En la industria musical moderna, los instrumentos
acústicos han comenzado a ser reemplazados por sintetizadores, en aras de la
obtención de sonidos nuevos y llamativos. Por este motivo, el arreglista debe
tener los fundamentos de utilización de sintetizadores, así como de sus
formatos disponibles en el mercado. De esta forma, estará preparado para
competir en una industria enfocada en la innovación.
El sintetizador se ha convertido en
el instrumento más utilizado en producciones musicales contemporáneas. Debido a
su variedad prácticamente infinita en términos de color, sonoridad y timbre, se
ha convertido en un recurso invaluable a la hora de crear orquestas y secciones
rítmicas virtuales. Pueden ser agrupados en familias o categorías dependiendo
del tipo de sonido generado y de la técnica utilizada para producir la forma de
onda. Por supuesto, las líneas que separan estas categorías, llamadas técnicas
de síntesis, son mucho menos claras que aquellas usadas para categorizar
instrumentos acústicos. Lo cierto es que sintetizadores y técnicas de síntesis
pueden ser efectivamente mezcladas y combinadas para alcanzar un sonido
poderoso y versátil.
En la actualidad, los sintetizadores
basados en software son la tendencia en los fabricantes de sintetizadores,
debido a que ofrecen la posibilidad de emular o replicar el sonido cálido de
los modelos vintage, y utilizar todo el poder de las posibilidades ofrecidas
por la tecnología basada en software. Por supuesto, se requiere una inversión
importante a nivel de equipo, dado que la computadora utilizada para crear
música debe ser capaz de utilizar varios plugins y material MIDI de forma
simultánea. Por otro lado, ofrece la ventaja de crear música completamente
desde la computadora, donde es posible ejecutar los procesos de creación,
secuenciación, edición, grabación, mezcla y masterización de proyectos
completos. La utilización de laptops o computadoras portátiles agrega el factor
portabilidad, por lo que técnicamente es posible crear música sin importar la
ubicación del arreglista o productor.
Generalmente, los sintetizadores
basados en software están disponibles en dos formatos: plugin o standalone.
- Plugin:
requieren una aplicación host, o huésped, para funcionar. Cuando se compra un
sintetizador basado en software de este tipo, debemos asegurarnos de que
nuestro secuenciador y sistema operativo pueden soportarlo.
- Standalone:
es una aplicación independiente que no necesita de un host para funcionar. Es
más rápida y menos demandante a nivel de recursos de la computadora porque no
requiere de un secuenciador, aunque ofrece un nivel de integración menor con
otros componentes de nuestro estudio virtual.
La mayoría de sintetizadores basados
en software están disponible tanto como plugin como en formato standalone. La
opción a utiliza depende de la forma en que el sintetizador será utilizado.
Para escenarios de interpretación en vivo es recomendable un formato standalone
debido a que es más estable. Para un entorno de estudo, es recomendable el
formato plugin debido a que su integración con el secuenciador facilita los
procesos de la producción musical.
Keynotes
- Debido a su variedad prácticamente infinita en términos de color, sonoridad y timbre, el sintetizador se ha convertido en un recurso invaluable a la hora de crear orquestas y secciones rítmicas virtuales.
- Sintetizadores y técnicas de síntesis pueden ser efectivamente mezcladas y combinadas para alcanzar un sonido poderoso y versátil.
- La mayoría de sintetizadores basados en software están disponible tanto como plugin como en formato standalone.
Reto
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software más populares en la industria musical moderna para géneros como el
Rock, el Pop, música electrónica y música cinematográfica.
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Conclusión
Los sintetizadores se han convertido
en el recurso más ampliamente utilizado en una gran cantidad de producciones
musicales contemporáneas. Su correcta implementación dependerá del dominio que
el arreglista tenga sobre él, especialmente considerando la variedad de
opciones disponibles en el mercado.