Transcripción
¿Por qué el audio digital se ha convertido en un estándar de los ambientes de grabación alrededor del mundo?
Analicemos algunos conceptos básicos para la comprensión de un sistema digital.
En primer lugar, es necesario definir la diferencia entre analógico y digital. En la matemática, existen dos tipos de series: las series continuas y las discretas. Una serie continua es aquella en la cual podemos encontrar cualquier cifra imaginable. Por ejemplo, una serie que describe el tiempo transcurrido: cada hora puede ser dividida en minutos, los minutos en segundos, los segundos en milisegundos, y así sucesivamente. Es decir, cualquier valor de la serie es divisible en valores más pequeños. Esta subdivisión infinita permite que los valores de la serie tomen cualquier cifra imaginable dentro del rango continuo.
Por el contrario, una serie discreta es aquella que contiene una separación entre cada uno de sus valores, es decir, los valores están restringidos a cifras específicas dentro del rango discreto. Un ejemplo claro es contar con los dedos de las manos. Los valores son definidos e indivisibles a partir de una cifra mínima, en este caso, un dedo. No es posible definir el número 1.5 contando con los dedos, ya que se debe elegir el valor uno o dos.
Así, un sistema analógico es aquel que procesa señales continuas. Toda onda física es continua, ya sean ondas de sonido, de luz, ondas mecánicas, entre otras. Es por esto que todas las ondas de la “vida real” son señales analógicas. Por el contrario, un sistema digital es aquel que procesa señales discretas.
Figura: Comparación de ondas analógica y digital
La razón por la que los sistemas digitales procesan señales discretas es porque las computadoras son incapaces de procesar una señal continua. Una señal continua contiene una cantidad infinita de puntos. Por lo tanto, una computadora necesitaría un tiempo infinito para procesar la señal continua.
Por consiguiente, un sistema digital necesita de dispositivos que conviertan la señal continua en una señal discreta. Estos dispositivos son denominados convertidores analógico-digitales. Luego de que la señal es procesada, debe ser convertida en analógica de nuevo, para poder ser escuchada a través de altavoces, lo cual se logra mediante convertidores digital-analógicos.
Flujo de señal en el sistema digital
Así, el flujo de la señal en un sistema digital incorpora diferentes elementos (figura 3.6). Primero, la fuente de sonido emite el audio que pasa del medio acústico al eléctrico a través de un micrófono. La señal del micrófono pasa por el preamplificador, aún en el dominio analógico. El convertidor analógico digital, convierte la señal continua en una discreta para que pueda ser almacenada y manipulada en el sistema digital. Para reproducir la grabación y escucharla, la señal debe regresar al dominio eléctrico, a través de un convertidor digital analógico. Esta señal continua se direcciona a un amplificador y finalmente a los altavoces que la convierten a ondas acústicas.
Figura: Flujo de señal en sistema digital
¿Cuándo se comenzaron a utilizar los sistemas digitales en la producción musical?
En 1981 hizo su aparición la primera consola digital, la Neve DSP 1, propiedad de la BBC, en Inglaterra (Figura 3.7). Esta consola tenía convertidores analógico-digitales para cada canal. De este modo, todo el procesamiento se llevaba a cabo en un ambiente digital. De hecho, las iniciales DSP significan Digital Signal Processing. A pesar de la presencia de esta consola, durante los años ochenta la gran mayoría de estudios continuaban utilizando consolas totalmente analógicas.
Figura: Neve DSP-1