Además del paneo y la ecualización, la reverberación es
un elemento vital dentro de la mezcla de una sección de cuerdas virtuales. Por
este motivo, analizaremos sus distintas implicaciones con la finalidad de
aplicarla correctamente e incrementar el realismo de nuestra música.
Generalmente, cuando hablamos de la
reverberación en una orquesta de cuerdas, el trabajo requerido es más que
solamente escoger una reverberación genérica de salón o colocarla a la pista
master del proyecto, sin preocuparse mucho por la forma en que el tipo y
cantidad de reverberación puede afectar el resultado final. La reverberación
por convolución nos brinda toda la claridad y la exactitud que necesitamos para
una respuesta acústica realista. Dependiendo de la complejidad y sofisticación
de nuestra reverberación, podemos escoger entre varios espacios acústicos
pregrabados, lo que nos permite experimentar con varios tiempos de
reverberación y respuestas acústicas.
Cuando escogemos la reverberación de
una orquesta de cuerdas debemos tener en mente que estamos trabajando con un
amplio rango de frecuencias, por lo que se requiere un balance correcto entre
el ambiente acústico y la claridad. Demasiada reverberación puede estropear la
mezcla, especialmente en chelos y bajos. Como punto de partida, podemos ubicar
tiempos de reverberación entre los 2.3 y 4 segundos para orquestas de cuerdas
de tamaño medio a grande. Generalmente los tiempos de reverberación es mayor
conforme mayor sea el tamaño del ensamble, ya que asumimos que puede tocar en
un espacio físico más amplio.
La medida exacta del tiempo de
reverberación depende de varios factores. Para piezas rápidas que requieren una
sonoridad más agresiva y donde el attack de los instrumentos tenga un rol
fundamental, los tiempos de reverberación deben ser cortos, entre 2.3 y 2.8
segundos. Para sonoridades sostenidos tipo pad podemos colocar tiempos de
reverberación más largos, entre los 2.9 y los 4 segundos. Importante: al añadir
reverberación a una orquesta de cuerdas debemos balancear correctamente la
mezcla de reverberación en las frecuencias bajas, como chelos y bajos. Por este
motivo debemos usar filtros integrados para amortiguar, si es necesario, parte
de la reverberación en las frecuencias bajas. Un buen punto de partida podría
ser cortar 3 dB alrededor de los 200 Hz.
Otra técnica que puede ser
particularmente efectiva es usar configuraciones de reverberación ligeramente
distintas para cada sección individual de la orquesta de cuerdas. Este enfoque
nos brinda un resultado mucho más realista y cercano a un ambiente acústico, ya
que debido a la ubicación y espacio en que cada sección se encuentra, no todas
se ven afectadas de la misma manera. Por este motivo, usar el mismo tiempo y
color de reverberación para ensamble completo puede brindar un resultado sonoro
contraproducente. Una solución sería usar cuatro reverberaciones ligeramente
diferentes a fin de utilizarlas en cada una de las cuatro secciones. Por supuesto,
si llevamos esta idea al extremo tampoco obtendremos un resultado adecuado.
A continuación, veamos las
configuraciones básicas de cada una de las zonas de reverberación:
- Zona
1: su tiempo de reverberación es de 2.6 segundos, con un ajuste de filtros plano.
- Zona
2: su tiempo de reverberación es de 2.3 segundos, con un ajuste de filtros con
sonoridad más “húmeda”, cortando 2 dB alrededor de los 100 Hz. El usar un
tiempo de reverberación ligeramente más corto y el filtro en el extremo grave
del espectro brinda un poco más de claridad a bajos y chelos.
- Zona
3: su tiempo de reverberación es de 2.9 segundos, con un ajuste de filtros con
tendencia al sonido “húmedo”, cortando 3 dB cerca de los 200 Hz.
- Zona
4: su tiempo de reverberación es de 3.1 segundos y un ajuste de filtros húmedo,
cortando 3 dB cerca de los 150 Hz. Las zonas 3 y 4 son normalmente ocupadas por
otras secciones de la orquesta como los metales, las maderas y la percusión.
012-06_1310_ilu01. Zonas de
reverberación para la orquesta sinfónica
Keynotes
- Cuando escogemos la reverberación de una orquesta de cuerdas debemos tener en mente que estamos trabajando con un amplio rango de frecuencias, por lo que se requiere un balance correcto entre el ambiente acústico y la claridad.
- Al añadir reverberación a una orquesta de cuerdas debemos balancear correctamente la mezcla de reverberación en las frecuencias bajas, como chelos y bajos.
- Usar el mismo tiempo y color de reverberación para ensamble completo puede brindar un resultado sonoro contraproducente.
Reto
Una vez que hayas paneado y ecualizado la secuencia de
cuerdas virtuales, aplica reverberación general a toda la sección mediante un
preset de tu DAW. Luego, elimina esta reverberación y aplica la técnica de las
cuatro zonas de reverberación orquestal. Contrasta el sonido entre ambas
técnicas a fin de identificar el más satisfactorio según tu criterio.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
Una mezcla apropiada parte de los
tres pilares fundamentales: paneo, ecualización y reverberación. La aplicación
de las técnicas apropiadas en estos tres aspectos, confiere a nuestra sección
de cuerdas virtuales un realismo mayor y una personalidad propia, por lo que su
dominio es imperativo para todo arreglista moderno.