La sección de cuerdas constituye la base de una
orquesta sinfónica. Una cuota significativa de la efectividad de un arreglo
orquestal recae sobre el tratamiento dado a las cuerdas. Para garantizar un
resultado apropiado, es necesario identificar las diferencias de tamaño, timbre,
potencia y sonoridad presentes en diferentes ensambles de cuerdas, así como
identificar algunas de sus aplicaciones comunes.
Una orquesta de cuerdas completa se
divide en cinco secciones o filas:
- Primeros
violines
- Segundos
violines
- Violas
- Violonchelos
- Contrabajos
012-06_0101_ilu01. Ubicación estándar
de los instrumentos de una orquesta de cuerdas
La cantidad de instrumentistas en
cada fila puede variar dependiendo del tamaño de la orquesta. Cada sección,
exceptuando quizá a los contrabajos, está establecida con un número par de
intérpretes, lo cual se debe a que la disposición habitual de una orquesta
sinfónica indica que dos músicos tocan de un atril. En el caso de interpretar
un divisi o pasaje a dos voces, uno de los intérpretes toca la nota superior, y
el otro la línea inferior. En total, una orquesta sinfónica promedio tiene
aproximadamente 60 músicos en la sección de cuerdas, distribuidos de la
siguiente forma:
- Primeros
violines: 16
- Segundos
violines: 14
- Violas:
12
- Violonchelos:
10
- Contrabajos:
8
012-06_0101_ilu02. Cantidad
aproximada de intérpretes en la sección de cuerdas de una orquesta sinfónica
Debido a la gran cantidad de
intérpretes de cuerda que una orquesta sinfónica suele tener, una alternativa
de grabación utilizada en los estudios modernos recibe el nombre de layering.
Consiste en contratar un grupo reducido de músicos, aproximadamente 12, el cual
se graba varias veces a fin de crear un sonido más amplio y completo.
Otro ensamble popular en las cuerdas
es el cuarteto de cuerdas, integrado por cuatro instrumentos: dos violines, una
viola y un violonchelo.
012-06_0101_fot01. Cuarteto de cuerdas
El sonido de un cuarteto de cuerdas
es muy diferente al de una orquesta de cuerdas; su timbre es mucho más íntimo,
cálido y seco, a un nivel que no puede ser igualado por un ensamble de mayores
proporciones. Como contraparte, la música para cuarteto de cuerdas requiere
músicos de elevado nivel interpretativo debido a la mayor exposición, una mayor
dificultad de afinación, un mayor cuidado en la conducción de voces y un sonido
menos homogéneo. En cualquier caso, el sonido de un ensamble grande y el de un
cuarteto de cuerdas ofrecen prestaciones que un arreglista profesional
considera cuidadosamente al momento de escoger la instrumentación de un
proyecto específico.
A continuación, expondremos algunas
sugerencias básicas en cuanto al arreglo con una sección de cuerdas:
- Trabajar
una estructura armónica de cuatro o cinco notas, incluyendo al contrabajo.
Agregar más notas puede ayudar a mantener un sonido fuerte y lleno, en caso de
ser necesario.
- Ampliar
la estructura armónica a fin de mantener un sonido completo cuando el rango
comprendido por las voces se encuentre por encima de las dos octavas.
- En
caso de necesitar más notas, es recomendable dividir las secciones de
contrabajos, violonchelos y violas a fin de mantener una gran potencia en el
sonido.
- Cuando
la sección de vientos metales esté ejecutando pasajes de gran potencia, es
recomendable mantener una línea melódica única violines, violas y violonchelos,
a modo de un gran unísono.
- A
diferencia de los instrumentos de viento madera y de viento metal, las cuerdas
no necesitan respirar para producir el sonido, lo que brinda extensas
posibilidades en cuanto a la duración de un sonido.
Las sugerencias expuestas pueden
mejorar la interpretación de una pieza musical dependiendo de las necesidades
artísticas y el contexto de la composición o arreglo instrumental.
En general, a fin de dominar las
posibilidades técnicas y musicales de una orquesta de cuerdas, es necesario
escucharla y estudiarla en numerosos contextos musicales. Factores físicos
relacionados con la construcción e interpretación de los instrumentos otorga
una gran “resistencia” a dicha familia, pudiendo incrementar o disminuir
notablemente la intensidad en poco tiempo, crear notas largas y serenas o notas
de gran intensidad. Además, las preocupaciones por los rangos alcanzados son
mínimas considerando que la sección de cuerdas comprende casi todo el registro
del piano. La interpretación de notas repetidas es relativamente sencilla, en
comparación con las maderas, por lo que agregando acentos en pulsos
específicos, es posible crear atmósferas de gran tensión e ímpetu. Finalmente,
aunque las cuerdas no poseen la riqueza tímbrica de la sección de maderas, lo
compensan con la creación de texturas aterciopeladas y transparentes.
A fin de identificar la amplia
variedad interpretativa de la sección de
cuerdas, recomendamos escuchar las siguientes obras musicales:
- Treno
a las Víctimas de Hiroshima, de Krzysztof Penderecky.
- Serenata
para cuerdas en Do mayor, de Piotr Ilych Tchaikovsky.
- Sinfonía
número 4, tercer movimiento, de Piotr Ilych Tchaikovsky.
- Cuarteto
número 8, de Dmitri Shostakovich.
De esta forma tomaremos consciencia
de la variedad de timbres, sonoridades y atmósferas posibles en las cuerdas.
Keynotes
- En el caso de interpretar un divisi o pasaje a dos voces, uno de los intérpretes de la sección de cuerdas toca la nota superior, y el otro la línea inferior.
- El sonido de un ensamble grande y el de un cuarteto de cuerdas ofrecen prestaciones que un arreglista profesional considera cuidadosamente al momento de escoger la instrumentación de un proyecto específico.
- Aunque las cuerdas no poseen la riqueza tímbrica de la sección de maderas, lo compensan con la creación de texturas aterciopeladas y transparentes.
Reto
Escucha las obras musicales recomendadas en el
contenido didáctico. Usando adjetivos, describe la sonoridad de cada una de
ellas.
Tiempo disponible: 1 hora.
Conclusión
La sección de cuerdas es una de las
más versátiles de la orquesta sinfónica, y una figura clave dentro del arreglo
orquestal. Obtenemos resultados apropiados para nuestros proyectos conforme
identifiquemos características básicas relacionadas con su timbre, tamaño y
sonoridad, y conozcamos algunas de las aplicaciones más comunes para esta
sección de la orquesta sinfónica.