Transcripción
El
home studio cuenta con algunas diferencias respecto al
bedroom studio, las cuales permiten realizar grabaciones y configuraciones más complejas. En primer lugar, el
home studio se suele encontrar en un espacio dedicado. Es decir, el espacio donde se encuentra el
home studio, se utiliza únicamente para ese fin, contrario al
bedroom studio o
portable studio, en los cuales el espacio no se utiliza exclusivamente para labores de producción.
Adicionalmente, los espacios destinados a la grabación suelen ser más amplios (Figura 5.1). En algunos casos, permiten incluso la grabación de baterías y otros instrumentos acústicos que requieren de mayor espacio. Para grabar este tipo de instrumentos, e incluso ensambles pequeños como cuartetos de cuerdas, no basta únicamente con el tamaño adecuado del espacio. El espacio destinado para la grabación debe tener un tratamiento acústico satisfactorio. En algunas ocasiones excepcionales, el home studio separa los espacios de grabación y control. Es decir, el live room y el control room se ubican en cuartos separados, lo cual permite implementar soluciones acústicas distintas para cada espacio.
Figura 5.1: Home studio
En este punto es necesario profundizar un poco en la forma en la que se trata un cuarto acústicamente. El tratamiento acústico se divide en tres áreas: aislamiento, difusión y absorción. El aislamiento se encarga de que los sonidos dentro del cuarto no salgan, y que los sonidos externos no entren. La difusión, por su parte, se encarga de distribuir equitativamente el sonido en todo el espacio (Figura 5.2). Finalmente, la absorción reduce la energía de las ondas que rebotan en las superficies, disminuyendo la cantidad de reverberación del cuarto, también conocida como “eco” (Figura 5.3).
Figura 5.2: Difusor acústico
Figura 5.3: Panel acústico absorbente
Los home studios suelen contar con un grado satisfactorio de difusión y absorción por medio de dispositivos como los observados anteriormente. No obstante, el aislamiento no es total, pues esto conlleva una obra de mayor envergadura. Sin embargo, es posible obtener grabaciones de alta calidad en el home studio, siempre y cuando no exista ruido externo que sea captado por los micrófonos. Es por esto que muchas grabaciones en home studios son hechas de noche, especialmente en las que se emplean micrófonos sensibles.
Además, para grabar un instrumento que requiere de muchos micrófonos, como por ejemplo una batería, es necesario contar con la cantidad de micrófonos necesaria, sus respectivos preamplificadores y convertidores. Para este fin, los home studios cuentan con interfaces con una mayor cantidad de canales. En algunos casos, se cuenta incluso con interfaces expandibles (Figura 5.4). Profundizaremos en este concepto más adelante en la lección.
Figura 5.4: Interfaz expandible hasta 24 canales de entrada
Una de las mayores ventajas del home studio, es que al contar con un espacio acústico acondicionado es posible utilizar monitores para escuchar (Figura 5.5), a diferencia de los bedroom studios, donde el monitoreo se realiza principalmente por medio de audífonos.
Figura 5.5: Monitores de estudio
Así, para obtener un home studio, se agregan dos dispositivos al flujo de señal del bedroom studio o portable studio: una interfaz de mayor capacidad y los monitores para escuchar los resultados obtenidos en el medio acústico, cuyo espacio recibe tratamiento principalmente para difusión y absorción. Estas diferencias traen grandes ventajas al flujo de trabajo de producción musical. Primero, la mayor cantidad de canales permite grabar más instrumentos simultáneamente, lo cual facilita el flujo creativo de las bandas y aumenta su calidad interpretativa. Además, el tratamiento acústico del espacio permite grabar una gama más variada de instrumentos, incluyendo batería y secciones pequeñas de instrumentos de viento o percusión. Finalmente, la capacidad de utilizar monitores ofrece un mundo de posibilidades para la mezcla ya que es posible para el ingeniero trabajar un espacio estéreo de modo preciso.