La transposición es un factor musical de vital
importancia al trabajar con instrumentos transpositores. Las consecuencias de
crear música para estos instrumentos sin conocer los fundamentos de
transposición pueden ser fatal en cualquier producción musical, así como restar
solvencia al arreglista. A continuación identificaremos los principales tipos
de transposición, así como algunos ejemplos en instrumentos de este tipo, con
la finalidad de entender el proceso de transportar y sus implicaciones
musicales en la composición y arreglo.
Muchos instrumentos requieren la transposición,
debido a que su fabricación podría incluir diferentes tamaños que les
proporcionan cualidades físicas inherentes; por ejemplo, los instrumentos más
largos producirán un sonido más grave que los más pequeños.
Para explicarlo mejor usaremos la
familia de los saxofones. Los tipos de saxofones más utilizados en la
actualidad son cuatro: soprano, alto, tenor y barítono. Cada uno de ellos tiene
las mismas digitaciones, entendiéndolas como la combinación de llaves necesaria
para crear diferentes notas. En este sentido, es fácil para un intérprete de
saxofón hacerse cargo de cualquiera de los cuatro tipos anteriormente
mencionados. El problema es mayormente para el orquestador debido a que no
puede simplemente escribir las notas en el piano y dárselas al saxofonista; si
lo hace, el resultado sonoro será completamente diferente. La situación se
complica si se hace con dos tipos diferentes de saxofonistas al mismo tiempo,
un tenor y un alto, por ejemplo. De esta forma, brindamos contexto para
identificar la importancia de la transposición.
Para empezar, diremos que existen
instrumentos que no requieren ningún tipo de transposición, por lo que tocan o
reproducen exactamente la nota que se escribe para ellos. Dicho de otra forma,
la nota escrita y la nota real son iguales. En este caso, se dice que dichos
instrumentos están en su tono de concierto, o concert pitch; también se les
llama instrumentos en Do. Algunos ejemplos de instrumentos no transpositores
incluyen el piano, el violín, la flauta y el violonchelo.
Por otro lado tenemos los
instrumentos transpositores, los cuales pueden presentar uno de tres tipos de transposición,
sea por tono, por registro o por clave. A continuación explicaremos algunos
instrumentos transpositores para identificar su tipo:
- Clarinete
en Sib: debido a que el instrumento está afinado en Sib, requiere una
transposición de tono. Si el clarinetista toca lo que para él sería la nota Do,
la nota real sería un Sib; en este sentido, el piano debería tocar un Sib para
realizar un unísono con el Do del clarinete. En todo momento que el
clarinetista desee tocar simultáneamente a un instrumento no transpositor, debe
interpretar una nota por encima de la nota real, exactamente en un intervalo de
segunda mayor. De esta forma, si el piano toca en Do el clarinete debe hacer un
Re, si el piano hace un Mi el clarinete debe hacer un Fa#, y así sucesivamente.
- Contrabajo:
muchos instrumentos graves, y algunos agudos, requieren una transposición de
registro. La necesidad de la transposición de registro es más arbitraria debido
a que obedece principalmente a la necesidad de simplificar el proceso de
lectura musical. Es decir, escribir la música de contrabajo en su registro
práctico requeriría muchas líneas adicionales debido a que las notas son más
graves que las que pertenecen al pentagrama de una clave de Fa convencional.
Para solucionar esto se usa la transposición por registro, que indica que las
notas escritas deben estar una octava por encima de la nota real. Es decir, si
el contrabajo tiene un Mi1, la nota escrita será un Mi2.
- Guitarra:
al igual que el contrabajo, es un caso de transposición por registro. La
guitarra lee en clave de Sol, y la nota escrita corresponde a la octava
superior de la nota real. Es decir, si se escribe un Do4 para una guitarra, la
nota real será un Do3. Debido a que la guitarra usa solo clave de Sol, algunas
de las notas que normalmente irían en la clave de Fa debido a su registro,
tendría que ser necesariamente transcritas o llevadas a la clave de Sol. Este
es un ejemplo de transposición por clave.
- Saxofón
barítono: el instrumento requiere el uso de los tres tipos de transposición
anteriormente explicados. Debido a que está afinado en Mib, el sonido producido
se encuentra una sexta mayor más una octava por debajo de la nota escrita, por
lo que estamos combinando las transposiciones de tono y de registro. Al igual
que la guitarra, el saxofón solo lee en clave de Sol, por lo que las notas se
deben adecuar a esa clave siendo un ejemplo de transposición por clave.
Keynotes
- Los tipos de saxofones más utilizados en la actualidad son cuatro: soprano, alto, tenor y barítono.
- Debido a que está afinado en Mib, el sonido producido por el saxofón barítono se encuentra una sexta mayor más una octava por debajo de la nota escrita.
- Muchos instrumentos requieren la transposición, debido a que su fabricación podría incluir diferentes tamaños que les proporcionan cualidades físicas inherentes.
Reto
Indica la nota real para las notas escritas de los
siguientes instrumentos:
- Clarinete
en Sib tocando un Fa4.
- Contrabajo
tocando un La3.
- Guitarra
tocando un Mi4.
- Saxofón
barítono tocando un Sol4.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
A fin de mantener la solvencia
profesional en todo tipo de situaciones creativas, es preciso que el arreglista
domine los fundamentos de transposición. De esta forma, no tendrá límites a la
hora de realizar instrumentaciones eficaces en una amplia variedad de proyectos
musicales.