¿De qué forma
se mide el impacto de los eventos?
¿Cuál es el
beneficio que arroja evaluar los eventos?
¿Cómo podemos
analizar y diseñar eventos sostenibles?
Medición
de impactos y evaluación de eventos
Para comprender plenamente los impactos de un evento es
necesario llevar a cabo una evaluación. Dicho proceso de comprobación del performance con un conjunto de criterios,
es el método por el cual se mide el éxito de un evento y es la primera etapa
del proceso de planificación para el próximo evento.
Existen siete razones prácticas para invertir tiempo y
recursos de gestión en el proceso de evaluación, dichas razones permiten al
productor de eventos los siguientes aspectos:
- identificar y resolver problemas,
- encontrar maneras de mejorar la gestión,
- determinar el valor del evento o sus programas,
- medir el éxito o el fracaso,
- le permitirá identificar y medir los impactos,
- satisfacer a los patrocinadores y a los stakeholders, y
- ganar aceptación, credibilidad y apoyo.
185-30_1608_ilu01. Siete razones para la evaluación de
eventos
La evaluación es un proceso continuo que se incorpora a
la gestión de un evento y se debe basar en una serie de fuentes cuantitativas y
cualitativas de datos. Algunas áreas de evaluación requieren ambos tipos de
datos para la comprensión holística de un conjunto particular de impactos. La
evaluación requiere la síntesis de información desde tres perspectivas y es
sólo mediante la combinación de estas que se lleva a cabo una evaluación
sistemática.
Sostenibilidad
de eventos
Los productores de eventos tienen responsabilidades
éticas y legales para producir eventos con compromiso social, cultural y ambiental.
También tienen responsabilidades con sus colegas y stakeholders relativas a la salud de su propia organización. Los
eventos sostenibles son aquellos que maximizan los beneficios en cada una de
estas categorías, donde se minimizan al mismo tiempo los impactos negativos, también
los eventos sostenibles son aquellos que perduran indefinidamente sin consumir
o estropear los recursos de los que dependen, incluida la base de recursos
vitales de la buena voluntad y apoyo comunitario.
La definición más utilizada de sostenibilidad fue
establecida por los Estados Unidos en la Comisión Mundial de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo después de la Cumbre de la Tierra
en Río durante el año 1992. El desarrollo sostenible es aquel que conoce las necesidades
del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer
sus propias necesidades. Dicha definición general es aplicada ahora a una gran
cantidad de aspectos de la actividad humana al incluir negocios, la planificación
urbana, el desarrollo de políticas y, cada vez más, la gestión de eventos.
En los últimos años, la aceptación creciente de la
probabilidad de un cambio climático catastrófico como los aspectos sociales y
culturales de los impactos de los eventos, forzaron a la industria de eventos a
reflexionar sobre la sostenibilidad en su conjunto, la sostenibilidad de
eventos individuales y las organizaciones de eventos. Dicha reflexión impulsó el
desarrollo de nuevos estándares y premios de la industria así como el crecimiento
de un nuevo tipo de evento verde.
Los productores de eventos trabajan en economías que
consumen una gran cantidad de recursos importantes en términos de rentabilidad
y crecimiento. Al destinar recursos para perseguir lo que a veces se considera como
objetivos morales abstractos, pues generan dificultades en este sentido
especialmente en el ambiente de una operación competitiva, sin embargo, hay sin
duda un sector creciente de eventos verdes en la industria cada vez más
sostenibles en respuesta a la presión de los gobiernos y la sociedad en general.
Además de los gobiernos, otras dos fuerzas externas que impulsaron
a la industria de eventos hacia una mayor sostenibilidad son los patrocinadores
y los consumidores. Las empresas con un compromiso de sostenibilidad, tendrán
como objetivo patrocinar eventos que apoyen dicho compromiso. El crecimiento de
la responsabilidad social corporativa dentro de las corporaciones y la existencia
de los grupos de presión significó que una gran cantidad de organizaciones vean
ahora la sostenibilidad como parte central de su marca e insisten en que se
refleje en los eventos que patrocinan.
El cambio de las preferencias de los consumidores también
tiene un impacto directo en el evento, pues existen clientes potenciales que se
niegan a asistir a algunos eventos debido a una falta percibida de
sostenibilidad.
Conclusión
Es necesario que el productor de eventos tenga totalmente
clara la importancia de la gestión de evaluación y la medición del impacto de
los eventos ya que le permite obtener las herramientas para confirmar la
viabilidad de los eventos y alcanzar el éxito en la producción de shows musciales en vivo. De la misma
manera se puede cumplir con determinación y asertividad con las exigencias
gubernamentales de hoy en día para producir eventos verdes que garanticen el
buen uso de los recursos y no permitan que ocasionen impactos sociales y
ambientales negativos en la comunidad.