Transcripción
Un gran sonido de batería inicia con un gran músico, tocando un gran instrumento. A continuación, mencionaremos aspectos importantes que debemos verificar antes, incluso, de colocar los micrófonos. Recordemos que los micrófonos únicamente pueden sonar tan bien como la fuente misma, no más. Si el instrumento emite un gran sonido, podremos reflejar eso en nuestra grabación o sistema de PA.
En primer lugar, las dimensiones de cada tambor determinarán qué tan grave es el sonido de cada uno. Cuanto más grande sea la profundidad del tambor, más fuerte sonará y más prolongado será su sonido. Cuanto mayor sea el diámetro del tambor, más grave su sonido.
Los bombos suelen oscilar entre 14 pulgadas de largo por 16 pulgadas de diámetro, y 16 pulgadas de largo por 26 pulgadas de diámetro. Los tamaños más comunes son 22 y 24 pulgadas de diámetro.
Por su parte, los redoblantes suelen oscilar entre 4 pulgadas de alto por 14 pulgadas de diámetro, y 10 pulgadas de alto por 14 pulgadas de diámetro. Existen redoblantes con menores diámetros, independientemente de su altura.
Audio 8.1. Redoblante de mayores dimensiones
Audio 8.1. Redoblante de mayores dimensiones
Audio 8.2. Redoblante de menores dimensiones
Audio 8.2. Redoblante de menores dimensiones
También existen redoblantes piccolo, con altos de 3.5 o 4 pulgadas. Estos ofrecen un sonido mucho más agudo e incisivo.
Audición recomendada. “La Sirena” de Maná
Por su parte, los toms oscilan entre 8 pulgadas de alto por 8 pulgadas de diámetro, y 16 pulgadas de alto por 18 pulgadas de diámetro.
Asimismo, debemos considerar el grosor de los tambores y el tipo de madera del que están hechos. Los tambores de menor grosor suelen resonar más que los tambores más gruesos, pues la menor masa de cada pieza le permite vibrar más fácilmente. Por su parte, distintos tipos de maderas brindarán timbres distintos.
La madera de arce es, probablemente, la más utilizada y apreciada. Esto se debe a su timbre balanceado, sin mayores exageraciones en ningún rango de frecuencias. La madera de caoba produce mayor cantidad de frecuencias graves y menos frecuencias altas, brindando un sonido más “oscuro” o “cálido”. A menudo, esto se asocia con un sonido “vintage”. Un timbre similar también puede ser producido por tambores de tilo. La madera de abedul produce un sonido con más contenido de frecuencias altas y menos frecuencias bajas que el maple, debido a su dureza y densidad. La madera de álamo produce un timbre similar al abedul.
El interior de cada tambor también tiene influencia en qué tan resonante es. Los tambores con interiores ásperos causan mayor difusión, por lo que son menos resonantes que los tambores con interior liso.
Además, la manera en la que se cortaron los bordes del tambor en los que descansa el parche, afecta el timbre del sonido. Cuanto más puntiagudo sea el borde, más brillante será el sonido.
Finalmente, el tipo de aro también modificará el timbre y la afinación. Los aros de aluminio se asocian con sonidos más agudos, pero con menos armónicos que los aros de bronce. Cuanto más grueso sea el aro, será más fácil afinar el tambor, pero se producirán menos armónicos.
Afinación
Una vez que se tiene un kit de batería con las dimensiones y materiales apropiados para los resultados que se desean, debemos verificar que la batería haya sido debidamente afinada. Esto generalmente lo hace el baterista o una persona encargada específicamente de afinar la batería.
En primer lugar, se debe contar con parches en buen estado. Supongamos que una batería se utiliza tres veces a la semana, por un período aproximado de dos horas. Muchos recomendarían cambiar los parches del redoblante y toms una vez al mes, dependiendo de qué tan fuerte toca el baterista. Los parches inferiores del redoblante y toms son cambiados con menor frecuencia, aproximadamente una vez al año. Por su parte, el parche del bombo suele ser reemplazado únicamente cuanto el desgaste físico es evidente. El criterio principal que nos indicará cuándo cambiar los parches, es el sonido.
Algunos indicadores de una batería debidamente afinada son los siguientes. Al tocar los toms, el redoblante no vibrará, ni tampoco otros toms. Al tocar el redoblante, los toms no vibrarán. Recordemos que la afinación de cada tambor permite cambiar levemente su altura, dentro de los límites establecidos por las dimensiones de cada uno.