Transcripción
Es
importante analizar las teorías de la personalidad, ya que han jugado un papel
destacado en el mundo del marketing.Una teoría de la personalidad, sirve
como un resumen del criterio de los teóricos acerca de la naturaleza humana en
general y como una guía para entender un caso individual.
Las teorías de la personalidad
son interpretaciones personales de la naturaleza psicológica individual y
colectiva de la persona, pero no principios establecidos o leyes de la
conducta.
Podemos juzgar la utilidad de una
teoría de la personalidad por su capacidad para describir, explicar, predecir y
cambiar la personalidad. Las teorías pueden entenderse como guías para
comprender la naturaleza humana: guías para la recolección e interpretación de
datos, guías para la aplicación personal y guías para el asesoramiento y la
terapia.
En
este capítulo nos centraremos en las principales teorías: la teoría freudiana y
la neo freudiana.
·
Teoría de Freud “Psicoanálisis”:
Cuando se habla de
personalidad, Sigmund Freud es uno de los protagonistas de referencia teórica,
ya que a través de sus estudios, abrió el camino para estudiar el desarrollo psíquico
del ser humano. Los conceptos emitidos del psicoanálisis, se han aplicado
extensamente en la educación y en la práctica psiquiátrica, asimismo, han
llegado a ser parte fundamental en la aproximación de los trastornos mentales.
Existen tres elementos que
son fundamentales dentro de la teoría psicoanalítica: lo consciente, lo
preconsciente y lo inconsciente.
·
Consciente: es todo aquello de lo que nos damos cuenta en un
momento determinado en que realizamos un acto y el porqué de dicho asunto.
Estos pueden ser: las percepciones presentes, memorias, pensamientos, fantasías
y sentimientos.
·
Pre-consciente:
es el momento en que nos
centramos en los apartados anteriores, es decir, todo aquello que somos capaces
de recordar y que se tiene almacenado en la memoria; aquellos recuerdos que no
están disponibles en el momento, pero que podemos traer a la consciencia.
·
Inconsciente:
es todo aquello que desconoces de
ti mismo y que sin embargo dirige acciones de tu vida. Es decir, es el lugar
donde se incluyen todas esas cosas que no son accesibles a nuestra consciencia,
como nuestros impulsos, instintos, traumas, entre otros. Según la teoría de
Freud, el inconsciente es la fuente de nuestras motivaciones y simples deseos
que presenta la persona. Si tenemos en cuenta todo esto, podemos darnos cuenta
lo importante que es en el marketing, ya que las necesidades inconscientes se
basan en principios genéticos e impulsos, y estas necesidades se hacen visibles
en el momento de la compra.
La manera en que se
distribuye el material consciente, preconsciente e inconsciente, varía en cada
persona, ya que todos somos diferentes, sin embargo, el psicoanálisis reconoce
que la forma en que se constituye el aparato psíquico, corresponde en mayor
medida al material inconsciente y preconsciente, y en menor medida al material
consciente.
Además de
todo esto, para Freud existen tres mecanismos interrelacionados que dominan la
personalidad y son:
·
El “Id” o “Ello”: se conoce
como el mecanismopor el cual las necesidades fisiológicas o los impulsos más
primitivos se convierten en pulsiones o deseos, es decir, se transforman en
fuerzas motivacionales. En el id, se
encuentran dos grandes puntos fuertes: la energía sexual e instinto de vida, y
la pulsión de muerte.
·
El “Súper ego” o “Súper yo”: es el que
llega a influenciar inconscientemente la vida del individuo, sancionando
ciertas experiencias y reprimiendo los contenidos psíquicos inaceptables. En el
Superego debe hacerse la distinción
entre el “ideal del yo” y la “conciencia moral”, ya que en el primero se
encuentran las situaciones, estados y objetos valorados positivamente por la
persona, y son a los que tenderá su conducta; en cambio, en la conciencia moral
se incluyen las prohibiciones, restricciones y sanciones a las que las personas
creen que deben someterse.
·
El “Ego” o “Yo”: es el que
está ligado a la parte consciente, y su función es fungir como mediador entre
los deseos del id y las restricciones
del Superego.
Si tenemos
en cuenta lo mencionado anteriormente, podemos decir que el consumidor se
decide por impulsos inconscientes. Y que dichos impulsos, son los que dan forma
a la personalidad de la persona. Elemento muy importante a la hora de plantear
el producto que se va a poner a la venta.
·
Teoría Neo freudiana:
Esta teoría
se basa en la explicación de la personalidad, no en motivos biológicos, sino
externos; resultado de las situaciones a las que se enfrenta el individuo
continuamente.
Una de las
primeras teorías neo freudianas que rompía con el esquema clásico de Freud, fue
la postulada por Karen Horney, psicoanalista germano-estadounidense, quien
nació en Alemania en 1885 y murió en Estados Unidos en el año 1952. Horney
propuso tres grupos de personalidad en los que se pueden clasificar las
personas:
-
Individuos sumisos o condescendientes: estos son los que desean ser amados, queridos y
apreciados. Los productos de socialización están exactamente dirigidos a ellos.
-
Individuos agresivos: son aquellos que tienen deseos de sobresalir, de ganar admiración y
éxito.
-
Individuos desenvueltos o independientes:son los que desean independencia, autosuficiencia y
confianza en sí mismos.
·
Teoría de los Rasgos de la Personalidad:
Tiempo después, se abandonaron las teorías freudianas y se basaron en
esta teoría de los rasgos, la cual determinaba que las personas son diferentes dadas
ciertas características o rasgos, como son: la dependencia, ansiedad,
agresividad y sociabilidad. Dichos rasgos se encuentran en mayor o menor
grado.
Esta teoría
se basa en técnicas cuantitativas y empíricas, enfocándose en la
medición de la personalidad en términos de características psicológicas
específicas, denominadas rasgos. Un rasgo se define como cualquier distintivo,
relativamente duradero, el cual constituye una diferencia entre dos individuos.
A los teóricos de los rasgos les interesa la elaboración de test de
personalidad que les permitan detectar las diferencias individuales en cuanto a
ciertos rasgos.
La importancia de una u
otra teoría, radica en la validez que ésta pueda tener dentro de un campo de
investigación científica; por ejemplo, existen visiones pseudocientíficas, como
la astrología, la cual determina características de personalidad a individuos
nacidos en fechas específicas, en este sentido, los horóscopos por ejemplo,
forman parte de una tradición humana ancestral, que busca entender determinadas
características que se han observado durante gran cantidad de tiempo, sin
embargo, la adivinación o la lectura de las cartas astrales, no forma parte de
una teoría de la personalidad.
Una teoría, requiere necesariamente
de un sustento filosófico que valide la confiabilidad de las investigaciones
realizadas posteriormente. En esta línea se pueden identificar determinadas
teorías que efectivamente son consideradas válidas, para el estudio del ser
humano y su personalidad.
No existe una teoría única de la
personalidad, en este sentido, además de ser un fenómeno complejo, también es
un fenómeno amplio de conocimiento. No existe una teoría de la personalidad
mejor que otra, cada una de ellas explica y comprende al ser humano desde su
visión, sin embargo, si es posible hablar de una teoría funcional o
disfuncional, en el entendido de que una teoría no aplicará en determinados
contextos o condiciones. A pesar de las limitaciones de cada una de estas
teorías, todas y cada una de ellas, ofrece una perspectiva particular de
entendimiento del ser humano.