Transcripción
Muchos ingenieros trabajan o han trabajado
con el sistema de medición K. Sin embargo, este sistema ha pasado a ser
obsoleto gracias a la tecnología de los medidores de volumen.
¿Cuáles son las características de un
medidor LU que reemplace apropiadamente un medidor K?
Medición
K: el pasado
La medición K hace uso de un medidor de picos
y uno RMS. La mayor diferencia con un medidor digital tradicional, es que
emplea una escala distinta, ya que se basa en la premisa de que debemos
trabajar de acuerdo a las dinámicas musicales. Este sistema fue expuesto por
Bob Katz en el documento llamado “An
integrated approach to Metering, Monitoring and Levelling”, publicado a
incios de la década de 2000.
Figura 6.22. Medidor con
escala K
Katz postuló que los medidores no tienen
ninguna relación directa con la música, y propuso que es necesario establecer
una relación entre la dinámica musical forte
y el nivel 0 de una nueva escala, llamada Sistema K. Dicha escala requiere que
los monitores se calibren a 85 dB, con lo cual, el material de programa en la
dinámica musical forte debe alcanzar el nivel 0 de la escala. Al trabajar con
este sistema, el objetivo es ajustar el nivel RMS del audio para alcanzar el
nivel 0 durante los pasajes forte. El sistema K ofrece 3 posibilidades: K-20,
K-14 y K-12. La primera se emplea para trabajar material para cine, y permite
un rango dinámico amplio para la inclusión de efectos de sonido. Por su parte,
K-14 y K-12 se recomienda para material musical en géneros como Pop y
Electrónica, mientras que K-12 se reservaba para producciones para transmisión.
Figura 6.23. Sistema K
Medición
LU
Más de 10 años después, en 2015, Katz
publica la tercera edición de Mastering
Audio: the Art and Science, y nos dice lo siguiente:
“Los términos K-14 o K-20 no proporcionan
una imagen completa de lo que es una grabación. No se sabe si significan el
PLR, o el volumen. El hecho es, que necesitamos saber dos parámetros para
describir apropiadamente las características de nivel promedio y pico de una
grabación: tanto su nivel de programa, como su PLR. Estos números pueden ser
proporcionados por varios medidores de nivel existentes. Considero que el
sistema K de medición está obsoleto, y ha sido reemplazado por el medidor de
volumen con algunas características escenciales”.
Katz continúa listando las características
de dicho medidor LU, las cuales presentaremos acontinuación:
● Primero, tiene un medidor de
picos oculto, que muestra indicaciones puntuales de precaución pero no ofrece
una visualización con movimiento, para evitar estimular al ingeniero a
normalizar dichos picos al nivel cero de la escala digital.
● Segundo, ofrece calibración
variable del nivel cero LU, a fin de ajustar el volumen objetivo según las
necesidades del usuario. Esto permite colocar el valor -23 dBFS para trabajar
de acuerdo a R-128, usar -16.5 para trabajar en congruencia con iTunes Sound
Check, o cualquier otro valor que se desee
● Y tercero, el medidor LU de
calidad debe ofrecer la indicación del PLR
El
futuro de la medición
Aunque el mismo Katz postula que el sistema
K está obsoleto, esto no significa que debemos descartarlo por completo. Al
leer el famoso documento que postula dicho sistema, se logran encontrar
numerosas recomendaciones que son válidas aún después de descartar las escalas
K. De entre todas ellas, sobresalen dos: primero, que debemos trabajar con un
sistema de monitoreo calibrado, y segundo, que nuestro trabajo al masterizar
debe guardar una relación con las dinámicas musicales que sea intuitiva pero
concreta, a fin de crear una consistencia sonora entre el procesamiento y el
sonido, a través de prácticas de medición implementadas con criterio y con
conocimiento técnico, pero con un propósito primordialmente orientado a la
musicalidad.
Reto
Realiza una
masterización trabajando con un medidor K-12 o K14 y después realiza otra
versión de la misma masterización, pero empleando un medidor LU como el que
Katz especifica, manteniendo un PLR entre 12 y 14 dB y un volumen integrado de
-16.5 LUFS.