El resultado sonoro ideal o congruente con una banda marcial depende de
muchos factores, entre ellos la escritura enfocada en el espectáculo y el
trabajo en equipo. Conforme el arreglista comprenda y aplique estos principios, creará arreglos musicales
adaptados a las necesidades del ensamble, lo cual aumentará su valía como
profesional de la música y, por supuesto, ofrecerá un sonido congruente con el
tipo de ensamble trabajado.
Escritura enfocada en el espectáculo
La escritura enfocada en el
espectáculo es una de las características distintivas de la música para bandas
marciales. En un desfile con paradas una pieza es tan buena como la otra, lo
cual no ocurre en un evento de carácter más fijo, o en una competición. Las
piezas para banda marcial son solo una pieza o componente de un espectáculo más
grande, el cual consiste no solo de música, sino también de otros elementos
como coreografías y vestuarios. Este entorno no es el ideal para escribir
“música para músicos”.
Trabajo en equipo
La mayoría de las grandes bandas
marciales, especialmente aquellas enfocadas en espectáculos y competiciones,
tienen un abultado equipo de apoyo. Para el arreglista es vital tener esto en
cuenta, ya que como parte de la agrupación, es prudente tener una buena
relación con el equipo.
La primera persona con la que
probablemente trabaje el arreglista es el diseñador de coreografía, quien es la
persona encargada de la sincronización de los movimientos de los integrantes de
la banda durante el espectáculo. En la mayoría de los casos, el diseñador de
coreografía trabajará a partir del arreglo para desarrollar una coreografía que
calce con la música; en ocasiones, el flujo puede ser inverso, donde el
arreglista necesita escribir música ajustándose a una coreografía existente.
En cualquier caso, el arreglista y el
director de coreografía deben trabajar estrechamente a fin de proporcionar el
mejor espectáculo posible. Cuando el arreglo musical es complejo, la
coreografía lo es y los músicos se encontrarán en dificultades para interpretar
las notas escritas. Es cuestión de hallar un equilibrio con el director de
coreografía, de forma tal de que las partes más complicadas de la música tengan
poca o ninguna coreografía, de forma tal que se pueda interpretar
correctamente.
Otro miembro del equipo con el cual
el arreglista podría trabajar es un especialista o coach de percusión. Se trata
de un percusionista que trabaja con la sección de percusión no solo para
practicar la música del arreglo, sino también para desarrollar las cadencias y
los ritmos marciales interpretados entre cada pieza. La idea de trabajar con el
coach de percusión es obtener un sonido y estilo de percusión marcial realista,
así como solucionar cualquier desafío particular relacionado con la sección de
percusión. Una relación fructífera entre arreglista y coach de percusión puede
producir las mejores partes de percusión posibles en un arreglo para banda
marcial.
Finalmente pero no menos importante,
el arreglista debe trabajar con el director de la banda. Debido a su rol, el
arreglista puede considerarlo como su jefe, ya que es generalmente la persona
encargada de aprobar la música. Al trabajar adecuadamente con el director de
antemano permite al arreglista saber lo que él realmente desea, y entonces
hacer lo mejor posible por obtenerlo. Durante el proceso de creación del arreglo,
el arreglista necesita ser lo suficientemente flexible para atender a las
solicitudes del director y, si es necesario, efectuar cambios.
Keynotes
- Las piezas para banda marcial son solo una pieza o componente de un espectáculo más grande, el cual consiste no solo de música, sino también de otros elementos como coreografías y vestuarios.
- La mayoría de las grandes bandas marciales, especialmente aquellas enfocadas en espectáculos y competiciones, tienen un abultado equipo de apoyo.
- Cuando el arreglo musical es complejo, la coreografía lo es y los músicos se encontrarán en dificultades para interpretar las notas escritas.
Reto
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tenga una estrecha relación con la música interpretada.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
La finalidad de un espectáculo es brindar una experiencia
memorable al público. Conforme el arreglista tenga esto en mente, la música que
escriba estará mejor enfocada en cumplir ese propósito. Además, al considerar
que una banda marcial no solo consta de música, sino también de coreografía y
vestuario, entendemos la importancia del trabajo en equipo entre el arreglista
y los profesionales encargados de las facetas adicionales del espectáculo.