Las bandas marciales son agrupaciones cuyo propósito es brindar
espectáculos memorables. A fin de cumplir ese cometido, la música escrita para
ellas debe ser simple, debido a que los intérpretes están casi siempre en
movimiento. Si el arreglista logra capturar una gran idea y plasmarla de forma
sencilla para los intérpretes de la banda, habrá aumentado su pericia como
arreglista para bandas marciales.
Simplicidad
En su mayoría, el nivel promedio de
los integrantes de una banda marcial es básico-intermedio. Según Michael
Miller, generalmente los niveles más altos no corresponden a los niveles más
altos de los intérpretes de otras agrupaciones, como orquestas sinfónicas o
bandas de concierto. Lo anterior se entiende mejor al considerar que la mayoría
de bandas marciales constan de organizaciones estudiantiles, donde el talento
no siempre está formado por profesionales de clase mundial.
Otro factor importante para guiarse
por la máxima simplicidad es, como se ha dicho anteriormente, el hecho de que
los intérpretes tocan su música mientras están marchando. Hacer las dos cosas
al mismo tiempo puede ser complicado incluso para los mejores intérpretes, por
lo que el arreglista hace bien al mantener la música lo más simple posible.
Algunas ideas para mantener la música simple incluyen usar muchos unísonos y
octavas, pasajes sin más de dos o tres voces y ritmos relativamente sencillos.
En pocas palabras, todo lo que contribuya a obtener un sonido grueso mediante
la utilización de múltiples secciones instrumentales en masa.
Otra forma de implementar música
sencilla implica usar fraseos sencillos; es decir, lejos de las melodías
sincopadas propias de las big band, es conveniente usar melodías y fraseos más
“en el tiempo”, donde no se juegue mucho con las sincopas y desplazamientos de
tiempos complicados. Lo anterior se debe a que, para una banda marcial, la
interpretación de líneas rítmicamente complicadas puede ser un desafío
considerable, afectando la calidad de la interpretación musical; recordemos que
la mayoría de las bandas marciales están formadas por estudiantes, no por
músicos profesionales. A continuación, veremos un ejemplo de melodía sincopada,
típica de la música para big bands:
012-06_0604_ilu01. Melodía sincopada
al estilo big band
Ahora, veamos su versión “a tempo”,
ideal para bandas marciales:
012-06_0604_ilu02. Melodía atempada
al estilo banda marcial
Como vemos, en la primera imagen
tenemos una melodía sincopada cuyos inicios de nota fueron desplazados a los
tiempos del compás, de forma que la versión final es una melodía totalmente a
tempo. Este principio de simplificación se debe aplicar a la totalidad del
arreglo. En vez de implementar múltiples líneas armónicas, contramelodías y
patrones rítmicos complejos, está bien escribir unísonos para secciones
completas, o incluso, para varias secciones instrumentales. De hecho, la
mayoría de la música para bandas marciales se basan en tres o cuatro partes. La siguiente estructura puede ser de ayuda:
- Primera
parte: una línea de bajo en las tubas.
- Segunda
parte: la línea melódica principal en los metales y maderas de timbre agudo.
- Tercera
parte: un patrón rítmico en los metales y maderas de timbre grave.
- Cuarta
parte: se puede agregar un contramelodía sencilla en caso de ser necesario.
Es cierto que algunas bandas
sumamente experimentadas pueden interpretar pasajes difíciles, especialmente
aquellas con una sección rítmica competente. Sin embargo, la regla general es
mantener la música tan simple como sea posible.
Keynotes
- La mayoría de bandas marciales constan de organizaciones estudiantiles, donde el talento no siempre está formado por profesionales de clase mundial.
- Para una banda marcial, la interpretación de líneas rítmicamente complicadas puede ser un desafío considerable, afectando la calidad de la interpretación musical.
- En vez de implementar múltiples líneas armónicas, contramelodías y patrones rítmicos complejos, está bien escribir unísonos para secciones completas, o incluso, para varias secciones instrumentales.
Reto
Busca
y escucha al menos cinco piezas para banda marcial, e identifica aquellas que,
según tu criterio y el contenido didáctico, cumplan el principio de
simplicidad.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
Si escribimos música compleja para una banda marcial, el
resultado puede ser catastrófico. Por este motivo, a medida que el arreglista
aplique el principio de la simplicidad, será capaz de ofrecer un resultado musical
adecuado y acertado, permitiendo que tanto la banda, como la pieza y él mismo,
destaquen por su calidad musical.