Imaginemos por un momento, el rumbo de un barco sin el
manejo asertivo del timón. Probablemente, la respuesta es que estaría a la
deriva a menos que el capitán lo dirija eficientemente hasta tomar el rumbo
correcto. Así también ocurre cuando los instrumentos de percusión son
ejecutados sin el debido agarre del instrumento que produce la vibración y el
sonido.
¿Existen técnicas para el agarre de las baquetas? Lo
explicaremos en esta unidad didáctica.
Rendimiento en el agarre
de baquetas
Durante la ejecución de los instrumentos de percusión
existen dos posiciones para tomar las baquetas; son llamados agarre tradicional
y emparejado.
002-09_1602_ilu01. Agarre de las baquetas
Agarre tradicional
Cuando el coach dirige
un coaching para la ejecución de
percusión en bandas militares utiliza el agarre tradicional de las baquetas. Para
tocar, el instrumentista necesita sostener el tambor con una correa alrededor
de su cuello o un arnés en su espalda que le hace tener un ángulo personal. De
acuerdo a esta posición, los músculos ejercitados se deben adaptar para la
ejecución y precisión rítmica, porque el músico puede tomar las baquetas de una
manera diferente en cada una de sus manos.
Al utilizar el pulgar y el índice, la baqueta dará una
sensación de estar colgado y apoyado entre ambos dedos. Los dedos medio y
anular toman posición debajo de la baqueta y el dedo meñique debajo del anular.
Ahora, el pulgar se une al dedo índice, que estará ubicado sobre la baqueta sin
generar tensión alguna. El control en el movimiento de las baquetas es ejercido
al tomarlas por el lateral y por los dedos pulgar e índice que contribuyen a
apoyar el objeto sobre el dedo anular.
Agarre emparejado
En el momento que el instrumento se encuentra sobre
parales toma una posición diferente que permite el uso de una empuñadura
emparejada al estar las baquetas en las manos del músico. En el agarre
emparejado, las baquetas se apoyan en la segunda falange de los dedos índice y
en los dedos que le siguen. El pulgar se utiliza para sostener la baqueta y
controlar el movimiento. También, es posible en la orquesta la ejecución con el
mazo o con dichas baquetas de los timpanistas que muestran un agarre
emparejado. Cuando la ejecución emparejada se produce, los músculos
involucrados en el movimiento de muñecas cumplen la función de elevar la mano
para tocar los instrumentos de percusión principal. Una vez que se procede a la
ejecución instrumental, el golpe al tambor se producirá con la posición
adecuada de la mano y la muñeca sin que esta última rote horizontalmente.
002-09_1602_ilu02. Agarre
tradicional y emparejado de las baquetas
Evitar tensión en la
ejecución
Como todos los instrumentos que requieren coaching para el aprendizaje, es
necesario que en la percusión el coach
enfatice la postura correcta de la toma de baquetas para evitar tensiones
innecesarias.
Uso de las baquetas
Durante el coaching,
los discípulos desarrollan el equilibrio necesario en el uso de las baquetas. Dicho
equilibrio será un punto en el que los músicos puedan apoyarse para que los
palos reboten con libertad y de manera contínua permitiéndoles el movimiento en
cualquier dirección posible durante la ejecución.
Posición de las baquetas
Cada baqueta se debe apoyar en la curva del segundo dedo
y sostenerse con el pulgar. Dicha posición conducirá a los ejecutantes a la
búsqueda del equilibrio. Los dedos pulgar e índice prestarán ayuda en el
control de la colocación y, para ello, los percusionistas evitarán generar
tensión en la medida de sus posibilidades mientras permanece el entrenamiento.
A medida que los músicos se ejercitan alcanzarán la
destreza necesaria para obtener el control adecuado en el manejo de los palos.
Tambor en ángulo
En el momento en que el instrumento se pone en ángulo,
las baquetas tendrán una posición distinta en una mano con respecto a la otra.
Posición de mano
izquierda
De acuerdo a ello, la baqueta tomada con la mano
izquierda estará ubicada entre el pulgar y el dedo 1, su punto de apoyo se
encontrará en el descanso producido por la colocación de ambos dedos.
Para evitar tensión en la mano, la palma estará alineada
con el piso, en un ángulo recto. De la misma manera, el coach verificará durante la ejecución que la baqueta se mantenga
bajo control y comodidad del baterista.
El coach verificará
igualmente a través de la observación que el instrumentista aplique el agarre
correcto de los palos durante el coaching
sin que los otros dedos influyan en la ejecución.
Ubicación de los dedos
El ejecutante ubicará parte de la longitud de la baqueta
sobre el dedo anular en el lugar más cercano a la cutícula, entre el primer
nudillo y el final de la uña de dicho dedo. El pulgar y el primer dedo deben
rodear al palo sin sujetarlo, mientras reposa sobre la curva interna que se
forma a nivel de la palma entre los dos dedos y en el anular. Asimismo, el dedo
del medio acompañará al primer dedo, por encima de la baqueta. Por último, al
observar el agarre en los bateristas experimentados, se evidencia la manera
cómo las baquetas se balancean entre los dedos con el control adecuado para
ello.
Posición de mano derecha
En el momento en que el tambor se ubica de manera
horizontal la mano derecha requiere ajustes, puesto que su movimiento es menor
y la velocidad ejercida en la ejecución también lo es por causa de la variación
en la posición del tambor.
Altura del instrumento
La altura en la que el instrumento de percusión es
ubicado, también puede influir en la ejecución. Debido a esta premisa, es
necesario que el coach ubique los
instrumentos de los principiantes a una altura oscilante entre 20 a 25 cms, a
nivel de la cintura y con una inclinación ligera hacia el instrumentista.
Una vez que el tambor está ajustado, los antebrazos se
ubicarán de manera paralela con respecto al piso. Ahora, las puntas de las
baquetas se mantendrán apoyadas sobre el instrumento, y los codos del
ejecutante serán ubicados al lado del cuerpo del percusionista, sin que toquen
la caja torácica.
Golpes de baquetas
Las baquetas son el objeto con que se producen los golpes
para generar el sonido al tocar. Por lo tanto, el coach observará y corregirá los movimientos hasta que se produzcan
los adecuados. En tal sentido se indicará a los coachees la ejecución de golpes de mayor importancia al elevar los
palos a unos centímetros por encima de las membranas del instrumento. La acción
permite que se desarrollen los músculos de la muñeca y, de igual manera, la
habilidad en el pulso. A medida que el baterista entrena, podrá alcanzar con
los palos un rebote uniforme y suave.
Área de golpeo en el
tambor
Durante la ejecución, hay áreas en el instrumento en las
que se golpeará para buscar una sonoridad eficiente. Por ello, el coach establece un lugar específico, que
rondará aproximadamente los 10 cms, para tocar el golpe seco y muerto que
permite el volumen sonoro. Luego, los golpes cercanos al borde producirán
sonidos secos y claros, y sonidos que aportan mayor suavidad.
Conclusión
La percusión del
tambor es primordial en composiciones y arreglos musicales que lo requieren, sin
embargo, la ejecución de las baquetas puede ser inadecuada sin una posición
eficiente que beneficiará el sonido y la salud del ejecutante. Por ello, el coach actuará con exigencia durante el coaching instrumental, para corregir las
posturas indeseadas que perjudiquen el performance.