Transcripción
Es evidente la diferencia entre cada
protocolo, en términos de la tasa de tranferencia o bitrate. En orden ascendente, de más lento a más rápido, son: USB
1.1, Fast Ethernet, FireWire 400, USB 2.0, FireWire 800, Gigabit Ethernet, USB 3.0, USB 3.1, Thunderbolt 1, Thunderbolt 2
y Thunderbolt 3.
Podríamos pensar que, cuanto mayor sea
el bitrate del protocolo, mejor será
el desempeño de la interfaz de audio. Sin embargo, la respuesta no es tan
simple como parece. Consideremos el siguiente ejemplo. Se desea transmitir 128
canales de audio a 24 bits y 192kHz. Al
realizar los cálculos, determinamos que se requiere una tasa de transferencia
de 562.5 megabits por segundo o 70.31
megabytes por segundo para manejar
esta cantidad de canales a esa resolución. Al comparar con la tasa de
transferencia de los protocolos mencionados, notamos que FireWire 800 cumple holgadamente estos requisitos.
Figura
10.11. Cálculo de la tasa de transferencia
Este ejemplo empuja los límites de las
situaciones reales de grabación. En raras ocasiones se grabarán 128 canales
simultáneos. Además, se empleó la frecuencia de muestreo más alta disponible en
la mayoría de interfaces de la actualidad. Si se grabara a 96kHz, la tasa de
transferencia necesaria para manejar los 128 canales cae a 35.16 megabytes por segundo. En este caso, FireWire 400 y USB 2.0 son suficiente.
Existe un factor importante a tomar
en cuenta, el cual aumenta dramáticamente la cantidad de canales simultáneos:
las salidas. Por ejemplo, si una interfaz de audio cuenta con 16 canales de
entrada y 6 de salida, la tasa de transferencia utilizada por la interfaz debe
considerar el uso de 22 canales simultáneos.
¿Cuál es el beneficio, entonces, de
utilizar interfaces con protocolos como Thunderbolt
o USB 3.0? Pues bien, la cantidad de canales no es una limitación práctica que
justifique la utilización de dichos protocolos en interfaces de audio. La tasa
de transferencia de los protocolos más rápidos se vuelve útil al transferir
archivos pesados o enviar información demandante, como múltiples monitores 4K.
La única ventaja verdadera depende de la
arquitectura del driver. Contrario a
lo que algunos podrían pensar, una mayor tasa de transferencia no reduce la
latencia de la interfaz. Esto es determinado por el driver. Es importante comprender que una mayor tasa de
transferencia permite que más información sea transmitida al mismo tiempo, no
que esta sea transmitida más rápido. Esto es similar a una carretera con límite
de velocidad de 100 kilómetros por hora con distintas cantidades de carriles.
Una carretera con 6 carriles permitirá que más carros viajen al mismo tiempo
que una de 2 carriles, aunque el límite de velocidad sea igual en ambas.
Existen ventajas y desventajas
específicas a cada protocolo, como por ejemplo, el FireWire no es hot-swappable
o los drivers de Thunderbolt se asocian a latencias menores. Es importante tomar en
cuenta que ninguna interfaz actual ofrece una cantidad de canales tan alta que
requiera el uso de protocolos como USB 3.0 o más rápidos. Las interfaces que
cuenten con dichos protocolos, lo hacen por otras razones, como la arquitectura
del driver, no por la tasa de
transferencia.
Un ejemplo importante es el de las
interfaces que emplean el protocolo Dante por medio de conexiones de Gigabit Ethernet o Fast Ethernet. La naturaleza de este protocolo de comunicación
permite la creación de redes de dispositivos, en el cual la computadora es un
elemento más en la red y no el elemento central. Así, se crea una red con
topología “fully connected” y no en
forma de estrella. Todos los dispositivos se comunican entre sí, sin depender
de la computadora como elemento central. Esto permite una enorme flexibilidad
en el ruteo de señales.
Figura
10.12. Topologías de redes