Transcripción
Como analizamos, la densidad puede ser rítmica o armónica. Estos dos tipos de densidad pueden ser divididos en uniformes o compuestos:
- Densidad uniforme: los instrumentos ejecutan patrones iguales o parecidos.
- Densidad compuesta: los instrumentos ejecutan patrones contrastantes.
Para entender mejor el concepto veamos algunos ejemplos:
Densidad armónica uniforme: se refiere a la densidad causada por varios instrumentos tocando las mismas notas al mismo ritmo. Esto puede significar que todos tocan la misma melodía o el mismo acompañamiento. Encontramos un ejemplo de este tipo de densidad en la introducción de la suite número 1 “La Arlesiana” del francés Georges Bizet.
Audición Recomendada: “Suite número 1 – La Arlesiana” de Georges Bizet
En este extracto de la obra escuchamos como el grueso de la orquesta interpreta la misma melodía, causando una gran densidad sonora, sin recurrir a ritmos o notas diferentes.
Densidad armónica compuesta: se refiere a la densidad causada por los acordes de una obra. Esta densidad puede ser mayor o menor de acuerdo a la tensión producida por esos acordes. Por ejemplo, si un instrumento lleva la melodía sin ningún acompañamiento, en el momento en que otro le acompañe generará más densidad, aunque los acordes no sean tensos.
Por otra parte, si la obra tiene progresiones y acordes sencillos, puede ganar mayor densidad introduciendo acordes con séptimas, novenas, tensiones disminuidas o aumentadas. Estos cambios armónicos son claramente perceptibles al oído, generando mayor densidad sonora.
Veamos un ejemplo de obra en la que un instrumento lleva la melodía sin acompañamiento, y luego gana densidad al agregar un acompañamiento sencillo y sin tensiones. Fue compuesta por John Williams para la película “Harry Potter y el prisionero de Azkaban”, y su nombre es “A Window To The Past”.
Audición Recomendada: “A Window To The Past” de John Williams
La obra comienza con la melodía siendo ejecutada por una flauta celta sin acompañamiento. En el minuto 01:04, entra el acompañamiento en forma de arpegios y adornos por las cuerdas de la orquesta, añadiéndole un poco más de densidad a la obra.
Densidad rítmica uniforme: este tipo de densidad se refiere cuando muchos instrumentos tocan el mismo ritmo de forma simultánea, independientemente de la armonía. De hecho, la densidad se genera por tocar al mismo tiempo notas con un gran espectro sonoro, desde los graves de los contrabajos y las tubas, hasta los agudos de violines y flautas. Este recurso es muy usado por los compositores de bandas sonoras para recrear atmósferas llenas de tensión. Como ejemplo escucharemos el clásico tema principal de la saga “Star Wars”, dirigiendo nuestra atención desde el minuto 01:44 hasta 02:05. En este extracto de la obra se produce un claro ejemplo de densidad rítmica uniforme.
Audición Recomendada: “Star Wars Main Theme” de John Williams
Densidad rítmica compuesta: se trata de tocar diferentes ritmos al mismo tiempo, generando una textura pastosa. Es muy común en la música vanguardista, impresionista y en el Rock Progresivo. Un ejemplo clásico de densidad rítmica compuesta lo encontramos en la obra “La cabalgata de las Valquirias” de Richard Wagner.
Audición Recomendada: “La cabalgata de las Valquirias” de Richard Wagner
En ella encontramos diferentes ritmos que van apareciendo en la obra e interponiéndose entre sí. Primero unas notas rápidas de los clarinetes, con un acento en el primer tiempo hecho por un adorno de las cuerdas. En el quinto compás entran tanto la cuerda grave como los fagotes con un ritmo diferente. En el noveno compás las cuerdas comienzan un juego entre ellas con el adorno que venían haciendo desde el principio. Este juego consiste en que entre los primeros violines, segundos violines y las violas tocan arpegios sumamente rápidamente, y cada fila en un tiempo diferente del compás. Esto genera una textura interesantísima que da la impresión de que estos ritmos se tocan sin interrupción. Finalmente, en el catorceavo compás se escucha el tema, a un ritmo diferente a los anteriores. De esta forma escuchamos una obra con cuatro ritmos diferentes simultáneamente. Primero, el ritmo de los clarinetes; segundo, las cuerdas agudas y flautas; tercero, cuerdas graves y fagotes; y cuarto, melodía interpretada por los metales.