La cuerda es una sección valiosa dentro del arreglo
orquestal, especialmente en lo que melodías se refiere. A continuación,
estudiaremos las ventajas melódicas de la cuerda, tanto como sección como instrumentos
por separado. Identificar los entornos ideales de aplicación afilarán el
criterio del compositor y aumentarán su comprensión acerca de cómo usar esta
sección en el arreglo a fin de obtener resultados impresionantes.
En un arreglo orquestal, la
versatilidad de la sección de cuerdas le permite cumplir casi cualquier
función. Incluso, muchos compositores y arreglistas piensan que es la sección
más flexible y expresiva de la orquesta. Las cuerdas pueden tocar melodías,
contramelodías, rellenos melódicos, fondos armónicos y acompañamientos
rítmicos, cada aplicación con sus propios requerimientos específicos.
Melodías
Las cuerdas, especialmente los
violines, son frecuentemente utilizadas para llevar la armonía de una obra. Si
el arreglista o compositor tienen dudas acerca de como comenzar una obra, puede
estar seguro de que comenzar asignando la melodía a las cuerdas puede dar
resultado. En estos casos, siempre es necesario considerar la octava o registro
más adecuado según nuestras necesidades. Por ejemplo, las cuerdas bajas del
chelo son cálidas y ricas, pero posiblemente no funcione tan bien en el arreglo
como el registro alto de un violín. El registro de la viola abarca de forma
excelente la voz humana, pero su timbre no es tan llamativo o destacado como el
del violín.
Por otro lado, cuando los violines se
usan para la melodía pueden interferir con otros instrumentos, como las voces.
Para identificar el criterio correcto es necesario escuchar mucha música y
estudiar las aplicaciones implementadas en cada obra analizada.
Un método eficaz para destacar la
melodía de un arreglo es doblarla en octavas. Por ejemplo, si tenemos una
melodía en las violas podemos agregar a los violines una octava por encima a
fin de darle protagonismo y brillo. Por otro lado, si tenemos la misma melodía
y agregamos a los chelos una octava por debajo, obtendremos más peso y firmeza.
012-06_0106_ilu01. Melodía en violas
con violines doblando una octava por arriba
012-06_0106_aud01. Melodía en violas
con violines doblando una octava por arriba
0
012-06_0106_ilu02. Melodía en violas
y violines con chelos doblando una octava por debajo
012-06_0106_aud02. Melodía en violas
y violines con chelos doblando una octava por debajo
0
Por supuesto, la asignación de la
melodía a un instrumento de las cuerdas dependerá de muchos factores, tales
como timbre, dinámicas, densidad instrumental, entre otros. Por ejemplo, las
violas pueden funcionar llevando la melodía en una sección con poco
acompañamiento y poca densidad instrumental. Los violonchelos pueden funcionar
incluso en pasajes con densidad un poco mayor debido a poseen más potencia y
proyección que las violas. Los contrabajos son pocas veces utilizados para llevar
una melodía como sección independiente; la mayoría de las veces doblan la
melodía de los violonchelos.
012-06_0106_ilu03. Melodía en las
violas
012-06_0106_aud03. Melodía en las
violas
0
012-06_0106_ilu04. Melodía en los
violonchelos
012-06_0106_aud04. Melodía en los
violonchelos
0
012-06_0106_ilu05. Melodía en los
contrabajos
012-06_0106_aud05. Melodía en los
contrabajos
0
012-06_0106_ilu06. Melodía en los
violonchelos y contrabajos
012-06_0106_aud06. Melodía en los
violonchelos y contrabajos
0
Contramelodías
Podemos definir la contramelodía como
una línea melódica complementaria y simultánea a la melodía principal. Es ideal
colocar la contramelodía en un registro diferente con la finalidad de que la
melodía original no pierda prominencia. Veamos un ejemplo:
012-06_0106_ilu07. Ejemplo de
contramelodía en las cuerdas
012-06_0106_aud07. Ejemplo de
contramelodía en las cuerdas
0
En este ejemplo, los primeros
violines llevan una melodía y los segundos violines llevan la contramelodía; el
resto de la sección permanece ejecutando un acompañamiento sencillo.
Armonización de líneas melódicas
Las cuerdas también son eficaces para
armonizar líneas melódicas, lo cual significa que cada sección se moverá de
forma similar a la melodía, pero ejecutando notas diferentes del acorde a fin
de formar la armonía. Dicha práctica otorga coherencia, unidad y fuerza a la
melodía, así como uniformidad tímbrica. Veamos un ejemplo:
012-06_0106_ilu08. Ejemplo de
armonización de líneas melódicas en las cuerdas
012-06_0106_aud08. Ejemplo de
armonización de líneas melódicas en las cuerdas
0
En este caso, vemos la melodía en los
primeros violines, mientras que segundos, violas y chelos se mueven de forma
similar pero tocando otras notas del acorde. El contrabajo permanece marcando
los primeros tiempos de cada compás.
Keynotes
- Muchos compositores y arreglistas piensan que las cuerdas son la sección más flexible y expresiva de la orquesta.
- La asignación de la melodía a un instrumento de las cuerdas dependerá de muchos factores, tales como timbre, dinámicas, densidad instrumental, entre otros.
- La armonización de líneas melódicas en las cuerdas otorga coherencia, unidad y fuerza a la melodía, así como uniformidad tímbrica.
Reto
Escribe una melodía de cuatro compases y realiza
cuatro instrumentaciones siguiendo las siguientes pautas:
- Instrumentación
1: la melodía la llevan los violines en octavas.
- Instrumentación
2: la melodía la llevan los violines con octava inferior en el violonchelo.
- Instrumentación
3: la melodía la llevan las violas.
- Instrumentación
4: la melodía la llevan los contrabajos.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
Cuando las cuerdas se usan
correctamente, el arreglo instrumental se ve enormemente beneficiado. Al
identificar las mejores aplicaciones para las cuerdas como una sección y en
instrumentos individuales, obtenemos resultados sonoros impresionantes.