Transcripción
¿Cómo funciona
una sesión de masterización?
Analicemos
algunos de sus aspectos principales, a fin de aprender las implicaciones
prácticas de trabajar en dicho entorno.
Recepción de información
La masterización
profesional implica una negociación entre el cliente y el ingeniero o estudio
de masterización. Dicho cliente puede ser un artista, un productor o incluso un
ingeniero de mezcla, y el material se puede entregar personalmente, a través de
un envío por correo, o por Internet. En la mayoría de los casos, los archivos
se envían en formato digital, aunque también existe un segmento de mercado en
el que se trabaja con cinta analógica.
Por lo general,
la formalización de esta etapa implica generar documentación, como por ejemplo,
un acuerdo de trabajo o algún tipo de formulario en el que se proporcionan los
detalles del proyecto.
Recursos: acústica, monitoreo y equipamiento
Para efectuar una
sesión de masterización apropiadamente, es necesario contar, tanto con el
sistema de monitoreo de alta fidelidad, como con una sala tratada
acústicamente.
Figura 1.6. Monitores de
masterización
Figura
1.7. Sala de masterización
El diseño acústico de dicha sala es un factor fundamental, debido a los niveles
de precisión auditiva requeridos para tomar decisiones apropiadamente durante
el procesamiento del sonido. La
diferencia entre un trabajo de masterización profesional y uno de más baja
calidad, tiene mucho que ver con la precisión y el balance acústico que ofrece
la sala, en combinación con el sistema de monitoreo y los dispositivos de
procesamiento de sonido, ya sea analógico, digital o híbrido.
En términos
generales, un estudio de masterización debe contar con cuatro herramientas
principales: ecualización, compresión, limitación y una consola para conectar
las rutas y agregar el procesamiento de estos tres dispositivos.
Figura
1.8. Ecualizador para masterización
Figura
1.9. Compresor para masterización
Figura
1.10. Limitador para masterización
Figura 1.11. Consola para
masterización
Estas son las
herramientas que el ingeniero de masterización emplea para garantizar que el
material sonoro se traduzca apropiadamente en una amplia variedad de sistemas
de reproducción.
Recurso humano: el ingeniero
Hasta cierto
punto, la sala de masterización y su equipamiento juegan un rol importante,
pero su potencial solamente se cumple en las manos de un ingeniero
experimentado. La única manera de saber si un ingeniero de masterización es
bueno o no, es escuchando su trabajo.
Por este motivo,
uno de nuestros primeros propósitos al incursionar en este campo, debe ser
desarrollar nuestro portafolio. Es importante contar con varias muestras
representativas de nuestro trabajo, con las que podamos comunicar a nuestros
potenciales clientes el nivel de habilidad, criterio auditivo y destreza
técnica que tenemos.
La sesión
La sesión de
masterización consiste en cargar los archivos recibidos, escuchar el material,
tomar decisiones de procesamiento y consolidar el material en el formato final
de entrega. Los ingenieros de masterización llaman "un pase" a la
escucha total de una canción de principio a fin, durante la cual se toma nota
de las modificaciones que se aplicarán sobre el audio y se realizan dichas
modificaciones. Es importante conocer este término porque algunos ingenieros
cobran sucesiones, de acuerdo al número de pases que se realicen.
Presencia del cliente
En el paradigma
de trabajo moderno, la mayoría de las sesiones de masterización se realizan
remotamente, es decir, en ausencia del cliente. Esto agiliza el flujo de
trabajo y permite el ingeniero tomar las decisiones basándose en su propio
criterio y experiencia.
Sin embargo,
algunos ingenieros prefieren trabajar con el cliente en la sala, a fin de
escuchar sus opiniones y recomendar el tipo de procesamiento que se debe
aplicar, con lo cual no solo se garantiza la satisfacción del cliente, sino que
se crea una relación de negocios más cercana.
Cuando se
trabaja de este modo, por lo general, la sesión avanza más lentamente y se
corre el riesgo de que el cliente se arrepienta de las decisiones tomadas al
escuchar el material fuera del estudio, razón por la cual el ingeniero debe
realizar recomendaciones de manera firme y asertiva.
Entrega final
Al finalizar la
masterización, se procede con la entrega del material. Los tres formatos más
comunes son los siguientes:
● CD tipo RedBook,
● DDP, o Disc Description
Protocol, y
● Digital, ya sea WAV o .mp3
El CD en formato
RedBook, es un CD de audio listo para
ser replicado, conocido como CD premaster.
Por su parte, el archivo DDP es un formato de almacenamiento de datos que
incluye tanto la música, como la información de las pistas, conocida como
CDText. Este formato es el estándar solicitado por las compañías de
replicación. Finalmente, los formatos digitales, cuyo auge va en constante
aumento, con formatos como el requerido por iTunes, que es un .mp3 codificado
con un método específico a partir de un archivo WAV de 24 bits.
A pesar de la
mística que gira alrededor de las sesiones de masterización, su flujo de
trabajo es como el de cualquier otra sesión de producción, con la
particularidad de que es el último momento en el que podemos aplicar
correcciones o cambios creativos al proyecto musical. Al comprender todos los
aspectos que acabamos de analizar, será mucho más sencillo reconocer nuestro
rol y responsabilidades en la sesión de masterización.