Transcripción
Para entender mejor la administración de los problemas de los proyectos, comparémoslo con el ámbito deportivo. Los equipos deportivos profesionales tratan cada nueva temporada como un proyecto. Para algunos equipos, la única definición de éxito es ganar el campeonato, mientras que para otros el éxito es visto sólo como una temporada ganadora. No todos los equipos pueden ganar el campeonato, pero finalizar una temporada con éxito es, sin duda, su alcance.
Al final de la temporada, tal vez la mitad de los equipos hayan ganado más partidos de los que perdieron. Sin embargo, para la otra mitad de los equipos con marcas perdedoras, la temporada probablemente haya sido un fracaso. Cuando se produce un fallo en el proyecto de deportes profesionales, los gerentes y entrenadores son despedidos, hay una reorganización en la dirección ejecutiva, algunos jugadores se negocian o se venden a otros equipos, mientras que los nuevos jugadores son tomados en cuenta. Estas mismas tácticas se utilizan para recuperar los proyectos fallidos en la industria. Existen algunos datos generales sobre los proyectos con problemas, entre estos están:
• Algunos proyectos están condenados al fracaso, a pesar de los intentos de recuperación.
• Las posibilidades de fracaso en un determinado proyecto pueden ser mayores que las posibilidades de éxito.
• El fracaso puede ocurrir en cualquiera de las fases del ciclo de vida; el éxito se produce al final del proyecto.
• Los proyectos con problemas no van de "verde" a "rojo" de la noche a la mañana.
• Hay señales de alerta temprana, pero con frecuencia se pasan por alto o se malentienden.
• La mayoría de las empresas tiene una mala comprensión sobre cómo gestionar proyectos con problemas.
• No todos los directores de proyectos poseen los conocimientos necesarios para gestionar un proyecto con problemas.
No todos los proyectos tendrán éxito. Las empresas con un alto grado de éxito sobre los proyectos probablemente no están trabajando en suficientes proyectos y ciertamente no están asumiendo mucho riesgo. Este tipo de empresas que desean ser líderes deben tener conocimientos sobre cómo darle la vuelta a un defecto del proyecto o a un problema, en un área esencial.
Los proyectos no se meten de la noche a la mañana en problemas. Hay señales de alerta temprana. Sin embargo, la mayoría de las empresas parecen pasarlas por alto o las malinterpretan. Algunas empresas simplemente ignoran las señales reveladoras y continúan aguantando las alertas tempranas de los problemas, las cuales, milagrosamente soportan sin dificultades mayores. El no reconocer estas señales a tiempo hace que el costo de las correcciones posteriores constituya un esfuerzo muy elevado. Además, cuanto más tiempo se tome para hacer las correcciones, más costosos serán los cambios.
Algunas empresas realizan comprobaciones de estado periódicas en los proyectos. Estas comprobaciones de estado, incluso cuando se aplican a los proyectos de aspecto saludable, pueden conducir al descubrimiento de que en realidad el proyecto no está tomando la mejor dirección. Los consultores externos suelen ser contratados para las comprobaciones de estado, con el fin de obtener una evaluación imparcial. El consultor rara vez se hace cargo del proyecto. Una vez que la comprobación de estado se ha completado, se pueden realizar recomendaciones para la recuperación de su estado.
Cuando un proyecto se pone lejos del alcance de la empresa, el costo de recuperación es enorme, e incluso pueden necesitarse nuevos recursos para las correcciones. El objetivo final de la recuperación ya no es solo para terminar a tiempo, sino para terminar con beneficios razonables, tanto para el cliente, como para las partes interesadas. Los requisitos de los proyectos pueden cambiar durante la recuperación, con la finalidad de cumplir con los nuevos objetivos, si estos han cambiado. Sin embargo, independientemente de lo que se haga, no todos los proyectos con problemas se pueden recuperar.