Algunos
intérpretes vocales se han posicionado eficientemente en temporadas musicales y
luego, han sido olvidados. Sin embargo, otros han trascendido a su generación y
se han mantenido durante el tiempo dentro de la industria musical, aun con records en la venta de su discografÃa.
¿Qué
estrategias utilizan para lograrlo?
¿Qué
puede hacer el productor musical en este sentido? Veamos.
Desarrollar experiencia
La formación de
los vocalistas se produce a través de un coaching
asertivo, acompañado de las
experiencias que los intérpretes puedan adquirir durante el ejercicio del
talento.
A medida que los
intérpretes se exponen al performance
pueden evaluar cuáles son las áreas que requieren mejorÃa a través de las
recomendaciones que pueda hacer el productor musical o el coach. Inclusive, pudiera
ocurrir que en el intento por aplicar una técnica vocal determinada, descubra
que aquella que consideraba era la más adecuada, debe ser sustituida por otra,
que puede surgir de manera espontánea mientras ejecuta su interpretación.
También durante
el coaching, los intérpretes pueden
desarrollar la técnica que contribuye a mejorar su colocación postura,
respiración y proyección, aplicada de manera individual, de acuerdo a sus
necesidades particulares. Por ello, es
necesario que los vocalistas se mantengan en estado de alerta, a fin de poder
descubrir cuáles son las estrategias y técnicas de mayor conveniencia para
ejecutarlas.
Corregir pertinentemente
En la práctica
del repertorio vocal, el coach o el
productor musical deben detener el ensayo si hay deficiencia en la ejecución y
realizar las correcciones pertinentes, sin que el tema musical haya concluido. Esta acción contribuye a que los errores se
eliminen a tiempo y la calidad mejore.
Sin embargo, deben evitarse paradas y repeticiones innecesarias
causantes de desgaste fÃsico y vocal.
Hay intérpretes que
estudian sus temas individualmente y son autocrÃticos al escuchar sus grabaciones. Algunos acostumbran a llevar un registro
escrito de las áreas en las que deben enfocarse y mejorar.
Durante el performance, puede ocurrir que la letra de un tema musical
sea olvidada. Si esto ocurriese en vivo,
el coach puede instruir al intérprete
a hacer uso de fonemas como /la,la/ o cualquier otro que pueda contribuir a que
el tema musical avance sin que la audiencia perciba el error.
Retomar espontaneidad
Hay momentos
durante el performance, en los que un
pasaje musical se convierte en el clÃmax o umbral del tema, a causa de la espontaneidad con la que fue
interpretado. Aun asÃ, durante la
grabación del mismo tema, el intérprete puede haber olvidado dicha
espontaneidad. Para ello, es importante
que los temas musicales hayan sido presentado al público, al menos en un grupo
reducido con el que los vocalistas generen confianza, a fin de que puedan
conectarse con un ambiente agradable y seguro psicológicamente para ellos. Durante la ejecución, pueden ser instruidos
por el coach, quien durante la
ejecución solicitará mayor fuerza y dramatismo, asà como expresividad en el
momento en que la canción está llegando al umbral máximo posible para brillar y
convertirse en un hit, a fin de que
se conecten con el momento y se esfuercen en función de que la audiencia
también sea contagiada con las emociones generadas en dicho momento.
A medida que los
cantantes adquieren experiencia, fluirá la espontaneidad y su ejecución se hará
manifiesta cada vez que se ejecute el tema musical, por el efecto placentero
que produjo inicialmente en los artistas. Inicialmente, tanto el productor musical como el coach, serán los motores que impulsen la creatividad en los
artistas para lograr dicha espontaneidad.
Implementar organización
Todo productor
musical que desea impulsar una carrera artÃstica para ganar reconocimiento
profesional, debe manejar una constancia en la organización de las prácticas de
ensayo, de las sesiones de grabación, del performance.
Igualmente, debe ser disciplinado en los momentos previos a cada actividad
artÃstica y procurar que esa orden sea contagiado a los intérpretes, quienes
son los que irán al frente a demostrar el trabajo que sea realizado tras
bastidores.
En este sentido,
el productor debe llevar consigo un portafolio que contenga el repertorio
musical a ejecutar durante la temporada, las bases del proyecto musical por
escrito, las hojas de vida de los artistas que le acompañan, incluidos los
músicos, la información precisa de los dueños o encargados del local en el que
los intérpretes realizarán el performance,
los números telefónicos del estudio de grabación al que acudirán a grabar, las
direcciones exactas, además del gps
para su localización, asà como los números del catering para los refrigerios, especialmente, cuando las jornadas
son extensas. Por último, los contactos
telefónicos de los transportistas, si los traslados son producidos por
terceros.
002-09_1109_ilu01. Implementar organización
Conclusión
Toda carrera
profesional requiere esfuerzo y constancia. Sin embargo, algunos se quedan en el camino por falta de
perseverancia. Por ello, el productor
musical debe ser disciplinado y exigente, desde el primer dÃa que trabaja con
intérpretes vocales, especialmente, si estos son principiantes, debido a que se
encuentran en etapa de formación. La
vocación, la disciplina y la ética profesional, son garantÃa de éxito y calidad
con un enfoque dirigido hacia la excelencia.