Tan importante como los aplausos del público es la respuesta del
intérprete. Conforme el artista preste atención a las manifestaciones de
entusiasmo de la audiencia, sabrá como conducir el espectáculo y agradecer al
público de una forma apropiada.
Algunos intérpretes podrían pensar que el momento en que la
audiencia comienza a aplaudir puede ser una oportunidad para cambiar las
cuerdas a la guitarra, tomar un poco de agua, ajustar los parámetros de un
amplificador o bromear un poco con los otros músicos del escenario. La verdad
es que no lo es. Considerando que los aplausos constituyen un regalo de la
audiencia, ignorarlos significa decirle a la audiencia que su regalo, y por
consiguiente ella misma, no tienen valor. Por supuesto, eso sería un gran error.
Para Mindi Abair, Lance Abair y Ross Cooper, cuando una
excelente canción finaliza su interpretación es tiempo de que la audiencia
responda; sus aplausos proporcionan una oportunidad para mostrar su aprecio.
Para la audiencia, también es importante aprovechar cada momento para externar
su aprecio y entusiasmo mediante aplausos, silbidos, gritos, y otras formas de
entusiasmo. Todo artista hace bien en aprender la siguiente lección: el arte de
aceptar aplausos es uno de los más valiosos conceptos del entretenimiento para
aprender y cultivar. Según los autores mencionados, es el último gesto que un
intérprete puede usar para demostrar cuán valiosa ha sido para él la
experiencia de compartir con su público.
Teniendo en cuenta lo anterior, es importante que el
intérprete no interrumpa o finalice prematuramente el momento de los aplausos
debido a alguna de las siguientes situaciones:
- Sofocar los aplausos al
hablar por el micrófono en ese momento.
- Dar la espalda al
público.
- Cruzarse de brazos; es la
señal universal de hacer silencio y dejar de aplaudir.
- Contarse bromas entre las
personas sobre el escenario.
- Hacer cualquier cosa que
pueda resultar desconsiderado hacia el público.
Considerando lo anterior, es natural preguntarse cómo
agradecer a la audiencia sin interrumpir los momentos de aplausos. En todas las
circunstancias es preferible que el público aplauda tanto como lo desee, sin
que el artista lo interrumpa prematuramente. En todo caso, el intérprete
debería mostrar su agradecimiento, lo cual puede lograr usando alguna de las
siguientes sugerencias:
- Alejarse del micrófono,
lo cual transmite a la audiencia que el artista no va a hablar todavía, sino
que le está prestando atención.
- Dirigirse a miembros
individuales de la audiencia mientras se asiente con la cabeza y se dice
“muchas gracias” con los labios.
- En el punto en que los
aplausos comienzan a disminuir, tomar el micrófono y decir “muchas gracias” de
forma audible, a fin de avanzar apropiadamente hacia los siguientes segmentos
del espectáculo.
Es necesario medir el nivel de entusiasmo y sinceridad del
público a fin de agradecer de forma recíproca. La respuesta del intérprete debe
corresponder con la intensidad del aplauso de la audiencia. En la mayoría de
los casos, el artista encontrará niveles de entusiasmo y sinceridad son
similares entre cada espectáculo, e incluso, entre cada público; aun así es
posible encontrar excepciones. Por este motivo, el artista debe escuchar
atentamente y prestar atención.
Keynotes
- Considerando que los aplausos constituyen un regalo de la audiencia, ignorarlos significa decirle a la audiencia que su regalo, y por consiguiente ella misma, no tienen valor.
- Para la audiencia, es importante aprovechar cada momento para externar su aprecio y entusiasmo mediante aplausos, silbidos, gritos, y otras formas de entusiasmo.
- Es importante que el intérprete no interrumpa o finalice prematuramente el momento de los aplausos.
Reto
Indica dos o tres conciertos en vivo donde, según tu
criterio, el artista haya respondido satisfactoriamente a los aplausos del
público. Identifica los gestos o acciones implementadas.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
Cada regalo recibido amerita una respuesta apropiada. Lo
anterior se aplica a los aplausos recibidos de parte de la audiencia. El
artista experimentado sabe qué gestos o acciones tomar para responder
satisfactoriamente y evitar dar una impresión negativa.