El delay puede ser una herramienta que al
utilizarse correctamente hace la
diferencia entre una pista orquestal realista y otra de sonido irreal. Al
implementar exitosamente las técnicas de delay lograremos crear sonidos de gran
realismo e impacto. Lo anterior es especialmente aplicable a las voces ya que
su presencia en la música orquestal moderna es ampliamente difundida.
La implementación de delays en una
orquesta sinfónica varía de su utilización en otros géneros o contextos
musicales. A continuación, identificaremos algunas técnicas apropiadas para un
entorno sinfónico.
La primera forma de implementación de
delays en un contexto sinfónico es para resaltar pasajes o instrumentos
solistas. Por ejemplo, en un pasaje de violín o flauta solista podemos usar un
delay de ping pong agregando entre un 10 y un 15% de wet, lo que causará un
sonido agradable donde una nota dejará un eco antes de pasar la siguiente,
generando una agradable transición. Si lo combinamos con una reverb podemos
crear una sensación de espacio sumamente interesante.
En muchos casos, probablemente no
queramos dejar el delay de forma ininterrumpida en todo el pasaje, por lo que
usamos delay throws, o delays “lanzados”. Podemos hacerlo al automatizar la
perilla de envío, es decir, el nivel de la señal que enviamos al delay
auxiliar. De esta forma nosotros decidimos el momento en que el delay actuará y
la forma en que lo hará. Incluso, podemos reservar este delay para pasajes más
importantes o de una elevada carga lírica, o solamente al final de las notas.
Las posibilidades son infinitas para experimentar.
Un aspecto a considerar cuando usamos
efectos de delay es que probablemente queramos eliminar las frecuencias altas.
La razón de esto es que simplemente así es como deberían sonar los ecos reales,
por lo que un delay con repeticiones con frecuencias altas puede sonar bastante
irreal. La razón física de esto es que esas frecuencias altas son absorbidas
muy rápidamente conforme la longitud de onda se acorda, por lo que el sonido
que “regresa” contiene menos frecuencias altas que el sonido directo original.
En la música cinemática moderna el
uso de coros y voces es muy común, por lo que es necesario contemplar su
manipulación a fin de tener un dominio más integral de este tipo de música.
Además de la ecualización, uno de los
puntos más importantes en las mezclas de voces es la compresión. Obviamente
esto depende de muchos factores tales como el o los cantantes, los micrófonos y
la interpretación. Una regla general es que mientras más densa sea la
orquestación, más necesario será comprimir las voces. La razón es que si existe
demasiada variación dinámica será más fácil sepultarla bajo la sonoridad de la
orquesta. Si deseamos que las voces se escuchen correctamente en todo momento
dentro de un contexto sinfónico denso, necesitaremos niveles significativos de
compresión, posiblemente entre los 5 y 10 dB.
Pongamos de ejemplo una pista vocal
con demasiadas variaciones dinámicas. Si no comprimimos la pista, en los sitios
donde la dinámica es baja por ser una parte más tranquila, subiremos el volumen
a fin de mantener su presencia en la mezcla. Como resultado, las partes más
fuertes de la pista comenzarán a picar debido a su elevado nivel sonoro, lo
cual afectará por supuesto la mezcla en general. Al usar una necesaria
compresión nos aseguramos de que las voces son perfectamente audibles y
controladas todo el tiempo, sin importar la densidad del arreglo orquestal. Si
las voces están tonalmente desbalanceadas, incluso podemos usar una combinación
de compresión multibanda y compresión normal.
Otro problema común con las voces es
el sonido de la letra “s” o “ese”. Si sentimos que nuestra pista de voces tiene
demasiadas eses que están “popeando” desproporcionalmente en la mezcla, en
comparación con el resto de la interpretación vocal, quizá sea el momento de
usar un plugin llamado de esser. Este plugin es básicamente un compresor
multibanda especializado en comprimir el sonido de la letra “s”. Cuando lo
usemos, no debemos ser muy exagerados al reducir este sonido al punto en que la
interpretación se vuelve demasiado enlodada. Sin embargo, si este problema se
presenta sin duda es necesario resolverlo a fin de que el sonido no causar
demasiada distracción.
Una técnica sumamente útil cuando
mezclamos voces es la automatización. Existen dos tipos de automatización que
pueden ayudarnos con las voces:
- Automatización
del umbral de compresión
- Automatización
post-fader
Debido a su amplio rango dinámico, la
automatización del umbral de compresión puede ser muy útil debido a que la
compresión aplicada a las voces en una parte específica del arreglo puede no
ser eficaz en otras partes. Al automatizar el threshold, o umbral, ayudaremos a
controlar cuán fuertemente las voces golpean el compresor en cualquier momento.
Si sentimos que las voces desaparecen o que tienen generan picos de volumen en
partes tranquilas del arreglo, quizá sea momento de automatizar el umbral de
compresión.
Por otro lado, la automatización
post-fader es la forma de automatización más útil y es generalmente a la que se
hace referencia cuando se habla de automatización a secas. Permite controlar el
volumen principal de las voces sin afectar el procesamiento de la cadena de
plugins, debido a que esta automatización controla el volumen después de que
todos los plugins han actuado, excepto la reverb si la usamos en un canal
auxiliar o de envío. Lo ideal es ajustar las voces de forma tal que permanezcan
balanceadas con la orquesta sin importar cuán fuerte esta suene. Para
asegurarnos de que funcione debemos reproducir y escuchar la música para
constatar que los niveles sean adecuados en comparación con el resto de la
música.
Keynotes
- La primera forma de implementación de delays en un contexto sinfónico es para resaltar pasajes o instrumentos solistas.
- Un delay con repeticiones con frecuencias altas puede sonar bastante irreal.
Reto
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Conclusión
Correctamente implementado, el delay
puede ayudarnos a realzar nuestra mezcla orquestal al imitar el efecto del eco
en una interpretación real. De igual forma al aplicar técnicas correctas de
compresión en las voces podemos asegurarnos de escucharlas sin importar la
densidad del arreglo orquestal.