En la producción musical se requiere la
intervención de encargados de la ejecución de instrumentos con la experiencia
suficiente para un desarrollo de calidad. Aún así, eventualmente es necesaria
la intervención de un coach que
contribuya al mejoramiento en la técnica y la ejecución del proyecto escogido
para las sesiones de grabación.
¿Qué elementos deben ser considerados para desarrollar
una enseñanza asertiva? Contestaremos
esa pregunta en esta unidad didáctica.
Propósito
de objetivos en la enseñanza instrumental
Para enseñar cómo se ejecuta un
instrumento, es necesario que el coach realice
un planeamiento a cumplir por los coachees
y las herramientas necesarias para lograrlo. Tener un pensamiento crítico y
desarrollar una actitud contribuyente a la resolución de problemas es parte de
los objetivos a desarrollar durante el coaching
instrumental.
Para que la enseñanza se produzca, es
necesario establecer metas que aporten un sentido al aprendizaje porque, al
planificarlas, animan al discípulo a participar activamente y poder evaluar si
alcanzó los resultados esperados durante cada sesión de coaching. Dicha práctica contribuye, además, a la calidad en la
instrucción.
Cómo
formular objetivos específicos
En la producción musical se requiere el
desarrollo del talento según las necesidades que presente cada proyecto. En tal
sentido, el productor toma decisiones sobre las herramientas que el coach brindará en la ejecución de
instrumentos para las sesiones de grabación. Asimismo, para proyectos de grabación
asisten directores de bandas experimentados que, aún con la información que
manejan, presentan inconvenientes para lograr sus objetivos, en semejanza a
directores principiantes.
Una de las maneras más efectivas para el
planeamiento es contar con la información específica acerca de los objetivos
que se esperan alcanzar y la evaluación precisa sobre las decisiones tomadas
para su revisión y cambios, de ser necesario.
Objetivos
durante el aprendizaje instrumental
El coach
igualmente, bajo la dirección del
productor musical, tiene un plan de acción para alcanzar sus propios objetivos,
pues le permite centrar sus esfuerzos para guiar al ejecutante instrumental en
las mejoras requeridas o el aprendizaje de nuevas técnicas.
Tipos de
objetivos en el coaching instrumental
Dentro del coaching se establecen diferentes tipos de objetivos, que van desde
lo general hacia lo específico. En tal sentido, el coach reconoce la necesidad del desarrollo que tiene el proyecto
musical como objetivo general para el aprendizaje, también reconoce si los
ejecutantes manifiestan tener habilidades para leer partituras o charts, o si tocan el instrumento de
manera empírica, este reconocimiento también estará dentro de los objetivos
generales para el coaching.
De igual modo, para la ejecución de un
proyecto donde participen músicos, el coach
evaluará cuáles son las prioridades a establecer como objetivos principales,
cómo se alcanzarán y de qué manera se medirá el aprendizaje como garantía para el
cumplimiento de tales objetivos.
Objetivos
a corto plazo
Durante el desarrollo de toda actividad
de aprendizaje, es necesario que el coach
no postergue sus impresiones sobre el avance o estancamiento de los coachees, pues dicha práctica permite
saber si los objetivos inmediatos se han cumplido o si es necesario un nuevo
planeamiento de acuerdo a las recomendaciones para las correcciones y mejoras
necesarias.
Objetivos
a mediano plazo
En toda instrucción es necesario que se
evalúen objetivos a mediano plazo que, una vez establecidos, permitan al coach medir el avance producido durante
el coaching en cada uno de sus
discípulos. Los objetivos a mediano plazo vislumbran también el resultado a
largo plazo porque, durante este proceso, los ejecutantes ya desarrollaron
parte de las habilidades aplicadas y evaluadas a lo largo del coaching. Asimismo, durante este tiempo
los músicos desarrollan habilidades básicas que son mejoradas cada día y de
manera progresiva a través del desempeño, de la constancia del discípulo y de
la persistencia del coach. Es el tiempo
ideal, además, para que se genere la confianza entre el discípulo y el
discipulador, así como el apego por el instrumento a ejecutar.
Objetivos
a largo plazo
Los objetivos a largo plazo trascienden
los límites entre el coach y el coachee, para manifestarse en la
producción musical y la audiencia que espera el mejor de los resultados de
acuerdo a las expectativas creadas por el marketing.
Dentro de estos objetivos, es posible
encontrar la ejecución de técnicas como el tapping
en la guitarra eléctrica, que inicialmente podrían tener cierto grado de
complejidad para el músico, la ejecución de algunos arreglos latinos en el
piano igualmente complejos o la interpretación de un arreglo en 5/8 al estilo
venezolano cuya ejecución es diferente a la interpretada en otras tierras.
Persistencia
en el comportamiento ético
Cualesquiera que sean los objetivos
trazados, deben ser establecidos con total transparencia y objetividad para la
búsqueda de la calidad en función de las capacidades que los intérpretes puedan
desarrollar sin que hayan intereses personales por parte del coach que perjudiquen la correcta
ejecución interpretativa y la manifestación de la personalidad y expresividad
del artista quien, con su esencia, le puede proporcionar un carácter único a la
ejecución instrumental sin perder de vista los arreglos musicales que se
acordaron previamente.
Objetivos
individuales y comunes
En la música existen objetivos
individuales y comunes de acuerdo a la producción musical. Si las sesiones de
grabación están dirigidas a un músico en particular, se espera que su ejecución
sea impecable y con la calidad adecuada para convertir cada tema musical en un
éxito. Cuando se trata del trabajo de una banda, cada músico tiene la
responsabilidad de desarrollar su labor en función del trabajo en equipo con el
objetivo que sea la banda en pleno la que alcance el éxito. Significa que los
intereses varían de acuerdo a la circunstancia en la que el músico se
encuentre.
Cuando se trata de la sesión de un
músico, es necesario que su ejecución sea en función a la necesidad de la banda
musical, lo que infiere que sus intereses personales pasan a un segundo plano,
como una muestra de profesionalismo y ética.
Conclusión
Algunos
proyectos musicales carecen del planeamiento adecuado para lograr sus
objetivos. Aun así, aquellos productores musicales que se esfuerzan en que los
instrumentistas que participan de sus proyectos se capaciten a través de
objetivos a corto, mediano y largo plazo contribuyen al crecimiento en la
sonoridad y en el trabajo que se desarrollará en equipo. El esfuerzo y la
constancia son valores implícitos en la búsqueda de la excelencia.