Transcripción
Los ecualizadores y otros procesadores de frecuencia nos permiten modificar el balance espectral de un sonido, modificando la amplitud de frecuencias específicas. A menudo, se asocia la palabra “ecualizar” con que una determinada grabación suene “mejor”. Esta idea está tan arraigada que muchas veces, se dice que la labor del ingeniero de grabación o mezcla, es “ecualizar”.
Ahora bien, el sonido se empieza a forjar mucho antes de tocar una perilla en un ecualizador. La selección del instrumento, su posición en el cuarto, las características acústicas de este último, la selección del micrófono y su posicionamiento, y la selección del preamplificador, son factores que influyen positiva o negativamente en el sonido resultante. A continuación, discutiremos algunos de estos aspectos.
Todos los ingenieros de grabación y mezcla coinciden en que una buena grabación es clave para obtener resultados óptimos. No es posible “arreglar” una grabación deficiente en la mezcla y mucho menos en el mastering. Por el contrario, una grabación sobresaliente evidencia un mastering excelente, que recibió una mezcla excelente, realizada con grabaciones excelentes.
Selección del instrumento
En primer lugar, la selección del instrumento debe ser tomada en cuenta con los resultados deseados. Dos guitarras acústicas no suenan igual. Dos guitarras eléctricas de diseños distintos, producirán sonidos diferentes y así sucesivamente.
A continuación, escucharemos distintos instrumentos grabados con exactamente el mismo equipo, con el fin de que podamos apreciar las diferencias entre cada diseño y tipo de instrumento.
Audio:. Guitarra acústica A
Audio:. Guitarra acústica A
Audio: Guitarra acústica B
Audio: Guitarra acústica B
Audio: Piano de cola A
Audio: Piano de cola A
Audio: Piano de cola B
Audio: Piano de cola B
Aidop: Piano de cola C
Aidop: Piano de cola C
Selección del micrófono
Al igual que los instrumentos musicales, cada micrófono sonará diferente. Esto es cierto, incluso, para dos ejemplares del mismo modelo de micrófono, especialmente micrófonos antiguos. Cada micrófono tiene una respuesta de frecuencia específica, que interactúa de manera diferente con cada instrumento. Es común que, al inicio de una sesión, el ingeniero y el productor escuchen el mismo instrumento con distintos micrófonos y decidan el que más les gusta.
Audio: Voz grabada con micrófono A
Audio: Voz grabada con micrófono A
Audio: Voz grabada con micrófono B
Audio: Voz grabada con micrófono B
Audio: Voz grabada con micrófono C
Audio: Voz grabada con micrófono C
Posicionamiento del micrófono
Finalmente, el posicionamiento del micrófono también influirá en el sonido resultante. Distintas zonas de un instrumento producirán un timbre diferente. Por ejemplo, el puente de una guitarra acústica se asocia con un sonido más “medioso”, rico en armónicos, mientras que el mástil brinda un sonido más balanceado.
Audio: Micrófono sobre el puente de una guitarra acústica
Audio: Micrófono sobre el puente de una guitarra acústica
Audio: Micrófono sobre el traste 12 de una guitarra acústica
Audio: Micrófono sobre el traste 12 de una guitarra acústica
Asimismo, los micrófonos responden de manera diferente a las frecuencias que provienen de distintos ángulos. Por ejemplo, un micrófono direccional captará menos frecuencias altas cuando se ubica fuera de eje con respecto al instrumento que capta.
Audio: Micrófono en la campana de una trompeta, a 10cm de distancia
Audio: Micrófono en la campana de una trompeta, a 10cm de distancia
Audio: Micrófono fuera de eje con la campana de una trompeta, a 1.20m de distancia
Audio: Micrófono fuera de eje con la campana de una trompeta, a 1.20m de distancia
En conjunto, todos estos factores moldean el sonido de la grabación, mucho antes de necesitar ser ecualizados. De hecho, los grandes ingenieros coinciden en que es más recomendable lograr el sonido deseado con la selección de instrumento, micrófono y sus posicionamientos, antes que lograrlo por medio de ecualización.
La ecualización es utilizada luego, como una herramienta correctiva cuando no se logró lo deseado por medio de la selección y posicionamiento de instrumentos y micrófonos, o bien, como una herramienta de mezcla que permitirá que el sonido se adapte a un contexto con otros instrumentos.