Transcripción
En etapas anteriores se han discutido diversos aspectos de la psicoacústica, la rama que estudia las respuestas psicológicas al sonido. Es decir, la percepción subjetiva del fenómeno objetivo del sonido. Este estudio se llevó a cabo desde un punto de vista científico, incluso materialista. A continuación, se exploran algunos puntos de vista sobre la psicoacústica, desde una perspectiva metafísica. Esta rama de la filosofía se enfoca en estudiar la naturaleza fundamental del ser y el mundo que lo rodea.
El arquitecto, teórico de sistemas, autor y diseñador Richard Buckminster Fuller dijo: “compartir una idea es comunicación; la comprensión de la idea es metafísica”.
Algunas personas, especialmente artistas con una sensibilidad altamente desarrollada, acostumbran una práctica sumamente interesante para la apreciación del arte de un determinado período. Esta práctica consiste en apreciar obras de diferentes ramas del arte de manera más o menos simultánea. Por ejemplo, el individuo podría no solo observar pinturas de un período histórico, sino también leer su literatura y escuchar música de la misma época. Esto llevaría al observador a una comprensión más profunda de cada una de las obras, la cual sería imposible alcanzar si solo se apreciara una obra por separado.
Algunos ejemplos de la psicoacústica metafísica son mucho más cotidianos de lo que pensamos, aunque no siempre se logra que la comunicación se convierta en una conexión metafísica entre el emisor y el receptor. Podemos destacar el frenesí observado en conciertos de Rock, la respuesta emocional de una audiencia frente a un motivador o un predicador elocuente. Todos estos son ejemplos de conexiones metafísicas.
La labor del ingeniero de sonido en vivo es, no solo permitir, sino contribuir activamente a que dicha conexión entre el emisor y el receptor, es decir, la audiencia, ocurra. El procesamiento apropiado de la música, la buena inteligibilidad del habla y la iluminación son herramientas útiles para alcanzar este objetivo. Sin duda, hemos notado la diferencia entre un concierto de una banda con un buen sistema de sonido y gran iluminación, comparado con el concierto de una banda con un sistema de sonido pequeño y mal configurado, con escasos efectos de luces. El impacto emocional es considerablemente diferente y probablemente no se deba a la habilidad de los músicos, sino al resto de los elementos en la producción del show de cada banda.
Europa, en especial por Alemania, Suiza y Austria, es conocida por su formación de Tonmeisters, profesionales de la grabación cuyo entrenamiento musical es igual de importante que el tecnológico. Cuando estos profesionales se encuentran en salas de conciertos de renombre, su enfoque es similar al de un médico. Se busca, en primer lugar, no causar ningún daño antes de siquiera considerar un sistema de sonido. Se busca ser tan poco invasivo que la audiencia no note que se está utilizando un sistema de PA, a menos que este se encuentre apagado y su ausencia fuese entonces notada.
Un ejemplo es un concierto realizado por un coro de niños en la casa de la ópera de Wiesbaden, Alemania. Al ser felicitado por un ingeniero que asistió al concierto, por el excelente sonido logrado sin utilizar un sistema de PA, el Tonmeister respondió: “¡Oh!, pero sí estamos usando un sistema de PA”. Luego, procedió a mostrarle el sistema de sistema de parlantes colocado estratégicamente dentro del arco mismo del escenario. Era destacable el uso tan prudente del sistema de PA, de manera que su actividad era indetectable, a pesar de que aportaba un refuerzo sonoro considerable al coro.
Figura 1.7. Hessisches Staatstheater Wiesbaden
Esto contrasta, con el uso desprejuiciado de sistemas de PA, con un volumen excesivo que incluso incomoda a muchos en la audiencia. Muchos ingenieros coinciden en que su labor debe pasar desapercibida, al igual que los operarios vestidos de negro en el teatro. Si su presencia es notada, constituyen un distractor. Lo mismo puede decirse del ingeniero de sonido en vivo. En el ejemplo anterior, el Tonmeister fue un contribuyente importante para lograr una conexión metafísica entre el coro y la audiencia.