Transcripción
¿Cómo se configuran los limitadores en la
masterización?
Antes de dar un vistazo a la configuración
recomendada, analicemos el uso y utilidad de los limitadores en la
masterización.
Masterización:
limitadores
El objetivo
principal de un limitador digital no es modificar el sonido, sino simplemente
incrementar el nivel de programa. Su diseño se enfoca en la detección de picos
y su reducción o control. Es por este
motivo, que en una sesión de masterización ideal, el limitador debería
emplearse solamente en algunos picos ocasionales.
Katz incluso
argumenta que en algunos casos ni siquiera existe necesidad de usar
limitadores, y que una de las ideas erróneas en el ámbito ingenieril, es que un
limitador es un dispositivo de protección para masterización. Podría ser usado
de esta manera en transmisión de radio para proteger los transmisores, o en
sonido en vivo, para proteger los parlantes de sobrecargas ante
interpretaciones con niveles inusualmente altos por parte de una banda
impredecible.
En contraste,
durante la masterización, el ingeniero tiene control total sobre los niveles,
así como la potestad de aumentarlos o reducirlos; lo cual no necesariamente
implica emplear un limitador. En otras palabras, en la masterización no existen
factores impredecibles que aumenten el nivel y que hagan necesario usar un
limitador como una medida preventiva. Podríamos simplemente reducir el nivel un
par de decibeles en lugar de aplicar limitación, lo cual es una práctica cada
vez más común conforme los loudness wars pierden
relevancia en la industria musical.
Sin embargo,
muchos ingenieros continúan empleando limitadores al masterizar. Así que
analicemos como se configura uno.
Limitador para masterizar: configuración
La mayoría de
los limitadores empleados en masterización son de tipo brickwall. Este
tipo no permite que la señal exceda un umbral determinado, y gracias a la
tecnología look-ahead, disponible en la mayoría de los limitadores modernos, el
dispositivo toma muestras de los picos aproximadamente 2 ms antes de que se
reproduzcan, con lo cual se obtiene un control de nivel sumamente eficiente y
se prescinde del parámetro de ataque, ya que el dispositivo puede predecir las
características de los picos que se deben atenuar.
La mayoría de
los limitadores ofrecen tres parámetros principales, el nivel de salida, el
umbral, y el tiempo de release.
● Si se desea aumentar al máximo
el nivel, la salida del limitador se configura a -0.1 dB, y en casos extremos,
algunos ingenieros emplean parámetros de hasta -0.01 dB, para generar el
material con nivel más alto para masterización en formato CD. Sin embargo,
cuando el material está destinado a distribución en línea, se emplean
parámetros menores, de -1 dB o incluso menos, debido a que muchos codificadores
producen un nivel de salida más alto. Además, los algoritmos de normalización
implementados en sistemas como iTunes Soundcheck,
hacen que sea innecesario e incluso incorrecto exportar a un volumen extremo.
● Por su parte, el umbral se puede
configurar de 4 a 6 dB por debajo de los picos detectados por el medidor de
entrada, o el medidor de picos del canal, pero si se desea aumentar el nivel de
salida, se puede reducir el umbral según se desee. Cuanto más bajo su valor,
mayor será el nivel de salida, pero debemos escuchar con atención para evitar
generar degradación o distorsiones en la señal
● Para el parámetro de release, lo recomendable es emplear la función de ajuste
automático como punto de partida, ya que en la mayoría de limitadores, su
rendimiento es sumamente óptimo, y si falla en ofrecer el tipo de limitación
deseada, podemos ajustar su valor manualmente escuchando con atención hasta
obtener un sonido transparente, y teniendo cuidado de no usar tiempos
prolongados para evitar que el sonido pierda su impacto rítimico
Mediante estas consideraciones, podremos
configurar limitadores de modo congruente con el objetivo sonoro y estético de
la masterización. Dependiendo del formato del producto final, y del tipo de
rendimiento de volumen que deseemos obtener, existe una amplia gama de
posibilidades; desde la omisión total del limitador, hasta su uso con niveles
de salida extremadamente cercanos al nivel 0 dBFS. Independientemente de la
decisión que tomemos, debemos recordar que limitador no es una herramienta de
protección. Debemos usarlo después de haber implementado una gestión correcta
de ganancia, ya que si fallamos en las etapas previas de control dinámico,
corremos el riesgo de que genere distorsión. Dado que el limitador es el último
dispositivo de control dinámico de la cadena de masterización, es el elemento
final que puede coronar el proyecto, o arruinar todos los esfuerzos del equipo
de producción para generar un resultado profesional de alta calidad. Debido a
estos motivos, la decisión y potestad de llevar el limitador en una u otra
dirección, es una gran responsabilidad que debemos tomar con suma seriedad.
Reto
Implementa una
masterización aplicando ecualización, compresión y limitación, explorando las
diferentes sonoridaes que ofrece este último al configurar su salida a niveles
crecientemente cercanos al nivel 0dBFS