Transcripción
Antes de aplicar cualquier tipo de procesamiento, es vital definir claramente el objetivo que se busca. Luego de definir dicho objetivo, es importante seleccionar las herramientas adecuadas para llevar a cabo cada tarea. A continuación, repasaremos los cuatro tipos principales de compresores, según su método de reducción de ganancia, también llamada topología o diseño.
Cada diseño tiene, además de características tímbricas diferentes, capacidades diferentes en cuanto a las configuraciones que ofrecen. Seleccionar el tipo de compresor apropiado para cada objetivo nos permitirá alcanzar mejores resultados y de manera más eficiente.
Antes de aplicar compresión a cualquier canal en una grabación o mezcla, es recomendable plantearse la siguiente pregunta: ¿Cuál es mi objetivo al aplicar compresión a este instrumento? La respuesta a esta pregunta podría ser alguna de las siguientes:
1. Controlar las dinámicas de la interpretación.
2. Agregar carácter y color al sonido.
3. Enfatizar el ataque natural del instrumento.
4. Atenuar el ataque natural del instrumento.
5. Resaltar las sutilezas y sonidos tenues en la grabación.
Si tenemos una respuesta clara que responda al por qué deseamos aplicar compresión a un instrumento, esta nos ayudará a definir el camino a tomar, seleccionar el compresor y las configuraciones correctas, así como identificar y descartar ideas y resultados que no concuerdan con lo que deseamos obtener.
Es un error común aplicar procesamiento de manera indiscriminada, sin primero escuchar atentamente, evaluar el sonido y definir un objetivo claro. Algunas mezclas podrían requerir poco procesamiento. El ingeniero de mezcla principiante suele sentirse incómodo con esta idea, ya que puede considerar que no está haciendo nada. No obstante, un ingeniero de mezcla experto es capaz de distinguir no solo cómo aplicar el procesamiento, sino también cuándo y en qué medida hacerlo, incluso cuando no sea necesario aplicar procesamiento del todo.
Cuando las limitaciones son positivas
En la época del audio analógico, los ingenieros contaban con una cantidad y variedad limitada de procesadores de señal. Por consiguiente, estudiaban a fondo sus dispositivos y desarrollaban maneras creativas de utilizarlos para obtener resultados nuevos y aprovecharlos al máximo. Por el contrario, hoy en día, es relativamente fácil tener acceso a una amplísima variedad de procesadores de señal en forma de plugins.
Los ingenieros de mezcla novatos suelen creer, erróneamente, que el secreto de los grandes profesionales radica en su selección de procesadores. Esto lleva a un enfoque excesivo en los dispositivos. Constantemente, buscan nuevos plugins, intentando mejorar así sus mezclas. Evidentemente, esto no funciona, lo cual puede ser frustrante. El secreto de los grandes ingenieros de mezcla se encuentra en su conocimiento, experiencia y buen gusto, no en los dispositivos que utilizan.
Incluso si se dispone de una amplia gama de procesadores, ya sea analógicos o virtuales, un ejercicio beneficioso es elegir cómo máximo, dos o tres modelos de compresores para realizar una mezcla. Al tener una selección más limitada, nos veremos forzados a estudiar más a fondo el dispositivo y a experimentar con él, para obtener el resultado que deseamos. Luego, para la siguiente mezcla que realicemos, elegimos modelos distintos y así sucesivamente.
Luego de haber explorado varios modelos de compresores a fondo, estaremos familiarizados con el sonido, ventajas y limitaciones de cada uno. Esto nos ayudará a elegir más rápida y efectivamente el compresor que mejor se adecúe para cada situación.