El número limitado de voces y la semejanza tímbrica en un
ensamble vocal constituye una limitante para el arreglista al momento de
obtener variedad; sin embargo, existen formas de lograrlo. A continuación,
estudiaremos las técnicas de variación de la textura y la escritura para pocas
voces, a través de las cuales el arreglista puede obtener la variedad que
necesita para mantener la atención del oyente en la música.
Variación de la textura
Una de las trampas más comunes de la escritura vocal es
basarse solamente en la textura homogénea, es decir, que es constante y
consistente en las cuatro voces. Cuando mantenemos todas las voces en un rango
particular y usamos un voicing similar durante una gran cantidad de compases,
es probable que el arreglo comience a percibirse como aburrido o monótono.
Debido a esto, el arreglista debe conocer diferentes formas de variar la
textura del arreglo. A continuación, veamos
algunas técnicas:
- Número de voces: no siempre se requiere
utilizar las cuatro voces de un coro. Es conveniente brindar espacios para que
las voces descansen, aunque implique que durante algunas partes del arreglo
intervengan solamente dos o tres voces. Incluso, podríamos dejar una única voz
cantando en caso de ser necesario.
- Forma de utilización de voces: otro
error común es colocar el mismo ritmo en todas las voces. Podemos dar a la
primera voz la melodía y crear un acompañamiento armónico de notas sostenidas
con el resto de las voces, o crear diferentes texturas rítmicas mediante el uso
de contramelodías y complementos a la melodía principal.
- Espaciado entre las voces: es
recomendable no usar el mismo espacio interválico entre voces durante pasajes
extendidos, ya que la textura homogénea en la armonía puede resultar contraproducente
en caso de abusar de ella.
La idea es evitar la falta de interés en el arreglo y la
fatiga del oyente, por lo que es recomendable usar una mezcla de ideas para
conseguir el impacto emocional con el oyente. Por supuesto, también es
necesario considerar la temática de la pieza y el público al cual va dirigida,
entre otros factores.
Escritura para cuatro o pocas voces
La reducción de partes o voces para escribir en relación a
un formato orquestal es uno de los desafíos más obvios relacionados con la escritura
o creación de arreglos para ensambles vocales. En su mayoría, la escritura
coral se basa en cuatro voces: soprano, alto, tenor y barítono. En muchos
casos, si el arreglista necesita adaptar a este formato un acorde de más de
cuatro notas, posiblemente deba escoger cuáles incluir y cuáles dejar por
fuera.
La limitación de las cuatro voces también significa que en
el caso de contar con una tríada, será necesario doblar una o más de sus notas.
Afortunadamente no es una tarea complicada de realizar debido a que la mayoría
de las voces se mezclan bien; basta con escribir las voces femeninas o
masculinas en unísono, o emparejar aquellas voces con registros similares, como
altos con tenores. Por supuesto, el arreglista no debe sentirse obligado para
arreglar todas las notas de un acorde; es común utilizar unísonos, así como
partes escritas a dos o tres voces en un coro.
Keynotes
- Cuando mantenemos todas las voces en un rango particular y usamos un voicing similar durante una gran cantidad de compases, es probable que el arreglo comience a percibirse como aburrido o monótono.
- La idea es evitar la falta de interés en el arreglo y la fatiga del oyente, por lo que es recomendable usar una mezcla de ideas para conseguir el impacto emocional con el oyente.
- La limitación de las cuatro voces significa que en el caso de contar con una tríada, será necesario doblar una o más de sus notas.
Reto
Busca y escucha tres piezas vocales que hagan uso de
al menos una de las técnicas de variación mencionadas en el contenido
didáctico.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
Todo arreglista desea que el oyente se muestre interesado
en la música durante toda su duración. Para obtener este resultado, necesita
manejar las diferentes técnicas de variación en un ensamble vocal. Con
paciencia, práctica y buen criterio, usará las técnicas adecuadas y en el mejor
momento a fin de obtener el efecto deseado.