Transcripción
El rendimiento dinámico del producto final
de una producción, se genera gracias a un balance delicado entre el estilo de
trabajo del ingeniero de mezcla y el del ingeniero de masterización. Podríamos
preguntarnos:
¿Cuál es la diferencia entre la compresión
en la mezcla, y en la masterización?
¿Qué repercusiones tiene sobre la
masterización, la postura de compresión del ingeniero de mezcla?
¿La limitación es apropiada en la mezcla?
Analicemos los factores que inciden en el
rendimiento dinámico que es posible lograr durante la masterización.
Compresión:
acercamiento de mezcla
A grandes rasgos, existen tres diferentes
acercamientos que los ingenieros de mezcla adoptan respecto al uso de
compresores: evitarlos, usarlos con discreción y usarlos agresivamente.
Figura 10.3. Uso de
compresores en la mezcla
● En la postura “tradicional”,
los ingenieros evitan el uso de compresores, son partidarios de conservar las
transientes originales del audio grabado. Este tipo de acercamiento de mezcla
implica realizar cambios macrodinámicos manuales, es decir, modificar el
rendimiento dinámico mediante movimientos de los atenuadores, o
automatizaciones de nivel en el DAW. Estos ingenieros prefieren evitar los
compresores y usarlos solamente cuando es realmente necesario; como por
ejemplo, cuando se requiere aplicar demasiadas automatizaciones de nivel en
plazos cortos de tiempo. Esta política de trabajo incluye el argumento de que
emplear un compresor en el bus master es un riesgo porque ofrece una referencia
irreal del sonido de la mezcla.
Figura 10.4. Compresión en
la mezcla - postura tradicional
● El acercamiento intermedio
admite el uso de compresores en las pistas individuales según sea necesario
para alcanzar un balance de nivel, intentando controlar el rendimiento dinámico
hasta donde sea posible sin necesidad de insertar un compresor en el bus
master. Posteriormente, cuando se ha alcanzado este balance, es admisible
agregar dicho compresor; pero con propósitos estéticos, más que correctivos.
Además, los ingenieros que trabajan de esta manera argumentan que se debe hacer
una comparación A/B entre la mezcla con el compresor master activo y la versión
con dicho compresor desactivado, ambas al mismo nivel de volumen. El propósito
de dicha comparación, es determinar si el compresor master enriquece o
empobrece la calidad del sonido. Conservarlo o eliminarlo es una decisión
estética, y de todos modos se recomienda enviar ambas mezclas al ingeniero de
masterización; debido a que el estudio de masterización podría contar con un
compresor de mayor calidad, o más compatible con el material musical de la
mezcla.
Figura 10.5. Compresión en
la mezcla - postura intermedia
● Finalmente, tenemos el
acercamiento agresivo, el cual confía en el uso constante de un compresor
master para tomar todas las decisiones de mezcla. Esto es sumamente riesgoso,
ya que se puede convertir en una muletilla que evita desarrollar prácticas de
mezcla técnicamente correctas y precisas. Sin embargo, como toda regla tiene su
excepción, este método de trabajo puede ser muy efectivo en manos de un ingeniero
de mezcla talentoso y experimentado. Bajo dichas circunstancias, el compresor
master se convierte en una herramienta que ayuda a crear un carácter e impacto
óptimos, según el tipo de material de la mezcla.
Figura 10.6. Compresión en
la mezcla - postura agresiva
Compresión:
acercamiento de masterización
A diferencia del uso de los compresores en
la mezcla, la compresión en la masterización es una habilidad distinta que
implica el enfoque en el contexto global de la canción como un todo. En este
ámbito de trabajo, la compresión es una herramienta que permite modificar tanto
las microdinámicas como las macrodinámicas de la música. En otras palabras, es
posible controlar el rendimiento de los picos y las formas de las transientes
del audio, así como el rendimiento de volumen en plazos de tiempo relativamente
largos. Estos dos propósitos se balancean con el objetivo de reforzar el
impacto rítmico de la música, así como fortalecer el rendimiento de volumen a
lo largo de toda la canción.
Limitación:
mezcla vs masterización
El propósito de los limitadores digitales
no es cambiar el sonido, sino generar el control dinámico para aumentar el
volumen, lo cual es un objetivo primordial en algunos proyectos de
masterización. Por este mismo motivo, no se recomienda el uso de limitadores en
la mezcla, a menos de que se empleen con el propósito de comparar su resultado
con el sonido de referencias masterizadas de música comercial. Sin embargo,
este propósito es meramente comparativo y requiere que el limitador se deshabilite
antes de exportar la versión final de la mezcla. En contraste, los limitadores
analógicos se emplean más en mezcla que en masterización, ya que no son capaces
de solucionar eficientemente las sobrecargas rápidas de nivel.
Al tomar en cuenta estas consideraciones,
podremos tomar decisiones de mezcla que sean más congruentes con los resultados
que deseemos obtener del proceso de masterización, definiendo con conocimiento
de causa el tipo de compresión que deseamos aplicar en la mezcla, incluyendo el
uso calculado de un compresor master. Todos estos criterios nos ayudarán a
preparar la mezcla de modo óptimo y a trabajar en masterización conociendo los
diferentes trasfondos de las canciones que recibimos, en términos de su
procesamiento dinámico.
Reto
Realiza tres
versiones de la misma mezcla, cada una obedeciendo los lineamientos de los tres
acercamientos de compresión que aprendimos en el video. Al finalizar, masteriza
cada versión, con el objetivo de identificar cuál de las tres posturas de
compresión en la mezcla es más congruente con tu estilo de trabajo en
masterización, y con el resultado deseado para la canción.