Entre los desafíos más notorios al trabajar con ensambles
vocales tenemos las letras y la decisión de incluir acompañamiento instrumental
o no. Cuando las decisiones sobre estos temas están basadas en criterios
técnicos es mucho más probable que obtengamos resultados favorables y
musicalmente satisfactorios.
Las letras
La música vocal trae a colación un elemento de importancia
capital: la letra. Si bien es cierto que el arreglista no es el encargado de
crear la letra, si debe tenerla muy en cuenta durante su trabajo debido a su
relación con la notación de la música. La ubicación de la letra en la partitura
depende de la disposición del formato vocal. Lo anterior quiere decir que si el
score consta de cuatro partes individuales para cada voz, la letra se coloca
debajo de ellas; si el score tiene dos pentagramas para las cuatro voces, la
letra se coloca en medio de ambos pentagramas.
012-06_0708_fot01. Ejemplo de letra en score con cuatro
pentagramas
012-06_0708_fot02. Ejemplo de letra en score con dos pentagramas
Idealmente, las notas que acompañen la letra deben seguir
el ritmo de las palabras tan fielmente como sea posible; dicho de otra forma,
los acentos musicales y líricos deben coincidir. También se aplica en el
espaciado de las notas dentro de un compás y el reflejo de los valores rítmicos
de las palabras. El último punto es más estético que musical, se refiere a que
el arreglista podría tener que jugar con los espacios de las notas en el compás
con la finalidad de que la letra sea legible en la partitura.
Si tenemos palabras con varias sílabas, se debe incluir un
guion entre cada sílaba a modo de enlace. La forma de romper una palabra en
sílabas debe seguir las normas dictadas por un diccionario oficial del idioma
respectivo. Cuando una única sílaba se extiende a través de varias notas, se
puede usar un guion extendido abarcando la totalidad de las notas musicales que
incluyen esa sílaba. Es común el uso las sílabas aah y ooh en estos casos,
según sea apropiado.
Acompañamiento vs. A cappella
Una de las decisiones que el arreglista debe tomar al
trabajar ensambles vocales es si incluir acompañamiento instrumental o no.
Usamos el término a cappella para referirnos a una interpretación vocal sin
acompañamiento instrumental. Michael Miller indica que la escritura de un
arreglo a cappella conlleva desafíos propios tales como la necesidad de tener
algún impulso o elemento rítmico, el constante delineamiento del acorde
adyacente, la creación de texturas variadas con las voces disponibles, entre
otros. Además, no todos los géneros y estilos musicales se benefician de un
tratamiento desprovisto de acompañamiento instrumental. Por supuesto, escuchar
una sección a cappella, donde todas las voces se perciben con claridad, puede
ser una experiencia emocional poderosa cuando se ha trabajado correctamente.
Keynotes
- La ubicación de la letra en la partitura depende de la disposición del formato vocal.
- La forma de romper una palabra en sílabas debe seguir las normas dictadas por un diccionario oficial del idioma respectivo.
- Usamos el término a cappella para referirnos a una interpretación vocal sin acompañamiento instrumental.
Reto
Escucha al menos una pieza vocal sin acompañamiento, y
otra con acompañamiento instrumental. En tu opinión, cuáles son las principales
diferentes musicales, técnicas y estéticas entre cada obra según la presencia o
no de acompañamiento.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
Debido a la inclusión de letras en un arreglo vocal, el
arreglista debe enfrentar desafíos exclusivos del formato vocal. Con los
criterios técnicos correctos y la experiencia, es posible obtener resultados
musicalmente satisfactorios.