Los
profesionales de relaciones públicas, como representantes y asesores, tienen
una gran responsabilidad y compromiso no solo con la empresa o marca a la que
representa sino con el público para que el que trabaja, pues la creación de los
mensajes y técnicas persuasivas se deben regir por ciertos criterios éticos que
generen confiabilidad en quienes reciben la información y aceptan seguir la
idea propuesta.
Nos basaremos en la ética de la persuasión para
establecer los criterios y fijar las putas de lo que está permitido o no al
momento de emplear las técnicas persuasivas y crear los mensajes. Para ello, definiremos
normas de persuasión, de acuerdo a la ética y los valores de la profesión.
La ética
del profesional de relaciones públicas está estrechamente vinculada a sus
valores. Los mensajes persuasivos demandan ser sinceros, honestos y verdaderos;
por lo que requieren de bases sólidas para justificar la información que
conforman dichos mensajes. De ahà la importancia de recurrir a fuentes
fidedignas, que respalden los argumentos y las afirmaciones hechas por el
orador al momento de su discurso.
Generalmente,
los profesionales de relaciones públicas tienen una gran responsabilidad,
debido a que les corresponde tomar una serie de decisiones que comprometen la
gestión de la empresa o la marca. Por tal motivo, las decisiones éticas deben
tomar en cuenta las siguientes consideraciones: el interés del público, los
intereses de la compañÃa, los estándares de la profesión y los valores
personales del profesional.
220-10_1410_ilu01. Consideraciones de
las decisiones éticas
El uso de técnicas persuasivas requiere de pautas normativas que definan
los criterios bajo los que se va a regir el profesional de relaciones públicas
al momento de diseñar su estrategia persuasiva y, asimismo, cree el mensaje o
discurso que se va a impartir.
El principio ético fundamental en la comunicación persuasiva es la verdad.
Toda evidencia presentada debe ser relevante, explicada y sustentada, a fin de
que la audiencia tenga una referencia clara de cómo puede comprobar la
veracidad de la información que está recibiendo. En ese sentido, los
razonamientos deben ser completamente lógicos y compatibles con la idea que se
busca vender.
Es importante no vincular los mensajes a aspectos que no tienen nada que
ver solo para llamar la atención del público, pues puede propiciar un concepto
del mensaje erróneo, lo cual complicarÃa considerablemente el proceso. Por el
contrario, el mensaje debe mostrar un alto nivel de coherencia y cohesión para
que las ideas guÃen a la audiencia y asà esta pueda comprender de una forma
clara el significado del discurso.
Finalmente, el público siempre va a preferir saber desde un principio el verdadero
propósito del evento o la campaña; por lo que es necesario que desde el principio
quede clara cuál es la finalidad de la promoción de determinado producto o
servicio, asà como sus beneficios, caracterÃsticas y valores reales. En ese
sentido, la ética de la persuasión es un valor esencial permite generar un
ambiente de confiabilidad y credibilidad para captar la mayor cantidad de
personas posibles.
220-10_1410_ilu02. La ética
persuasiva como valor confiable para captar personas
Keynotes
- La ética del profesional de relaciones públicas está estrechamente
vinculada a sus valores.
- Los mensajes persuasivos demandan ser
sinceros, honestos y verdaderos; por lo que requieren de bases sólidas para
justificar la información que conforman dichos mensajes.
- El principio ético fundamental en la comunicación persuasiva
es la verdad.
Reto
Escoge una campaña ética y
una que consideres antiética. Realiza un cuadro donde expongas las
caracterÃsticas de cada una y luego explica con argumentos por qué consideras
que una es ética y la otra no.
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con la comunidad en tu vPage y vKonnect!
Tiempo disponible: 30 minutos, sin contar el
networking.
Cierre
Los profesionales de relaciones
públicas, sin duda, representan una figura importantÃsima en los procesos de
comunicación persuasiva, por ser quienes diseñan el plan estratégico para
alcanzar el éxito de la promoción de un producto o servicio. Por esta razón,
resulta imprescindible que, por encima de los objetivos planteados, se mantenga
el principio ético como un valor inherente a la publicidad, pero fielmente
apegado a los valores comunicacionales. Con esfuerzo, dedicación y
profesionalismo, nos encargaremos de llevar a cabo un proceso de comunicación
persuasiva ético y confiable, a fin de conducir a la marca o empresa a la
consecución de todas sus metas.