Transcripción
Supongamos que está pensando en un objetivo para su empresa. Esta tiene poco tiempo de estar en funcionamiento, por lo que tiene un presupuesto alto, pero con muchas otras posibilidades de inversión. Las ventajas del mercado son muchas, pero es un entorno variable e inestable ¿cómo realizaría el objetivo y cuál sería el plan por seguir?
El éxito de un objetivo depende de la posibilidad real de cumplirlo, de qué tan retador sea este y del plan de acción. Debido a esto, no es sencillo definir cuál debemos cumplir, ni cuál plan debemos seguir, para satisfacer las necesidades inmediatas de la organización. A continuación, analizaremos los diferentes objetivos y características de los planes.
3.1. Objetivos
Estos consisten en los resultados o propósitos deseados. Los objetivos guían las decisiones de la administración y forman los criterios, contra los cuales se miden los resultados. Es por esto que, con frecuencia, se les conoce como las bases de la planeación. Es de vital importancia conocer el objetivo muy bien, para poder así definir o establecer el plan para lograrlo.
Podría parecer que las organizaciones tienen un solo objetivo. En el caso de las empresas, es obtener utilidades, y el de las organizaciones sin fines de lucro, solventar las necesidades de las personas. No obstante, en la mayoría de las empresas, los objetivos pueden clasificarse en financieros o estratégicos. A continuación, definiremos cada uno, con un ejemplo:
(a) Objetivo Financiero: Mc Donald´s establece que sus objetivos financieros son del 3% al 5%, en promedio anual de ventas. De crecimiento anual en utilidades, de un 6% a un 7%, en promedio anual de crecimiento, en ingresos de operación. Lo anterior, con un retorno de la inversión de entre el 17% y el 19%.
(b) Objetivo Estratégico: el presidente de Nissan solicitó a su equipo de diseño que el superautomóvil de la compañía, el Nissan GT-R, superara o igualara el rendimiento del Porsche 911 Turbo.
Los anteriormente descritos son objetivos establecidos, esto quiere decir que son declaraciones oficiales de lo que afirma una organización que son sus objetivos, así como lo que quieren que las partes interesadas sepan. Sin embargo, los objetivos establecidos (los cuales se pueden encontrar en los estatutos de la organización, informes anuales, en comunicados del departamento de comunicación o en declaraciones públicas realizadas por gerentes), con frecuencia, entran en conflicto con lo que algunas partes interesadas creen que la empresa debe hacer.
Por ejemplo, el objetivo de Nike de “Brindar inspiración e innovación a cada atleta en el mundo”, como se puede apreciar, está expresado en términos más mercadológicos y de relaciones públicas, que un objetivo real. Este último se refiere a las acciones reales de las empresas y el enfoque de sus planes.
3.2. Planes
Son documentos que describen cómo se lograrán los objetivos. Por lo general, incluyen asignaciones de recursos, programas y otras acciones necesarias para cumplir con los objetivos.
Las formas más comunes de describir los planes organizacionales son en términos de alcance (estratégicos contra operacionales), de tiempo (corto plazo contra largo plazo), de especificidad (direccionales contra concretos) y de frecuencia de uso (únicos contra permanentes)
a. Alcance
Se dividen en estratégicos y operacionales. Los primeros son planes que se aplican a toda la organización y establecen sus objetivos generales. Los segundos abarcan solo un área de la organización.
b. Tiempo
Según términos de alcance de tiempo, podrían ser de corto o largo plazo. En algunas empresas, se considera un plan de largo plazo como un tiempo no menor a 7 años. Sin embargo, gracias a la gran incertidumbre que se genera por los cambios en el macroambiente, lo recomendable es tomar el plan a corto plazo, el cual constituye un periodo de un año o menos. El periodo de largo plazo se puede estipular aproximadamente a partir de 3 años. Cuando se habla de un periodo intermedio, podríamos hablar de un mediano plazo. Es importante mencionar que estas clasificaciones pueden variar de una clase a otra.
c. Especificidad
Estos planes se dividen en direccionales y concretos. Los concretos (o específicos) son planes claramente definidos y no dan lugar a interpretaciones, tienen objetivos definidos y minimizan la ambigüedad. Los direccionales son tan flexibles, que exponen pautas generales. Por ejemplo, si el plan de una disquera fuera “producir a grandes artistas”, puede valerse de contactos en la industria, para generar contratos. Al ser tan general, el plan direccional implica no tener un plan específico y accionar otros planes contingentes, en caso de presentarse una situación inesperada.
d. Frecuencia de uso
En este caso, sería de tipo único o permanente. Se diseña para satisfacer una única necesidad. Los permanentes son planes que se utilizan varias veces y proporcionan una guía para los trabajos que se deben realizar repetidamente.
Es importante mencionar que estos planes no son independientes entre sí. Generalmente, un plan estratégico es a largo plazo, direccional y único; en cambio, los planes operacionales, por lo general, son de corto plazo, concretos y permanentes.
En resumen, los tipos de planes son los siguientes:
Figura 2.1