.8: Reverberación: Hi Hat cerrado
Distancia crítica
Una parte del sonido que se produce en un espacio cerrado se capta antes de que se produzcan rebotes. Este recibe el nombre de sonido directo. Al rebotar en las superficies y generar reverberación, se genera reverberación. Escuchemos un ejemplo con acordes de piano. Primero sin reverberación y después con la reverberación agregada.
Audio 5.9: Sonido prolongado se combina con cola de reverberación
Audio 5.9: Sonido prolongado se combina con cola de reverberación
Bajo estas circunstancias, si la fuente continúa emitiendo sonidos, la reverberación se estabiliza y se mantiene a un nivel constante. Consecuentemente, se establece una distancia respecto a la fuente, en la cual el sonido directo presenta el mismo nivel que el de la reverberación. Esta es la distancia crítica (figura 5.10). Al alejarse más de la fuente de sonido, el nivel de la reverberación predominará sobre el sonido directo.
Figura 5.10: Distancia crítica
Distancia crítica en grabación
La distancia crítica determina la lejanía con la se deben colocar los micrófonos, dependiendo de la cantidad de reverberación que deseamos captar. Por ejemplo, para recrear el sonido de un piano, es posible utilizar dos micrófonos, uno cerca al piano para captar el sonido directo del instrumento y otro a una distancia mayor a la distancia crítica, captando así el campo reverberante.
Escuchemos la diferencia entre el sonido directo, el sonido difuso del campo reverberante y la combinación que se puede recrear en una consola de mezcla mediante el manejo de nivel de ambos micrófonos. Al aumentar o disminuir el nivel del sonido directo, el instrumento toma diferentes características sonoras.
Audio 5.10: Piano: Sonido directo
Audio 5.10: Piano: Sonido directo
Audio 5.11: Piano: Campo reverberante
Audio 5.11: Piano: Campo reverberante
Audio 5.12: Piano: Combinación entre sonido directo y reverberación
Audio 5.12: Piano: Combinación entre sonido directo y reverberación
Tratamiento acústico
Los estudios de grabación cuentan con tratamiento acústico para manejar correctamente las reflexiones del sonido dentro del espacio y asegurar grabaciones de la mayor calidad posible con una gestión manipulable de la distancia crítica y el campo reverberante. El tratamiento acústico se divide en tres áreas principales: aislamiento, absorción y difusión.
El aislamiento impide que las ondas de sonido emitidas dentro del cuarto salgan y evita que ruido externo ingrese al recinto. Esto se logra a través de distintas técnicas constructivas que incluyen el desacoplamiento de superficies y el agregado de capas a las paredes, techo y piso (Figura 5.11).
Figura 5.11: Piso flotado y paredes dobles
La absorción se encarga de reducir la amplitud de las ondas reflejadas, principalmente por medio de espumas especiales y paneles acústicos que convierten la energía acústica en térmica (figura 5.12).
Figura 5.12: Espuma acústica
Finalmente, la difusión se encarga de distribuir uniformemente las reflexiones restantes en todo el espacio, por medio de superficies convexas (figura 5.13).
Figura 5.13: Superficie difusora