El interés y la emoción de la audiencia con un espectáculo es
un elemento crucial para el éxito del artista sobre el escenario. Cuando un
artista percibe, asimila y dirige correctamente el nivel de intensidad de la
audiencia a través de los diferentes segmentos de un espectáculo, será capaz de
mantener su interés a lo largo de todo el espectáculo, proporcionando así una
experiencia emocional significativa y perdurable.
El término “efecto NASCAR” se refiere a una técnica de
carrera conocida como “drafting”. Para sacarle provecho al drafting, el piloto
ubica su auto directamente detrás de otro auto. Si logra mantener su auto
relativamente cerca de otro, será arrastrado a lo largo de la pista ahorrando
gasolina debido a que el motor no tendrá que trabajar tan duro. Sin embargo, si
el coche de adelante acelera demasiado rápido y se aleja, el segundo coche
puede perder su “corriente de aire” y quedarse atrás. En este ejemplo la acción
se representa en el auto delantero, mientras que el de atrás es el público.
Para Mindi Abair, Lance Abair y Ross Cooper, el artista
debe guiar cuidadosamente a la audiencia y dejar que se nutran de su talento y
presencia en el escenario. Para salir de la fase iniciar e ir más allá al
incorporar el concepto de intensidad, el artista determina el nivel de
intensidad del público al comienzo del espectáculo, y lo guía hacia adelante
sin dejarlo en una nube de incertidumbre o desinterés. Un artista descuidado
puede notar que, muy a su pesar, el público no está respondiendo
satisfactoriamente a su dirección. La idea es que el artista entienda que debe
estar conectado con la audiencia y estar siempre un paso adelante de ella, lo
que le permitirá dirigir satisfactoriamente la intensidad del espectáculo y la
emoción de su audiencia.
En su labor en el escenario, el artista procura evitar
los siguientes escenarios:
- Exagerar demasiado el mensaje y carga
emocional del artista durante sus interacciones con la audiencia.
- Ser demasiado discreto cuando el
público desea pasar un momento agradable.
- Sentirse desconectado, generando como
resultado desconexión de la audiencia.
- Transmitir un mensaje para el cual el
público no estaba preparado, o no es acorde con la imagen e identidad del
artista.
Un ejemplo de lo anterior sucedió en 1972, cuando el
artista Ricky Nelson lanzó la canción Garden Party; sin embargo, al presentarla
en su espectáculo en vivo, fue abucheado por la multitud que quería canciones conocidas
en lugar de sus nuevos éxitos. Por un momento, dejó su identidad de lado y
trato de retratar algo totalmente distinto en el escenario. Este caso es
ejemplo de un espectáculo desconectado. Por este motivo, lo ideal es llevar a
la audiencia de una transición a otra sin que pierda la emoción que quiere y
busca.
La relación de intensidad del espectáculo y la
conducción del artista se puede resumir de la siguiente forma:
- Al comenzar el espectáculo, el intérprete aprovecha el grado de intensidad
presente en el espectáculo para adaptarse a él. Una vez que la atmósfera
correcta y la conexión emocional con el público se han establecido, el
intérprete puede usar el principio del efecto NASCAR para guiar a su audiencia
a través de las diferentes secciones del espectáculo.
- Para
efectuar una transición hacia una sección más intensa, el intérprete debe
ajustar el nivel de su actuación un poco más arriba del nivel de entusiasmo de
la audiencia. De esta forma, debido al efecto NASCAR, la audiencia seguirá al
artista con naturalidad y, por ende, aumentará la intensidad de su experiencia
y participación. Lo anterior permite al intérprete levantar el ánimo de la
audiencia al nivel deseado.
- Si
el intérprete muestra un nivel de intensidad demasiado alto en relación al nivel
de la audiencia, corren el riesgo de permanecer separados del grado de
intensidad del público, causando que eventualmente se pierda la conexión
establecida. Lo mismo sucede cuando, a medida que transcurre el espectáculo, la
audiencia baja un poco su nivel debido al cansancio o monotonía, y el
intérprete continua con sus niveles altos de intensidad. En estos casos, es
provechoso que el intérprete baje el nivel un poco, a fin de mantenerse a tono
con la audiencia y animarla así más adelante.
- Por
otro lado, un intérprete que desde el inicio del espectáculo se mantiene con un
nivel de intensidad bajo, terminará disminuyendo el interés de la audiencia,
incluso cuando ha sido elevado al inicio de la interpretación. Cuando esto
sucede, existen pocas posibilidades de que el público presencie el espectáculo
hasta el final.
Al tener en cuenta los puntos anteriormente
mencionados, el artista será capaz de dirigir correctamente el nivel de
intensidad de la audiencia.
Keynotes
- El artista debe guiar cuidadosamente a la audiencia y dejar que se nutran de su talento y presencia en el escenario.
- Lo ideal es llevar a la audiencia de una transición a otra sin que pierda la emoción que quiere y busca.
- Una vez que la atmósfera correcta y la conexión emocional con el público se han establecido, el intérprete puede usar el principio del efecto NASCAR para guiar a su audiencia a través de las diferentes secciones del espectáculo.
Reto
Busca en YouTube o en la plataforma de tu preferencia,
dos o tres videos de interpretaciones en vivo que, en tu criterio y según los
puntos del contenido didáctico, evidencien una aplicación del efecto NASCAR por
parte del artista. Expón los argumentos necesarios para justificar tu criterio.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
La emoción de la audiencia es un valioso recurso que
puede utilizarse para crear un espectáculo memorable. El artista que utiliza
este conocimiento para dirigir correctamente el nivel de intensidad en el entusiasmo
de la audiencia, cosechará un público interesado, entusiasmado y atento durante
todo el espectáculo, sin importar su duración. Con práctica, paciencia,
perseverancia y criterio, es posible obtener este tipo de resultados positivos.