Hay productores musicales que también son músicos instrumentales
o cantantes. Aunque tengan estas habilidades, el desarrollo de proyectos
profesionales requiere de un equipo de trabajo que ejecute funciones
determinadas para alcanzar la eficiencia en cada área.
¿Puede organizarse la ejecución de música instrumental?
¿Qué elementos pueden ser incluidos en la organización musical?
Organización musical
Participar en
actividades de ejecución instrumental implica que se manejen las partituras
pertenecientes al montaje del repertorio musical, el uso de atriles, sillas,
instrumentos, locaciones para ensayos, sesiones de grabación y performances. También es necesaria la
presencia de managers, ingenieros de
sonido, cantantes, directores musicales y coaches.
De igual forma, hay labores administrativas que, con frecuencia, son manejadas
por los mismos productores.
Debido a lo
que implica el montaje, es necesario que se establezca una organización musical
que ayude al desarrollo adecuado de los proyectos musicales.
Distribución de labores
Si el
ejecutante de un instrumento es un músico de sesión, tiene la responsabilidad
de cada uno de los recursos necesarios para desarrollar su performance. Sin embargo, cuando se trata de una agrupación
numerosa existen alternativas con las que puede contar la producción musical. Veamos
algunas de ellas:
Elaboración de inventario
Un personal
responsable de la actividad logística llevará un inventario en el que tenga
registrado cada uno de los instrumentos que pertenecen a la banda u orquesta,
las carpetas con partituras, el número de atuendos para uniformes o puestas en
escena, aunque el aspecto sería irrelevante si la actividad a realizar
corresponde a sesiones de grabación dentro de un estudio, a menos que la sesión
se realice en vivo, durante presentaciones públicas tales como conciertos o
algún otro show musical en vivo.
Igualmente, es necesario tener registro de cada instrumento en este se incluirá el
nombre y la fila; en el caso de una orquesta, los seriales y algún otro dato
que considere importante.
Agenda de trabajo
Cuando las
bandas inician, los directores musicales son quienes, generalmente, tienen la
responsabilidad de manejar la agenda de la agrupación, sin embargo, hay bandas
que recurren a productores musicales para la organización de sus eventos. En tal
sentido, es necesario establecer una agenda de trabajo que incluya fechas de
ensayos, presentaciones, jornadas de grabación, locaciones en las que se realizará
cada evento; entrevistas en radio, televisión y medios impresos; giras locales,
regionales, nacionales e internacionales.
Cuando la
agrupación alcanzó un nivel profesional superior y continuamente está en
actividad, entonces, el productor musical recurre a la contratación de personal
administrativo que pueda ayudarle con dicha labor mientras se encarga de
realizar los contactos necesarios para las presentaciones y contratos de
grabación que puedan surgir y permitan mantener a la agrupación activa.
La agenda de
trabajo se diseñará para una programación a corto, mediano y largo plazo para que
cada uno de los involucrados tenga las fechas apartadas para las diferentes
actividades en las que participarán. En tal sentido, la programación puede ser
de uno a tres meses en el corto plazo, seis meses a mediano plazo y un año para
el largo plazo. Algunos músicos manifiestan que pasan una buena parte del
tiempo montados en autobús o en aviones de un lugar a otro durante el año por
las actividades en las que participa. Hay bandas que adquirieron sus propios
medios de transporte masivo para ser utilizado exclusivamente por ellos gracias
a la frecuencia en sus viajes.
Ítems para la agenda
Dentro de los
ítems que se incluirán dentro de la agenda musical, el productor anotará
también fechas de audiciones, concursos, festivales, eventos benéficos,
lanzamiento de hits, fechas
especiales de la banda como aniversarios, presentaciones privadas, entre otros eventos
propios de la agrupación.
Uso de recursos tecnológicos y visuales
Actualmente,
existen equipos de alta tecnología que pueden ser llevados en el bolsillo de
una camisa o pantalón y que contienen agendas, alarmas, recordatorios y bloc de
notas para registrar la información relacionada con una agenda personal o de trabajo.
El productor musical puede utilizar este recurso que es aprovechable para su
revisión durante los tiempos de ensayo y las sesiones de grabación. Puede ser
un celular o tableta en el que se pueden hacer anotaciones sobre los pasajes
musicales a revisar si al momento de grabar no fueron superados y requieren
otra pauta. Los temas musicales también pueden ser programados para que el
ensayo y la sesión de grabación se enfoque en lo planificado previamente.
De igual
modo, si la banda cuenta con una locación propia en la que realiza sus ensayos
es posible usar una cartelera, rotafolio o cualquier otro material donde se
registre el cronograma de trabajo, asignaciones, conciertos y todo lo que
compete al equipo musical para desarrollarlo a corto plazo. En este caso, los
períodos a programar deben ser menores en comparación a la agenda a mediano y largo
plazo a causa del espacio que tiene generalmente una proporción de 1,00 m x 70
cms.
Cualquiera
que sea el recurso a utilizar, debe organizarse de manera ascendente, de menor
a mayor, incluyendo las fechas, que serán establecidas desde las más próximas
hasta las más distantes.
Organizar las finanzas
Cuando el
productor musical trabaja con músicos, ensambles o bandas, contemplará la
organización de las finanzas de acuerdo a las necesidades de las agrupaciones y
de los elementos en uso. Es común que a los guitarristas se les rompan las
cuerdas en el momento en que ejecuten un solo, bien sea en una sesión de
grabación o durante un concierto, por ello, deben haber repuestos que resuelvan
dicha eventualidad. Igualmente, algunas agrupaciones requieren que se paguen
arreglos musicales o los derechos a los propietarios de algunos temas que se
grabaron por el uso de los mismos.
De igual
forma, los músicos de sesión esperan una retribución económica por la labor que
ejecutan en el proyecto, aunque algunos aportan su talento con la intención de ayudar
con el impulso de bandas.
Una de las
maneras en las que el productor musical tiene la posibilidad de disminuir los costos
durante las sesiones de grabación es con la ayuda del coach instrumental, quien participa en las sesiones de ensayo y
corrige las técnicas necesarias para la mejora de los músicos de acuerdo al
instrumento que ejecute. Es necesario que, para las grabaciones, los
instrumentistas corrigieran los posibles errores antes de las pautas por los
altos costos que tienen las horas de grabación dentro del estudio.
Otros rubros que
debe considerar el productor musical en las finanzas son los siguientes:
- Costos de transporte.
- Gastos por refrigerios.
- Alquiler de locaciones .
- Alquiler de equipos electrónicos especializados.
- Comisiones por servicios del coach.
- Gastos por estadía, si la actividad es fuera de la ciudad en
la que habita la agrupación o el músico contratado.
- Gastos por mano de obra especializada, como en el caso de la
afinación del piano.
- Gastos del lutier,
si algunos de los instrumentos de cuerdas deben ser reparados, incluidas las
calibraciones de guitarra eléctrica y bajo.
- Partida para gastos eventuales no contemplados que pudieran
surgir dentro del desarrollo del proyecto.
Conclusión
Las agrupaciones tienen
sus propias necesidades, sin embargo, en la organización musical es posible
tener áreas de competencia generales y semejantes que contribuyan a que el
productor musical establezca un patrón y, partir de allí, los añada los eventos
específicos del proyecto con el que trabaja. Igualmente, las actividades
organizadas le permiten a los músicos adoptar una actitud basada que se base el
profesionalismo, además que les insta al esfuerzo, a la dedicación en su
ejecución y a producir resultados de calidad.