El arpa es uno de los instrumentos más delicados dentro
de la orquesta, su correcta implementación puede ser la diferencia entre un
arreglo inspirador y un arreglo común. A fin de implementarla con éxito es
preciso conocer sus diferencias con respecto al piano, las repercusiones de los
cambios de afinación en la configuración de pedales y las nociones generales de
su utilización en glissandos.
El
arpa es en, en sentido general, un instrumento de
cuerda tal como lo es el piano. Sin embargo, existen diferencias notables entre
ellos. A continuación, veremos una lista de características específicas de cada
instrumento:
Arpa
- Posee
47 cuerdas.
- Las
cuerdas se pulsan con los dedos.
- Los
arpistas no usan el dedo meñique.
- Los
pedales se usan para cambiar la afinación de las cuerdas.
- Es
difícil ejecutar muchos cromatismos.
- La
lectura a primera vista puede ser complicada.
- Sonido
más transparente y menos potente.
- Sonido
punzante en los registros muy altos.
- Control
de decay únicamente mediante amortiguación con la mano.
- El
sustain se produce naturalmente.
Piano
- Posee
88 teclas con sus correspondientes cuerdas.
- Las
cuerdas se golpean con sus respectivos martillos.
- Los
pianistas usan sus diez dedos.
- Cada
nota tiene su propia tecla.
- Los
cromatismos son relativamente fáciles de ejecutar.
- La
lectura a primera vista es relativamente sencilla.
- El
sonido es menos transparente, pero más potente.
- Sonido
delicado en registros muy altos.
- Control
de decay con los martillos.
- El
sustain es una opción por medio del respectivo pedal.
012-06_0105_ilu01. Comparación de
características entre el arpa y el piano
La
afinación del arpa es posible a través de los pedales ubicados en la base del
instrumento. El compositor o arreglista debe indicar la tonalidad o la
configuración de pedales necesaria para un determinado pasaje. En caso de que la obra o arreglo
contemple varias tonalidades, la música del arpa debe proveer los espacios de
tiempo necesarios para que el ejecutante modifique la afinación según sea
requerido.
Otra repercusión de la afinación de
las notas mediante pedales es la forma distinta de manejar la enarmonía. En un
piano, por ejemplo, un Mib y un Re# se producen tocando la misma tecla; en el
arpa ambas notas se producen de formas totalmente distintas. Por este motivo,
el compositor y arreglista no debe suponer que solo por copiar un pasaje de
piano al arpa puede interpretarse o leerse con la misma facilidad.
Cambios de pedal
En su mayoría, la música para arpa
requiere un cambio de pedal en algún punto de la pieza. Si los cambios
producidos requieren modificar uno o dos pedales, no es necesario utilizar un
diagrama de pedales, o pedal chart. El diagrama de pedales indica la afinación
de las cuerdas del arpa dependiendo de la posición de los pedales. Cada pedal
puede estar en alguna de las siguientes tres posiciones: natural, sostenido o
bemol, y se encuentran a cada lado del arpa; es decir, del lado izquierdo están
los pedales correspondientes a las notas Si, Do y Re, y en el lado derecho
están los pedales de las notas Mi, Fa, Sol y La.
Si el intérprete debe modificar dos
pedales ubicados del mismo lado, podría tomarle un tiempo mayor a que si
estuvieran ubicados uno a cada lado. Todos los detalles relacionados con la
modificación de los pedales deben ser tomados en cuenta por el compositor y
arreglista. Si el cambio requiere modificar más de dos pedales, es mejor
utilizar un diagrama de pedales nuevo.
Glissando
Una de las aplicaciones más comunes y
recurrentes del arpa en un arreglo orquestal son los glissandos. Su
implementación produce un dramático efecto de barrido cuando se interpreta con
gran intensidad, así como también un sonido íntimo y delicado cuando se
interpreta de forma suave, como si se revelara un objeto oculto. A fin de que
estos efectos tengan éxito, la orquestación debe ser tal que permita su clara
audición.
Los glissandos en Do mayor son los
más sencillos, ya que no requieren configuración alguna en los pedales. Si se
desean en otra tonalidad es necesario brindar el tiempo requerido para
modificar los pedales. Cuando se desean glisandos usando notas específicas,
como una escala pentatónica, es necesario que el intérprete sepa como resolver
este desafío. Por ejemplo, la escala pentatónica de Do mayor está formada por
las notas Do, Re, Mi, Sol y La; si el ejecutante hiciera un simple glissando en
Do mayor, también sonarían las notas Fa y Si, lo cual no se desea. Una forma de
solucionarlo es afinando la cuerda de la nota Fa como un Fab, y el Si como un
Si#; el efecto producido es el de un Mi y un Do, respectivamente. De esta
forma, el ejecutando podría tocar todas las cuerdas y solo sonarían aquellas
pertenecientes a la escala pentatónica de Do mayor.
El arpa no es un instrumento de
sonoridad muy potente, por lo que es mejor usarlo en ambientes o atmósferas
suaves e íntimas, donde se pueda apreciar su color y textura. Es eficaz en
pasajes ligeros, donde confiere una delicada cualidad percusiva para una sección
de cuerdas.
Keynotes
- El compositor o arreglista debe indicar la tonalidad o la configuración de pedales necesaria para un determinado pasaje.
- El diagrama de pedales indica la afinación de las cuerdas del arpa dependiendo de la posición de los pedales.
- Si se desean glissandos en una tonalidad diferente es necesario brindar el tiempo requerido para modificar los pedales.
Reto
Busca y escucha las siguientes obras musicales:
- Across the Stars, de John
Williams.
- Scheherezade,
primer movimiento, de Nikolai Rimsky-Korsakov.
- Forrest Gump Theme, de Alan
Silvestri.
Identifica las intervenciones del arpa
y la forma en que es utilizada en un arreglo orquestal de gran envergadura.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
El arpa ofrece uno de los timbres más
hermosos que pueden ser utilizados en un arreglo orquestal. Sin embargo, para
implementarla exitosamente es necesario conocer sus características
principales, especialmente aquellas relacionadas con su afinación y utilización
en glissandos. Una vez logrado esto, seremos capaces de crear arreglos
inspiradores, los cuales no ayudarán a diferenciarnos en la industria como
profesionales competentes.