Transcripción
Durante los próximos segmentos hablaremos sobre la sincronización de dispositivos MIDI y equipos analógicos que dieron lugar a una revolución en las técnicas de producción y grabación durante la década de 1980. Utilizaremos descripciones conceptuales y simplificadas debido a que el uso conjunto de estas técnicas y herramientas es altamente complejo y ha caído en desuso durante las últimas décadas. Estos conceptos nos servirán de base teórica en caso de enfrentarnos a alguna situación de producción en sistemas de audio analógicos.
Desde los tiempos de Les Paul en la década de 1950, los profesionales de la grabación buscaron maneras de aumentar la cantidad de instrumentos en sus grabaciones, lo cual representaba dos posibilidades: utilizar técnicas para regrabar contenido de varias pistas en una sola para liberar pistas y grabar más instrumentos o aumentar sus conteos de pistas comprando grabadoras con más pistas. La primera opción sacrificaba la calidad del resultado final y la segunda representaba una inversión bastante costosa.
MIDI: más sonido con menos pistas
A mediados de la década de 1980 se consolidó la especificación del protocolo MIDI, el cual establece parámetros de comunicación entre dispositivos que generan audio como sintetizadores y drum machines. A través de sintetizadores como el Roland D-50 o el Yamaha Dx-7 y drum machines como el Roland TR-909 fue posible agregar sonidos a las canciones sin necesidad de consumir pistas en las grabadoras. El resultado se reflejó en miles de álbumes con sonidos sintetizados y gran variedad tímbrica. Para comprender cómo se lograba, primero es importante comprender cómo funciona el protocolo MIDI.
¿Cómo funciona un dispositivo MIDI?
Es importante aclarar que MIDI no es audio. Es simplemente un lenguaje, una lista de instrucciones que se le imparte al dispositivo que puede generar el audio. Por ejemplo, si se toca el Do central en un teclado MIDI, la instrucción note 60, o nota sesenta es emitida al banco de sonidos, el cual la reproduce de acuerdo a los parámetros enviados de note on y note off, que representan los momentos en los que la nota inicia y termina.
De esta manera, si se toca esta nota en un sintetizador, el protocolo MIDI transfiere la información internamente al banco de sonidos del mismo dispositivo, pero además es posible emitir una comunicación interna a través de un cable MIDI a otro sintetizador (figura 6.24).
Figura 6.24: Cable MIDI
Audio 6.5: Do central en un sintetizador
Audio 6.5: Do central en un sintetizador
El conector MIDI out del primer sintetizador, se conecta a MIDI in del segundo. De esta manera, ambos dispositivos emiten la nota Do sin necesidad de interpretarla en el segundo teclado (figura 6.25).
Figura 6.25: Flujo de señal MIDI out
Audio 6.6: Do central en dos sintetizadores encadenados
Audio 6.6: Do central en dos sintetizadores encadenados
Sería posible incluso, enviar la señal de modo encadenado a varios dispositivos a través del puerto MIDI thru, que replica la señal recibida en MIDI in (figura 6.26). El segundo sintetizador cuenta con MIDI thru, de manera que podemos conectar un tercer sintetizador.
Figura 6.26: Flujo de señal replicado a través de MIDI thru
Audio 6.7: Do central en tres sintetizadores encadenados
Audio 6.7: Do central en tres sintetizadores encadenados
El canal MIDI: master, slave y grabación
Habiendo analizado el flujo de señal anterior, podríamos preguntarnos si es posible o no que los tres teclados reproduzcan sonidos distintos.
Pues efectivamente sí es posible. El protocolo MIDI cuenta con 16 canales distintos a través de los cuales los dispositivos MIDI pueden emitir y recibir instrucciones diferentes. Si agregamos un secuenciador MIDI a la configuración actual, es posible enviar un bajo al sintetizador uno, un piano al 2 y un vibráfono al 3 (figura 6.27). El secuenciador se aloja en una computadora. A través de una interfaz MIDI, la computadora transmite sus instrucciones al sintetizador uno, que recibe la señal por el canal uno en el puerto MIDI in. En los sistemas digitales modernos, la interfaz MIDI se aloja en el secuenciador del DAW.
A su vez el sintetizador uno transmite la señal encadenada por su MIDI thru al sintetizador dos, que recibe las instrucciones correspondientes al teclado por el canal dos. El sintetizador tres recibe las instrucciones del vibráfono mediante el puerto MIDI thru del sintetizador y a través del canal tres.
Figura 6.27: Configuración encadenada y uso de canales MIDI
Además, el uso de la interfaz MIDI permite controlar los tres sintetizadores desde el primero. Las notas e instrucciones emitidas por el sintetizador uno en un canal específico fluyen a la interfaz a través de su puerto MIDI out, y de ahí hacia la computadora, donde son registrados. La interfaz a su vez emite la información del canal MIDI correspondiente a la conexión encadenada, de manera que el sintetizador correspondiente emite los sonidos interpretados en el sintetizador maestro. Al reproducir el material en la computadora, la interfaz MIDI emite la señal y los sintetizadores interpretan las instrucciones de los canales que están configurados para recibir.
Audio 6.8: Instrucciones distintas emitidas a través de canales MIDI separados.
Audio 6.8: Instrucciones distintas emitidas a través de canales MIDI separados.
Existe otra configuración que incluye un dispositivo adicional llamado thru box, que consiste en un replicador de señales con una entrada MIDI in y varias salidas MIDI thru. A través del thru box es posible conectar varios dispositivos MIDI sin importar si carecen de puerto MIDI thru (figura 6.28). Esta configuración en forma de estrella permite la eliminación ciertos errores que se acumulan al utilizar la configuración encadenada del ejemplo anterior.
Figura 6.28: Configuración en estrella y uso de canales MIDI