La mezcla de una pista de bajo MIDI es crucial; una
decisión errónea puede modificar totalmente el sonido del bajo y de la
producción en general. Por este motivo, analizaremos algunas técnicas básicas
de mezcla para un bajo MIDI, lo que nos permitirá obtener un sonido natural,
realista y acorde con las convenciones de la producción musical moderna.
La mezcla de un bajo MIDI puede
beneficiarse mucho mediante la aplicación de algunas reglas básicas. La primera
de ellas es procurar no experimentar demasiado con el paneo de una pista de
bajo. Las frecuencias bajas suelen sonar más natural si están ubicadas en el
centro del espectro estéreo. De hecho, el llamado enfoque de colocación de
frecuencias señala que las frecuencias bajas son más difíciles de colocar que
las altas. Partiendo de este enfoque, es preciso evitar usar paneos extremos
para instrumentos o sonidos tales como el bajo, el bombo, cuerdas graves y
cualquier otro basado en frecuencias bajas. Por supuesto, las reglas pueden ser
rotas siempre y cuando exista una buena razón detrás.
Otra regla o técnica útil para añadir
más vida a una pista de bajo MIDI es la reamplifación, es decir, la
reproducción de la pista MIDI y su grabación en un amplificador. Existen dos
enfoques posibles, usando amplificadores virtuales como Amplitube o Amp Farm, o
usar amplificadores reales.
El uso de la ecualización en una
pista de bajo puede cambiar drásticamente la forma en que las frecuencias bajas
sonarán en la mezcla final. Lo más común en producciones contemporáneas es dar
al bajo un sonido profundo y lleno, pero preciso, con la idea de crear un
empalme perfecto entre el sonido del bajo y el del bombo.
A nivel de reverberación,
generalmente el bajo usa poca o ninguna. Lo anterior aplica a todos los
instrumentos o sonidos graves, los cuales usan mucha menos reverberación, o
ninguna, en relación a instrumentos de frecuencias medias y altas. Esto se debe
a que, por lo general, la reverberación le resta precisión a una pista debido a
sus reflexiones, lo que es un resultado opuesto al sonido generalmente deseado
en el bajo. Un ejemplo de esto es la combinación entre el bajo eléctrico y el
bombo, los cuales deben ser muy claros y precisos; el efecto se perdería si se
usará en ellos reverberación. A continuación, analizaremos aplicaciones comunes
para algunos rangos de frecuencia en el bajo eléctrico:
- 60
– 80 Hz: añade impulso y plenitud.
- 200
– 300 Hz: útil para cortar o reducir el “enlodamiento” del sonido, es decir, la
pérdida de precisión.
- 400
– 600 Hz: sirve para proporcionar impulso, presencia y claridad al bajo.
- 1.4
– 1.5 kHz: ideal para aumentar la inteligibilidad.
Por supuesto, existen algunas
excepciones. Por ejemplo, en conjuntos pequeños y acústicos de Jazz suele ser
común añadir un poco de reverberación al bajo acústico, ya que añade cierto
efecto agradable de sonido de salón, el cual puede incrementar el realismo del
patch o sonido utilizado. En estos casos, los niveles de reverberación suelen
ubicarse entre 1.5 y los 1.7 segundos.
Keynotes
- El llamado enfoque de colocación de frecuencias señala que las frecuencias bajas son más difíciles de colocar que las altas.
- Lo más común en producciones contemporáneas es dar al bajo un sonido profundo y lleno, pero preciso, con la idea de crear un empalme perfecto entre el sonido del bajo y el del bombo.
- En conjuntos pequeños y acústicos de Jazz suele ser común añadir un poco de reverberación al bajo acústico, ya que añade cierto efecto agradable de sonido de salón, el cual puede incrementar el realismo del patch o sonido utilizado.
Reto
Escoge tres piezas o canciones cuyo sonido de bajo te
resulte interesante o atractivo. Investiga o trata de emular esos sonidos;
puedes consultar a amigos bajistas, productores musicales, entre otros.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
Una secuenciación correcta y una
mezcla adecuada son la clave para obtener un sonido óptimo en una pista MIDI de
bajo. Por este motivo, el arreglista moderno debe procurar conocer al menos las
técnicas básicas de secuenciación y mezcla a fin de obtener resultados sonoros
competentes en sus demos o trabajos profesionales.