Transcripción
En general, existen cinco tipos de contratos por considerar: precio fijo o PF, costo plus de honorarios fijos o CPHF, costo plus de porcentaje de gasto o CPPG, ahorro máximo compartido garantizado o AMCG, precio fijo de cuota de incentivo o PFCI y costo plus cuota de incentivo o CPCI. Cada tipo de contrato se debe examinar por separado. Estos son descritos así, según la traducción de sus siglas en inglés: Fixed price or FP, cost plus fixed fee or CPFF, cost plus percentage fee or CPFF, guaranteed maximum shared savings or GMSS, fixed price incentive fee or FPIF and cost plus incentive fee or CPIF.
Bajo el contrato de precio fijo o contrato de suma: el contratista debe estimar cuidadosamente el costo objetivo. Asimismo, está obligado a realizar el trabajo en el valor del contrato negociado. Si el costo estimado de destino fue bajo, el total de beneficios reducidos podrían desaparecer. Por lo tanto, el contratista no podrá ofrecer a los competidores menos de lo que vale, si el costo esperado se sobrestima. De manera que el contratista asumiría un gran riesgo.
Este contrato proporciona la máxima protección para el propietario por el costo final del proyecto, pero tiene la desventaja de que requiere de un largo período de preparación y adjudicaciones de las ofertas. Además, existe la posibilidad de que, debido a la falta de conocimiento de las condiciones locales, todos los contratistas incluyan una cantidad excesiva de contingencia. Este tipo de contrato no debe ser considerado por el propietario, a menos que, en el momento en que las licitaciones se emiten, las prescripciones de construcción se conozcan con exactitud. Los cambios solicitados por el propietario después de la adjudicación del contrato pueden sumar algunas extras molestas y a veces costosas.
Tradicionalmente, el costo más contrato de tarifa fija se emplea cuando se cree que los precios exactos no se podrán alcanzar de otra manera. En el contrato CPFF, el costo puede variar, pero la tasa se mantiene firme. Debido a que en un contrato de costo plus, el contratista se compromete únicamente a utilizar sus mejores esfuerzos para llevar a cabo la obra. La ganancia total en dólares, tiende a producir bajas tasas de retorno, lo cual refleja la pequeña cantidad de riesgo que asume el contratista. La cuota fija, generalmente, es un pequeño porcentaje del costo total o verdadero. El contrato de costo requiere que sean auditados los libros de la empresa.
Con esta forma de contrato, el contratista de ingeniería constructiva ordena una tasa fija en dólares, o beneficios para los servicios que serán suministrados por el contratista, como materiales de ingeniería y los costes laborales de campo, para ser reembolsados al coste real. Esta forma de oferta se puede preparar rápidamente a un costo mínimo para el contratista.
Adicionalmente, tiene la ventaja de establecer incentivos para el contratista por su rápida terminación de la tarea. Si se trata de un contrato de costo más porcentaje de la comisión, proporciona una máxima flexibilidad para el propietario y le permite a este y al contratista trabajar juntos y de manera cooperativa en todos los problemas técnicos, comerciales y financieros. Sin embargo, no proporciona garantía financiera del costo final. El costo de construcción más alto puede dar como resultado, aunque no necesariamente es así, debido a la falta de incentivo financiero para la contratista en comparación con otras formas. El único incentivo significativo que es evidente en la actualidad se incrementa con la competencia y las perspectivas para el seguimiento de los contactos.