La sección de cuerdas puede tener numerosas
aplicaciones en un arreglo orquestal, entre ellas, los rellenos melódicos o
fills, cuya funcionalidad dependerá del contexto musical del arreglo y el
criterio del arreglista. A fin de desarrollar un criterio óptimo en la creación
de rellenos melódicos, analizaremos algunos principios generales para su
creación e implementación exitosa.
Las cuerdas son excelentes para
colocar respuestas o rellenos en un arreglo orquestal. Por ejemplo, en los
momentos donde la línea melódica vocal termina o tiene un espacio para que el
cantante respire, es eficaz añadir un relleno melódico interpretado por las
cuerdas. En aplicaciones como esta, es vital que el relleno sea llamativo,
memorable y cantabile, tal como la melodía principal. Otra práctica efectiva
es mantener el relleno en la misma octava que la melodía principal a fin de
generar una sonoridad más “conversacional” e “interactiva”. Si deseamos
aumentar la expresividad y dramatismo, podemos experimentar con diferentes
registros, como rellenos ubicados en una octava superior o inferior.
En lo que respecta a rellenos
melódicos, es vital contar con una conducción de voces correcta. La calidad de
interpretación de los músicos y del arreglo en sí mismo será mucho mayor si
cada línea presenta un fraseo adecuado, con un inicio, un desarrollo y un final
reconocibles. Si la voz principal tiene su nota principal, o leading tone,
en un instrumento y resuelve en otro, es preciso buscar otra forma de conducir
las voces. La nota principal es generalmente el séptimo grado de una escala
diatónica, el cual presenta una fuerte tendencia a resolver en la tónica debido
a la distancia de un semitono que los separa. Por ejemplo, en una melodía
basada en la escala de Do mayor, la nota principal es el Si. Según Mimi Rabson,
autora de diversos libros de arreglo instrumental, los músicos tocan mejor
cuando sienten que la música de sus partituras tiene un desarrollo e identidad
propias.
A fin de aumentar su memorabilidad e
impacto emocional, los rellenos melódicos eficaces suelen usar motivos o
elementos musicales familiares, es decir, que han sido usados anteriormente en
melodías o líneas de bajo sobresalientes, incluso riffs. De esta forma, el
arreglo o composición se mantiene coherente y con una unidad conceptual
continua. Una característica distintiva de todas las grandes obras es que cada
nota tiene una razón de ser. No es necesario crear material de cero en la
creación de rellenos melódicos, basta con encontrar un pequeño fragmento o
motivo melódico y desarrollar la idea. El propósito es reforzar la melodía
original y mantener a los oyentes familiarizados con la música durante todo su
desarrollo.
A continuación, veamos un ejemplo de
creación de rellenos melódicos a partir de la melodía principal:
012-06_0107_ilu01. Ejemplo de relleno
melódico
012-06_0107_aud01. Ejemplo de relleno
melódico
0
Observamos como la melodía está a cargo
de los primeros y segundos violines, mientras que las violas y chelos
desarrollan un acompañamiento donde agregan rellenos melódicos al final de los
compases dos y cuatro, construidos a partir de las primeras notas de la melodía
principal.
Keynotes
- Una práctica efectiva es mantener el relleno melódico en la misma octava que la melodía principal a fin de generar una sonoridad más “conversacional” e “interactiva”.
- La calidad de interpretación de los músicos y del arreglo en sí mismo será mucho mayor si cada línea presenta un fraseo adecuado, con un inicio, un desarrollo y un final reconocibles.
- A fin de aumentar su memorabilidad e impacto emocional, los rellenos melódicos eficaces suelen usar motivos o elementos musicales familiares.
Reto
Busca y escucha la obra musical.
Conclusión
Los rellenos melódicos eficaces
constituyen una de las aplicaciones de la sección de cuerdas dentro del arreglo
orquestal. Conforme identifiquemos las pautas más eficaces de implementación y
lo pongamos en práctica, desarrollaremos el criterio necesario para aplicar
este recurso en un trabajo de calidad profesional.